Crespo.- El bloque del Frente Para la Victoria presentó en el mes de abril un proyecto de ordenanza sobre la prohibición del uso de fertilizantes y plaguicidas de síntesis química en cualquier tipo de cultivo intensivo que requiera la utilización de pesticidas peligrosos, a una distancia menor a mil metros del casco urbano.

Disposiciones

  • Se prohíbe la utilización de fertilizantes y plaguicidas de síntesis química a una distancia menor de mil metros por fuera del límite de la planta urbana de la ciudad;
  • La prohibición rige para cultivos de alimentos o “cualquier tipo de cultivo intensivo que requiera la utilización de pesticidas peligrosos”;
    • Dentro del casco urbano y su ejido, se permite el cultivo de alimentos de forma agroecológica u orgánica, sin usar plaguicidas de síntesis química;
  • Se promueven campañas de concientización sobre tratamientos alternativos para el control de malezas e insectos;
  • Se proponen convenios con Conicet, INTA, SENASA y cualquier organismo público o privado, para control y estudio de suelo, agua y aire;
  • Se impondrán multas a los infractores según el Código de Faltas vigente; el infractor puede ser demandado con acciones legales “por cualquier persona o grupo con interés legítimo o amparado en los derechos colectivos”;
  • Se derogan y reemplazan por el presente proyecto, las ordenanzas Nº59/04, de prohibición del cultivo de soja en el radio urbano de la ciudad; y la Nº27/10, modificatoria de la anterior, que amplió la prohibición a “la siembra del cultivo intensivo que requiera la utilización de pesticidas peligrosos”.

Argumentos

Aunque el bloque justicialista reconoce que el uso de fertilizantes y plaguicidas formó parte del desarrollo económico de las últimas décadas, plantea que hay consecuencias negativas como la utilización de productos químicos y biológicos “cuya inocuidad para la salud humana no puede ser aseverada”. Luego de recordar la legislación argentina y la movilización social en defensa de la salud y el medio ambiente, que en diversas localidades se ha producido por el tema, el proyecto considera que “existen trabajos científicos que argumentan sobre la toxicidad de los agroquímicos”, como el estudio de la Organización Mundial de la Salud, que a través de la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer, en 2015 reveló que el glifosato, agroquímico emblemático, causa daño al ADN y los cromosomas de las células humanas, “teniendo esto relación directa con el cáncer y malformaciones”.

También se recuerda que Argentina se ha convertido en el país con mayor consumo de glifosato en el mundo: 4,3 litros por persona, frente a 0,42 en Estados Unidos, y cero en Francia donde está prohibido. Finalmente, se señala que “los perjuicios económicos que puedan ocasionarse con esta norma a los propietarios de parcelas ubicadas en el radio urbano, cualquiera sea, no tienen comparación con garantizar la salud integral de un habitante de nuestra comunidad”.

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