Morgan Mikenas ha tomado una decisión para reivindicar la igualdad real entre hombres y mujeres que ha despertado muchas críticas: dejar de depilarse. Así es, esta instagramer ha conseguido casi más de 52.000 seguidores por su hazaña, es decir, hacer con su cuerpo lo que ha querido.

“¡Oh, Dios mío, eres como un hombre!”, “eres repugnante. Las mujeres son muy hemosas afeitadas y bien cuidadas” o “he vomitado el desayuno cuando he visto tu foto”, han sido algunos de los comentarios que ha recibido esta usuaria de la red social fotográfica por, recordemos, hacer con su cuerpo lo que ha considerado mejor.

Lejos de lo impactante que pueden parecer las fotografías que Morgan publica valientemente en su cuenta de Instagram, lo cierto es que su perfil deja patente un problema que sufre nuestra sociedad: la igualdad real está aún muy lejos de producirse.

Aunque Morgan sufre también las críticas de las propias mujeres, algo que muestra un machismo aún arraigado en quien lo sufre. “Si te centras en ser fiel a ti mismo en cada momento no estarás tan preocupado por lo que otros piensan, lo que te conducirá a la paz interior”, ha sido una de las interesantísimas respuestas que Morgan ha publicado en Instagram.

Una decisión que cuenta con serios motivos

La idea de esta mujer no ha partido de un impulso o de la simple necesidad de llamar la atención. Al parecer, la joven había sufrido bullying cuando tenia 11 años y en las clases de gimnasia sus compañeros comprobaron cómo había comenzado a tener vello en sus piernas. Llorando y agobiada, tuvo que correr a pedirle a su madre que le comprara todo el material necesario para rasurarse sus piernas. Sin saberlo, había caído en la trampa.

Sin embargo, en noviembre de 2016 decidió que no quería seguir perdiendo el tiempo depilándose antes de ir al gimnasio. Así que decidió despedirse de la maquinilla y dejó que la naturaleza siguiese su curso.

Las mismas críticas que recibió en persona en el colegio, se han manifestado esta vez en forma de troll a través de los comentarios que muchos usuarios le dejan en sus publicaciones de Instagram: “No pretendo que toda la humanidad deje de afeitarse las axilas y el vello de las piernas. Sólo quiero inspirar a otros y que hagan lo que les funcione, lo que les haga sentir más cómodos”.

Desde entonces, Morgan se ha sentido más libre, aunque también mucho más presionada. Sin embargo, a ella los comentarios no le afectan: “cuando uno no tienen nada que ocultar y es fiel a sí mismo existe una profunda paz y confianza que emanas al mundo y podrá inspirar a otros”, ha confesado en su cuenta.

La depilación entraña riesgos

Las autoridades santarias han criticado de manera constante la moda de la depilación por el hecho de que implica ciertos riesgos y en ningún caso sirve para mejorar la higiene de las personas, tal y como se ha extendido socialmente.

Por ejemplo, la depilación del vello público favorece de manera destacable la transmisión de ETS, puesto que el pelo cumple en este caso una función protectora de la piel y ayuda a que no se desarrollen microorganismos bacterianos.

Por su parte, la depilación de las axilas o las piernas puede suponer problemas, sobre todo, para las personas que cuentan con pieles delicadas. El vello, en este caso, ayuda a favorecer la transpiración y disminuye el calor percibido. Al contrario de la opinión generalizada, sin pelo hay más bacterias y más olor.

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