De los pagos de Viale, pero oriundo de Crucecita Séptima, llegó Paulo Romero al 48º Festival Nacional de Jineteada y Folclore de Diamante, para mostrar lo que hace desde hace mucho tiempo. “Soy trenzador, soy guasquero”, así se definió.

Este hombre de campo como se considera, trabaja en cuero, realizando arriadores, bozales. “Aprendí hacer guascas como cualquier peón de campo, después por razones de la vida me vine al pueblo y con el tiempo me dediqué a la cuchillería, soy encabador” dijo.

Su tarea consiste en encabar los cuchillos en madera y tiento, además de reciclar cuchillos antiguos. “Al cuchillo de mesa lo convierto en verijero” ilustró.

Por su paso en los años del Festival de Diamante, recordó que desde los años 70 viene a esta fiesta. “Vengo desde que comenzó la fiesta, allá en Costa Grande, en el campo de los Gieco”. “Llegué por primera vez como “cronometista”, para desempeñar el oficio de campanillero”.

De los primeros años, recordó anécdotas con Carlos Santa María, Víctor Velázquez y Cafrune. “La fiesta la conozco de toda la vida” y menciono tener en su poder una variedad de recuerdos plasmados en un álbum.

Se considera una leyenda entre los artesanos, específicamente al hablar de lo que él hace.

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