Victoria.- El sábado 29 del corriente, desde las 15 horas, la Renovación Carismática Católica organiza en las instalaciones del Instituto John F. Kennedy el tercer ‘Seminario de Vida en el Espíritu’, para jóvenes entre 15 y 30 años. Las actividades se extenderán a lo largo de toda la jornada del sábado y tendrán continuidad también el domingo 30 a partir de las 9 horas.

Según explicó el coordinador diocesano Juan Jorge Sobrero a Paralelo 32, “es una experiencia de fe de alto impacto para los jóvenes, cuyo objetivo es hacer lo que en la iglesia se llama el primer anuncio, caracterizado por el bautismo en el espíritu o ratificación del bautismo sacramental”.

Agregó que en este intercambio desde la fe se busca llenar la vida de las personas con otra impronta, “con una mirada distinta de los problemas cotidianos”.

La invitación es abierta y si bien se plantea en el plano local, la organización ha recibido inquietudes de participación de otras localidades, “tal es el caso del sacerdote victoriense Emanuel ‘Puki’ Escobar, que tiene una labor pastoral con jóvenes en la Iglesia Santa Teresita de Concepción del Uruguay, me llamó muy interesado en sumar algunos de ellos a estas jornadas que son gratuitas; también nos llamaron los carismáticos de la comunidad de Gualeguay, y amigos de Urdinarrain, así que tenemos que armar la logística para ubicarlos por el tema alojamiento, y para que tengan el menor costo posible”, y añadió que hace dos semanas atrás tuvo lugar el encuentro de adultos con casi 60 participantes.

Si bien la renovación carismática organiza anualmente encuentros para jóvenes en distintos emplazamientos de la provincia, es la tercera vez que Victoria será sede del mismo. “El primero se hizo en 2013 con la participación de 50 chicos, en 2014 con mucha lluvia se diezmó la participación a unos 20, y los sucesivos no se llevó a cabo. En este sentido, estamos retomando la apuesta para acercar los jóvenes a la fe”.

— Más allá de lo estrictamente religioso, cuando se invita a abrir el corazón a las personas se deben suscitar situaciones de sinceramiento de carencias en lo afectivo, vulnerabilidad social, adicciones, etc. ¿Cómo impacta esto en la propuesta que ustedes acercan a los jóvenes?

— Sí, aparecen rasgos de flaquezas, y si bien se trata de vivirlo y no contarlo, estos seminarios sirven para sacar esas opresiones que nos aquejan, y que a los adultos muchas veces nos cuesta exteriorizar. En este sentido los jóvenes son más transparentes a la hora de confiarlo en un ámbito de entendimiento; y se les otorgan herramientas que le pueden ayudar a mejorar su presente.

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