Hay síntomas que no se pueden pasar por alto, porque señalan una desconexión entre el gobierno provincial y las gestiones Cambiemos en los municipios y se hacen más notorios en los actos públicos, como inauguración de obras o en el marco de las fiestas populares.

A lo largo del año fuimos testigos de cómo en diversos actos la figura del gobernador o alguno de sus funcionarios, en caso de que estuvieran presentes, eran relegadas a un incómodo segundo plano, ante la presencia del Ministro del Interior. Si bien el protocolo manda, una de las lecturas más lineales que se pueden hacer de esta situación, es que en estos casos define el origen de los fondos.

Lo hemos visto en Viale cuando el intendente se molestó por la numerosa participación de funcionarios provinciales, incluido el gobernador, en la inauguración de una obra con fondos del Ministerio del Interior y presencia del Ministro. Lo hemos visto en Crespo en la Fiesta de la Avicultura y también durante la inauguración del proyecto NIDO.

Previo a las elecciones de octubre, donde se eligieron los legisladores nacionales, los intendentes de Cambiemos tuvieron como premisa resaltar la imagen de la gestión nacional en la concreción de obras municipales subsidiadas por la Nación. Los intendentes de Cambiemos cortaban cintas con funcionarios nacionales, principalmente Frigerio, y algunos justicialistas también tuvieron que hacerlo, en resignada convivencia.

Tendremos que acostumbrarnos de nuevo, ya que antes venía el gobernador y representaba –y elogiaba- también al gobierno nacional, del mismo signo político. Los gobernadores eran la imagen institucional y política que representaba implícitamente a un gobierno nacional que digitaba qué obras hacer y manejaba la billetera. Más allá de ello, aunque todos sabían que el dinero provenía de la caja nacional, los protagonismos se distribuían para que la institucionalidad se mantuviera equilibrada.

Este fin de semana se realizó en nuestra ciudad la Fiesta Nacional de la Avicultura, evento que por su trascendencia convoca a funcionarios provinciales, y en lo posible la visita de algún representante del gobierno nacional. En esta edición, el día viernes se contó con la presencia del vicegobernador de la provincia, Adan Bahl, quien asistió a la inauguración de la fiesta por invitación y gestión directa del presidente de la Asociación Civil organizadora, participando junto a funcionarios locales y agrupaciones tradicionalistas en el desfile del Día de la Tradición. Tampoco hubo funcionarios nacionales, aún siendo de Paraná el nuevo Ministro de Agroindustria de la Nación.

Se puede especular con que, ante la falta de anuncios para el sector avícola, o la imposibilidad de entregar algún aporte, nuestros gobernantes no se sientan motivados a venir. Como también es entendible que debido a la agenda cargada del gobernador Bordet, quien en la semana estuvo en un cónclave histórico en Buenos Aires, le fuera imposibilite asistir al evento, pero podría haber delegado en alguien su representación para el acto central del domingo y no lo hizo.

También se habla fuertemente de poca o nula capacidad de gestión por parte de quien cursó algunas de las invitaciones oficiales. Pero ciertamente la falta de representantes del gobierno provincial en el acto de clausura, más otros síntomas que guardaremos para un próximo análisis, nos lleva a preguntarnos hasta qué punto se está enfriando la relación entre el gobierno provincial y las gestiones Cambiemos en los municipios.

 

(Por Mariano Jacobi)

Dejar respuesta