En el marco del 46° Congreso Argentino de Medicina Respiratoria, organizado por la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR), se llevó a cabo el 1er Foro Internacional sobre Cigarrillo Electrónico. Se trató de un hecho inédito hasta el momento que reunió a los líderes de la Sociedad Respiratoria Europea (ERS), la Asociación Latinoamericana de Tórax (ALAT)-, la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR) y la Sociedad Mexicana de Neumonología y Cirugía de Tórax (SMNyCT), máximos referentes en materia de salud respiratoria.

El evento comenzó con la propuesta de debatir sobre la creencia popular de que estos nuevos dispositivos son menos tóxicos que el consumo de tabaco común. Acerca de esta premisa la Dra. Mina Gaga, Presidenta de la Sociedad Respiratoria Europea (ERS), relató “Cuando me preguntan si es cierto que el Cigarrillo Electrónico es menos dañino que el cigarrillo tradicional, dato del cual no hay información fehaciente, respondo de la siguiente manera: Según un estudio realizado en Estados Unidos solo el 36% de las personas que reciben un disparo en la cabeza con un arma calibre 22 muere debido a esa lesión ¿podemos decir entonces que es menos dañino que otros calibres?”.

El Cigarrillo Electrónico (también conocido como vaporizador, vapeador o su nombre en Inglés e-cigarette), consta de un recipiente en forma de cigarrillo o similar, una batería interior para generar calor y una carga con una solución líquida que al calentarse produce un vapor que vehiculiza diferentes sustancias para ser inhaladas (vapear). La solución líquida está compuesta por nicotina, saborizantes y otros productos químicos, que al calentarse no solo generan aerosoles de nicotina sino otros productos químicos que resultan tóxicos (carcinógenos) para la salud.

Una de las mayores preocupaciones planteadas durante el Foro fueron el fanatismo y adicción en los más jóvenes, principales consumidores de este dispositivo. El consumo de tabaco en los jóvenes hoy es alarmante, siendo en nuestro país el 26.7 % de la población entre los 18 a 24 años. Hacia este grupo se dirigen múltiples formas alternativas de consumo de tabaco que tienden a captar nuevos adeptos, disimulando los daños, y dando un formato más atractivo. “Los saborizantes son lo que más atrae a los jóvenes: los frutales y de chocolate son los más populares. En principio buscamos restringir estos saborizantes y los espacios publicitarios como forma de disminuir el consumo”, explicó el Dr. Gustavo Zabert, Presidente de la Asociación Latinoamericana de Tórax (ALAT).

Por su parte, el Dr. Jesús Vázquez Cortés, Secretario de la Sociedad Mexicana de Neumonología y Cirugía de Tórax (SMNyCT), aseveró “Actualmente nos vemos limitados a atender a aquellos pacientes que quieren dejar de fumar, pero necesitamos llegar a los que no quieren, necesitamos continuar educando.”

La Organización Mundial de la Salud (OMS) hace hincapié en los potenciales riesgos tóxicos y hasta cancerígenos de algunas sustancias detectadas en el vapor de este tipo de dispositivos, y enfatiza que el aerosol que emiten, es una nueva fuente de contaminación del aire, el cual también puede ser nocivo para terceros que estén expuestos a este. Las vías aéreas están preparadas para que ingrese aire limpio, por lo que cualquier sustancia inhalada, a lo largo del tiempo, puede afectar gravemente al aparato respiratorio. “Utilizar un Cigarrillo Electrónico en reemplazo al tabaco común es continuar por el mismo camino en la degradación del organismo”, indica la OMS.

“Las 5 sociedades que hoy estamos presentes defendemos los mismos principios. Hay que dar la batalla no solo ante la sociedad en general sino también ante los políticos. Tenemos que informar de forma rigurosa y científica, pero a los políticos tenemos que interpelarles para que defiendan la salud pública”, afirmó el Dr. Carlos Jiménez Ruiz, Presidente de la Sociedad Española (SEPAR).

“En Argentina la venta de Cigarrillo Electrónico está prohibida pero es de público conocimiento que se comercializa de todas formas. Además, estamos en un país donde no se ha ratificado el convenio marco y no hemos logrado que sea una política pública de salud”, expresó el Dr. Daniel Buljubasich, Presidente de la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria (AAMR).

El Convenio Marco de Control de Tabaco (CMCT) de la Organización Mundial de la Salud, vigente desde febrero de 2005, es el primer Tratado Internacional de Salud Pública que establece un paquete de medidas eficaces y costo-efectivas para controlar la epidemia de tabaquismo. A la fecha ciento ochenta y un países han ratificado el CMCT, siendo Argentina uno de los pocos países que, a pesar de haberlo firmado en 2003, no lo ha ratificado.

Aún hay esperanzas dentro de esta pelea y las sociedades participantes del Foro asumieron el compromiso de tomar una posición unificada para fomentar la creación de políticas públicas que acompañen a través de mayores regulaciones, exigir que se cumplan las normas ya vigentes y trabajar en educar a la sociedad para que esta nueva forma de adicción deje de llegar a nuevas víctimas.

 

(Fuente: Prensa Asociación Argentina de Medicina Respiratoria)

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