Uno de cada dos jóvenes entrerrianos no termina a tiempo la escuela secundaria

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Pasan los años, se acumulan los diagnósticos, y en el camino miles de jóvenes pierden su oportunidad de progresar, por distintos motivos y causas. El sistema educativo nacional, en el nivel secundario, se desgrana cada vez más. Y quienes logran egresar, lo hacen con serias deficiencias en aspectos básicos como la comprensión de textos u operaciones matemáticas. Esas realidades fueron repetidamente señaladas desde el Operativo Nacional de Evaluación (ONE) en 2013, como los Aprender 2016 y 2017.

Desde entonces, nada ha cambiado en materia educativa. El cambio de gobierno -que transita su tercer año de gestión- tampoco fijó una nueva impronta o política: el Plan Maestro que anunció la actual administración nacional constituyó otro compendio con algunas buenas intenciones, sin discusión pública, con metas concretos pero sin plan de acción: reitera la necesidad de universalizar la sala de 3 años, por ejemplo, pero no se conocen ni se registran inversiones edilicias y de recursos humanos para ese fin.

La jornada extendida, diseñada desde hace largos años, apenas alcanza a algunos pocos, y no tuvo nuevos avances, mientras el presupuesto educativo se recorta.

En un país donde hace más de una década no se pueden garantizar 180 días de clases en el año, cuatro de cada 10 alumnos que entran a 1° año de la escuela media no logran terminarla en tiempo y forma: de 724.731 alumnos que ingresaron en 2011, solo 439.615 llegaron al último año en 2016, de acuerdo con datos oficiales.

Un reciente informe nacional difundido volvió a poner en escena esta situación de abandono, repitencia y baja graduación, y Entre Ríos mostró una de las peores performances. Apenas el 52,3 por ciento de aquellos que ingresaron a la Secundaria en 2011 se graduaron en 2016, muy por debajo del promedio nacional.

Solo por debajo de la provincia quedó Santiago del Estero, con 48,5 por ciento. Por encima de Entre Ríos, todas las demás. En la cúspide de ese índice educativo están Ciudad Autónoma de Buenos Aires con 79,7 por ciento de jóvenes graduados en 2016, en relación al total que ingresó seis años atrás. La siguen Tierra del Fuego con 74,5 por ciento; La Rioja (71,2); La Pampa (67,1); Jujuy (63,2); Córdoba (62,8); San Luis (62,3); San Luis (62,%) y Chubut y Buenos Aires, con 61,8.

El promedio nacional es de 60,7 por ciento, es decir que se gradúa seis de cada 10 jóvenes, en tiempo y forma, publicó diario Uno.

Los datos corresponden al informe denominado “El camino hacia la graduación en secundaria: ¿una misión imposible?”, presentado por el Observatorio Argentinos por la Educación.

Se trata de una organización no gubernamental que habilitó una completa plataforma digital interactiva con indicadores de la educación en la Argentina (http://argentinosporlaeducacion.org/).

Teniendo en cuenta la dificultad muchas veces de acceder a índices y datos oficiales -las autoridades buscan evitar admitir y responsabilizarse de la preocupante realidad-, este acercamiento y disponibilidad de información favorece un mayor análisis, comprensión y observación de lo que ocurre en las aulas.

Los datos recopilados se basan en estadísticas que publica el Ministerio de Educación nacional, y se lo relaciona con los resultados de las últimas evaluaciones educativas. Así, se da cuenta que en Entre Ríos asistieron durante 2016 a la Secundaria 127.937 estudiantes.

La tasa de sobre-edad (chicos con años por encima de la edad para el nivel= fue del 37,7 por ciento; Tucumán es la jurisdicción con el menor porcentaje de sobre-edad en este nivel (23,4 por ciento), mientras que la mayor proporción se observa en Santa Cruz (43,4).

Poco tiempo atrás se había marcado que en la Secundaria el mayor índice de repitencia se da en 1º y 2º año, con márgenes entre el 15 y 17 por ciento. Mientras que la sobre-edad, un fenómeno contemporáneo aparecido en los últimos 10 o 15 años, puede llegar hasta un 45 por ciento, según los departamentos.

Pese a la obligatoriedad de la educación media establecida como obligatoria por la Ley Nacional N° 26.206 del 2006, sigue siendo alto el abandono escolar. Eso explica en gran medida otra tendencia ya consolidada en los últimos años: la explosión de la matrícula de las escuelas de jóvenes y adultos, que en 10 años prácticamente se triplicó en Entre Ríos.

En el nivel Medio de Entre Ríos, de 6.863 alumnos en 1996, pasó a 18.222 estudiantes -en EGB 3, Polimodal y nivel Medio-en 2006, y llegó a 22.402 jóvenes y adultos durante el 2015, de acuerdo con los anuarios estadísticos del Ministerio de Educación de la Nación.

El fracaso escolar arrastra a los jóvenes hacia un horizonte de casi nulas chances de progresar. Desde ahí se entiende otro fenómeno consolidado en el siglo XXI: los jóvenes Ni Ni (ni estudian ni trabajan) y que son entre un 20 y 25 por ciento de aquellos en la edad entre 18 y 25 años. Además de las diferencias entre los departamentos, los niveles socioeconómicos y la diferencia entre el ámbito urbano y el rural condicionan las trayectorias educativas de los chicos, y consolidan las desigualdades educativas.

 

(Fuente: Diario Uno)

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