Días pasados estuvo en Crespo acompañando a la senadora nacional Sigrid Kunath durante la inauguración del edificio propio de la Asociación por una Nueva Familia, la Sra. Stella Maris Rébora de Chiappino, ex Directora de Enseñanza de Adultos del Consejo General de Educación e incansable trabajadora de la Asociación de Mujeres Campesinas.

Entrevistada por Paralelo 32 se refirió al trabajo en la asociación que representa a las mujeres rurales. “Trabajamos para visibilizar la realidad de las mujeres y en particular la realidad de las mujeres campesinas, que son trabajadoras incansables, constructoras de la vida de sus hijos, de la comunidad, de sus propias vidas, con mucho sufrimiento, con mucho sacrificio, con mucha invisibilidad. Realmente trabajamos para poner por un lado en la agenda pública esta cuestión para que haya más participación, una mirada de los gobiernos y de la sociedad en su conjunto hacia este sector de la población, que son como el patio de atrás, y además aportan muchísimo”.

En alusión a las mujeres campesinas señaló “son grandes mujeres con un potencial impresionante, y es como que pasa la vida, se sienten oprimidas, agredidas, no escuchadas, silenciadas por supuesto por esto mismo y no descubren el valor, los talentos que tienen”. Al respecto sostuvo que la Asociación que integra “se preocupa porque se encuentren, que puedan descubrir sus talentos y puedan compartir sus sufrimientos pero también sus alegrías y sus sueños, esos sueños que se tienen que traducir en esperanza, la esperanza da fuerza para vivir y dicen por ahí que somos lo que es nuestra esperanza”.

Se definió como “una acompañante de estos grupos de mujeres, porque trabajé muchísimos años en el Movimiento Rural, en las Ligas Agrarias Entrerrianas, en el Programa Social Agropecuario, hay mucha gente en la zona que me conoce a mí, a Benjamín, mi marido, y siempre trabajamos por esto, para que este pequeño sector de la comunidad y que tanto aporta a la economía del país, sea reconocido, escuchado, y también los derechos le puedan llegar. Para que estos derechos sean posibles de ser vividos necesitan saber cuáles son y que se puedan apropiar de ellos. Esto se logra a través de la organización por eso es muy importante que se organicen, se encuentren, escuchen y generen proyectos para ellas, pero sobre todo un proyecto de país donde todos tengan su lugar de reconocimiento y su espacio para participar y vivir como se merecen”.

Mes de la mujer

Al aludir al mes de la mujer, Maris sostuvo que “aunque esta celebración tiene un origen lamentable, realmente se tiene que poner en la agenda pública, para generar espacios para escuchar la voz de las mujeres. De estas mujeres que son agredidas, que son violadas, que son abusadas, asesinadas, que es como que se les niega la esperanza de una vida digna.

Que todo este mes de marzo –abogó- que es el mes de la mujer nos permita recuperar la dignidad de las mujeres, la posibilidad de una vida sin violencia y donde cada una se sienta orgullosa de ser mujer y ocupe los espacios que puede llegar a ocupar. Que se descubra sus talentos, que se valore a sí misma”.

Hasta el mes de julio la entrevistada estuvo a cargo de la coordinación a la Casa de Protección Integral de Mujeres en situación de violencia de género de Paraná “que tuve la suerte y la responsabilidad de poner en funcionamiento, que lleva el nombre de una mujer que vivió en esta zona que es Inés Londra de Heimbugner – recordó-. Ella fue una gran luchadora, una mujer que realmente vivió para trabajar para y por las mujeres, por los derechos y por la vida. Entonces –agregó- es una buena oportunidad para homenajear a Inés, recordarla y decirle que no bajamos los brazos. Ojalá muchas mujeres puedan valorar su ejemplo, que no siempre fue valorado, por la situación familiar que vivía, a veces racial, pero yo me siento muy orgullosa de que la casa lleve su nombre, porque nadie podrá borrar su nombre ni su historia y va a servir para muchas mujeres”.

Finalmente señaló: “Quiero decir algo que me gusta repetir. Es importante que todo lo que podamos hacer lo hagamos impulsados por el amor porque en el atardecer de nuestras vidas vamos a ser juzgados en el amor que fuimos capaces de poner en valor y poner en acción en todo lo que hagamos. Eso tiene que ser lo que nos guíe en la búsqueda del bien común”- concluyó.

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