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Estudiantes de la Uader fueron seleccionados para participar en el marco de la Bienal Internacional de Esculturas, que se realiza en Resistencia (Chaco). Se trata de Carlos Battauz, Francisco Mateos y Alejandro Ceravolo, estudiantes de Artes Visuales de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales en Paraná.
Un grupo de alumnos de la Facultad de Humanidades, Artes y Ciencias Sociales de la Universidad Autónoma de Entre Ríos (Uader) representará a la provincia de Entre Ríos en el Premio Desafío 2010 en el marco de la Bienal Internacional de Esculturas, que comenzó el sábado y finalizará el próximo fin de semana en Resistencia (Chaco). El equipo, seleccionado por la Comisión Organizadora del prestigioso encuentro, está integrado por Carlos Battauz, Francisco Mateos y Alejandro Ceravolo. La referida Bienal —que ha contado con la participación en ediciones anteriores de artistas locales, como Alfredo Godoy Wilson— convoca en cada edición a 10 de los más prestigiosos artistas del mundo para realizar, a cielo abierto y ante miles de espectadores, una obra original e inédita. La masiva concurrencia del público, proveniente de los más variados puntos del país y del mundo, transformará a este vital escenario en el suceso cultural y social que, como en las ediciones anteriores, reunirá más de 150 mil personas para vivir un momento de vida a través del arte. El destino de las obras será las calles y avenidas de Resistencia, incrementando el patrimonio escultórico de la ciudad, actualmente conformado por más de 520 obras de los más destacados artistas del planeta.
En este marco, el Premio Desafío para el que fueron seleccionados los alumnos de la Uader se instaura con el objetivo de que estudiantes de Bellas Artes en la especialidad de Escultura vivan la Bienal Internacional estando en contacto directo con escultores prestigiosos de todas partes del mundo, intercambiando desde el punto de vista social, cultural y profesional la experiencia única de una especie de escuela universal al aire libre. El premio es una propuesta original en la que los participantes deberán cumplir, desde el miércoles hasta el viernes, el reto más importante en su trayectoria estudiantil. Allí tendrán que enfrentarse a las dificultades con decisión, superando los obstáculos, destacando las cualidades de tres participantes que representan a su escuela y su provincia, con sus ideas y sus talentos venciendo la distancia, el rigor del clima, el tiempo, el cansancio y los riesgos para encontrar el éxito.
Alejandro Cerávolo —que actualmente cursa la Licenciatura en Arte e integrante del equipo— es un talentoso escultor con reconocimientos en el país y el extranjero. Luego de años de formación, trabajo y estudio, para este artista, comienzan a llegar los galardones por una tarea con la cual se vinculó en su infancia, en Tierra del Fuego y de la cual no pudo despegarse: la escultura, que comenzó a realizar en hielo. En rigor los premios no son novedad para este artista que ya en 1999, alentado por una docente, comenzó a participar en Ushuaia de concursos de la especialidad. Al año siguiente, en 2000, conquistó el primer premio junto a otros dos amigos en un concurso realizado en Tierra del Fuego, galardón que volvió a obtener en 2002. En 2003 llegó un tercer premio en un simposio internacional y luego vino un paréntesis de cuatro años. En 2007, fue convocado por otro integrante del equipo para hacer escultura de Aerolíneas Argentinas en el cerro castor de Ushuaia. “Fue en ese momento la más grande del país en hielo. Tenía 12 metros de largo por tres de altura”, relató con orgullo Cerávolo. En ese camino, obtuvo, en 2009, dos reconocimientos en certámenes realizados en Canadá y Estados Unidos en el Snow Fest - International Snow sculping competition y en el Zehnder´s snowfest 2009. Con alegría, el artista y sus compañeros reconocen que los premios y convocatorias como la del Chaco representan, para el artista, un estímulo y la satisfacción de los objetivos alcanzados. En este punto Cerávolo reconoce: “Nos tenemos fe, confiamos en el equipo y estamos convencido de qué podemos hacer un buen papel. Y no lo digo con soberbia, sino con la idea de que uno debe siempre tratar de hacer lo que más pueda con lo que es su oficio”.
¿Cuáles son las claves antes de comenzar la tarea? “Trato de imaginarme la obra emplazada y con el material respectivo:”, aseguró el artista en una entrevista a El Diario. “Cuando trabajo en el diseño pienso en jugar con luces y sombras y generar grandes contrastes en ese aspecto y en las superficies”. Para el plástico, se trata de “una experiencia inolvidable; por ejemplo trabajar durante tres días en exteriores y con herramientas manuales es una experiencia muy enriquecedora que siempre plantea desafíos”. Las rigurosas condiciones ambientales “alejan la idea romántica que tiene la mayor parte de la gente que piensa que cuando viajamos, los artistas lo hacemos por placer o turismo. No es así. Uno va a trabajar durante doce o más horas diarias en ambientes muy difíciles, a veces en condiciones extremas”.
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