Nogoyá.- En la tarde del martes 21 de marzo, se llevó adelante la concentración frente al palacio de tribunales de Nogoyá contra la violencia sexista. El evento al que asistieron organizaciones feministas y de defensa de las disidencias sexuales, fue organizado por la militante y activista Keili González, quien hace pocos días sentó un gran precedente en la provincia tras denunciar pública y penalmente a un grupo de jóvenes por acoso callejero.

El caso tomó trascendencia luego de que González publicara en su cuenta de Facebook como un hombre joven al que logró identificar, acompañado de al menos dos personas más, la persiguiera con su vehículo en la vía pública vociferando todo tipo insultos y agresiones. La denuncia fue rápidamente ratificada en la justicia.

“No sé cómo expresar la indignación y el dolor que siento. Hacía mucho tiempo no vivía una situación tan violenta como esta”, escribió González, y luego narró el episodio de acoso que sufrió mientras caminaba por calle Moreno entre Centenario y Alem, identificando al conductor y la patente del vehículo.

“No puedo explicar el doloroso momento que atravesé, a pesar de las herramientas adquiridas a través de los años de militancia y activismo. Me encontré y viví nuevamente una acción fuertemente discriminadora. Sí, la discriminación y la violencia me dejaron una vez más desnuda. Hago público este hecho porque me niego a que mi identidad trava-trans sea controlada por un sistema que le garantiza la impunidad a estos machos violentos”, mencionó en su carta.

La publicación fue rápidamente viralizada en las  redes sociales y en pocas horas una decena de mujeres de la ciudad comenzó a narrar historias similares de violencia que en algunos casos se iniciaron a muy temprana edad.

La denuncia

La presentación llevada adelante en los tribunales de Nogoyá buscó ingresar por el fuero penal, pero, según la denunciante, para la justicia local los dichos de “a los putos como vos hay que hacerlos desaparecer” no fue suficiente y la causa será llevada adelante en el marco de la Ley 26.485 de Prevención y Erradicación de la Violencia de Género. En tanto la joven ya obtuvo del fuero local una orden para que el denunciado cese con todo acto de perturbación o intimidación y una prohibición de acercamiento.

El caso que se constituyó como un detonante para poner en discusión la violencia sobre las mujeres y todos los cuerpos disidentes, desembocó en una convocatoria que intenta una vez más ponerle fin al machismo.

Dejar respuesta