El director Departamental de Escuelas de Paraná, Roque Caviglia, señaló que la problemática ocasionada por los festejos denominados “último primer día de clases” “deben tratarlo las familias” ya que “se produce en momentos en que la escuela no tiene contacto con los chicos, con lo cual es decisión de los padres si sus hijos participan en ese festejo”. “Es un tema familiar que la institución tiene que tratar de a poco, pero la institución educativa se despide de los chicos en diciembre, y si los padres no intervienen la escuela queda muy sola con esto”, reflexionó.

En declaraciones realizadas al programa A Quien Corresponda de Radio De la Plaza en Paraná, Caviglia mencionó que “el protocolo ante un caso de un chico alcoholizado es llamar a los papás para que se hagan cargo de su hijos, porque son los responsables. La escuela debe dejarlos ingresar y al detectar el tema se activa el protocolo. No se le pueden cerrar las puertas de la escuela. Hay cosas que es mejor que pasen en la escuela porque se detecta el problema y se puede actuar en consecuencia, y si un chico está alcoholizado es peor que este en la calle” y sostuvo que el festejo denominado “último primer día de clases” que organizan estudiantes secundarios “viene creciendo y ha tomado más vuelo en los últimos años” pero valoró que este domingo “se observó que hubo mucho control -más que otros años- especialmente con el alcohol”.

Sobre la postura de las escuelas ante la problemática de los desmanes y el excesivo consumo de alcohol, el funcionario dijo que “hay que tratarlo antes en las familias”. “Que el niño esté de festejo y sin dormir o tomando alcohol antes de ir a la escuela es un tema familiar, y se produce en momentos en que la escuela no tiene contacto con los chicos porque es periodo de vacaciones, con lo cual es decisión de los padres si sus hijos participan en ese festejo”, analizó.

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