Nogoyá.- Transcurrido el primer mes del año la mayoría de trabajadores van culminando sus vacaciones y la pregunta por aumento salarial se presenta cada vez con más fuerza. La inflación, aunque cada uno la plantea con su propio número, siguió siendo alta en 2016 y hay entidades gremiales que reclaman hasta un 50%. Con ese número las posibilidades de quienes se presentan a Paritarias no parecen muy prometedoras.

Según las diferentes consultoras, la inflación del primer mes de este año rondó entre el 1,8 y el 2,8 por ciento, y para febrero se esperan cifras similares teniendo en cuenta las subas en las tarifas de energía eléctrica. El panorama preocupa al conjunto de trabajadores que vio resentido su poder adquisitivo ya que los acuerdos paritarios no alcanzaron a cubrir las subas de mercado producidas durante el año pasado.

Fabián Monzón, secretario adjunto de UPCN, entidad con mayor representación gremial dentro del municipio local, dialogó con Paralelo32 sobre las complejidades que atravesarán la paritaria de 2017 teniendo en cuenta la condición económica local, provincial y nacional.

“Creemos importante el delineamiento o trazado, que va a tener el marco paritario del año 2017. Es un año que sin dudas va a estar atravesado por distintas cuestiones que tienen que ver por ejemplo en orden nacional con las definiciones políticas, es decir las políticas de mercado que están siendo un flagelo para los trabajadores”, adelantó el referente.

Para Monzón es imposible hablar de paritarias sin hacer referencia a la importante cantidad de trabajadores que perdieron sus empleos en el orden nacional: “Además, hemos atravesado una inflación que rondó el cincuenta por ciento y esto afectó directamente al trabajador que sufrió una pérdida del poder adquisitivo muy importante. Todas estas cuestiones van a condicionar la paritaria y cómo vamos a llevar adelante esta discusión”.

“Se nos ocurre primero plantear una paritaria que no tenga definición y que tenga una consecuente lógica de seguimiento ante la imprevisibilidad que se plantea en relación al tema inflacionario que azota el bolsillo de nuestros compañeros. Queremos en una primera cuestión definir esto, luego ver el esquema del municipio en lo que hace a la inversión de recursos humanos y a partir de allí obviamente tratar de llegar a un acuerdo que satisfaga las necesidades del trabajador”, enunció.

“El diseño de las paritarias anuales tenía un objeto y fue en el marco de una política con más provisión, hoy tienen que tener una consecuencia con la realidad y por eso decimos que las paritarias tienen que ser abiertas con un seguimiento permanente por parte de los paritarios, según van variando los índices inflacionarios y la economía”, destacó, y profundizó: “Creemos que hay un gobierno nacional que viene beneficiando a los sectores más poderosos y postergando a los trabajadores, y esto en el marco paritario, quienes somos representantes en esta mesa debemos tener no solamente presente esta situación sino ver cómo va variando la economía y todas las cuestiones que hacen que el salario del trabajador”.

Si a la situación salarial se suma el estado de anormalidad de las condiciones de contratación de algunos trabajadores, el panorama puede tornarse mucho más complejo. El municipio cuenta con un gran número de trabajadores en situación irregular, la situación no es nueva pero tampoco ha mejorado mucho desde la gestión Cambiemos. Las peores condiciones las sufren quienes cumplen tareas con el rango de subsidiados.

“Es un tema que lo decimos hasta el cansancio, es una de las formas más grotescas de tener una relación laboral entre cualquier persona y el Estado, ya sea: municipal, provincial o nacional, porque uno subsidia al que necesita y la municipalidad lo que debe tener son empleados que realicen una tarea y que pertenezcan a la planta laboral”, refirió monzón, y disparó: “El subsidio es una cartera de clientelismo político”.

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