Rocanrol, motos y la solidaridad como razón de vida

0
453

Victoria.- Long Play Siete, es una banda rock bastante particular. Los integrantes de la banda hace poco menos de 3 años se enfocaron en armar un proyecto que tuviera los aportes del heavy metal pero al mismo tiempo que pudiera contener los condimentos propios del rocanrol. Lo pensaron y después se largaron a tocar y recorrer las rutas para disfrutar de la pasión por las motos y por la música. A la entrevista con Paralelo 32 fueron Alejandro González (36); José Kosel (26) Guitarra y voz y Omar Herrera (25).

Alejandro González es uno de los más experimentados de la banda, relata que de cada motoencuentro se llevó amistades, contactos, y que con el tiempo fueron surgiendo distintas iniciativas donde su participación se fue dando de distintas formas, como un simple asistente a un evento, luego músico y después sumando estas pasiones y buscando el costado solidario de la historia, juntando ropa, alimentos y todo lo que sirva para distribuir en la comunidad entre quienes más necesitan.

Pero volviendo a la música, Alejandro y los integrantes del grupo fueron fijando objetivos, conformado una lista de temas, despejando dudas sobre cómo finalmente quedaría el nombre de la banda, “nosotros todavía no tenemos un repertorio propio, hacemos covers de Riff, Pappo y toda la música que generó Norberto Napolitano”, quien una en un recital hizo mención al trabajo de Long Play Siete.

“Aunque cada uno de nosotros tiene pasado en el metal o bandas que tuvieron éxito dentro del rock nacional, en mi caso hacía temas de bandas como Hermética o Almafuerte, pero después descubrimos que nos sentíamos cómodos haciendo temas de Pappo porque a todos nos gustaba, nos presentamos por primera vez en un 5 de diciembre de 2015 en un motoencuentro y después en el ‘Lucas Rock’, un festival que se hace en la localidad de Lucas González, donde quedamos clasificados para concursar en un festival donde tocaba Victor Bereciartua, ‘Vitico’, ex bajista de Pappo Blues. Nos fue bien, no logramos avanzar pero después tuve la oportunidad de charlar con Vitico porque se interesó en lo que hacíamos”, cuenta Alejandro con la afirmación de José Kosel (26) –bajo y voz- que agrega precisiones sobre todos estos primeros pasos que dieron origen a la banda que se fue consolidando con el paso del tiempo.

Los otros integrantes del grupo son Exequiel Brambilla (24) –a cargo de la batería- y Omar Herrera (25) que es uno de los colaboradores que tiene el grupo, aunque no interviene en la parte musical. De esta manera está conformada una banda que sigue adelante con sus pasiones, redescubriendo al rock del interior que tiene cosas interesantes y se teje entre acordes y la pasión por la ruta, que recorren sobre esas motos que son su símbolo de libertad, presente en cada uno de estos jóvenes que en algún momento dejaron de ser simples seguidores de determinada música para transformarse en protagonistas, de esos que están de los dos lados del mostrador, participando como cualquiera lo haría en un recital como espectador, y transformarse en el punto más visible que tiene un escenario cuando se los convoca a presentar su música, que en los últimos tiempos también se hace sentir en escenarios locales.

Alejandro (González) insiste que todo lo que hacen en localidades vecinas se debe a los contactos que les ha dado el círculo de motociclistas, a quienes compara con una gran familia. “Dentro del mundo de las motos encontrás gente muy comprometida, muy familieros, y también con ganas de generar cosas para quienes lo necesitan. Por esa razón nosotros tratamos de imitar esos valores que se han transformado en una acción casi obligada cada vez que asistimos a los eventos. Vamos, compartimos con quienes coinciden en esta pasión por las motos y además llevamos nuestra música y nos sumamos a las causas solidarias que planifica el organizador de turno”, destaca Ale y agrega que hay muchas cosas positivas que la gente no conoce, aunque en esto cada uno lo hace porque lo siente, no por otra cosa”.

José Kosel cuenta que haber tocado por primera vez en Victoria dejó una buena sensación para quienes no los conocían, para que después los tuvieran en cuenta. “Se fueron dando otras presentaciones pero en lugares que no imaginábamos, tocamos en Arequito, Armstrong y en distintos lugares de la provincia de Santa fe, donde hay una movida con las motos de mucho tiempo antes que se supiera de los motoencuentros”. También cuenta que siempre están agradecidos a quienes organizan eventos en la Agrupación Cultural Victoria, “donde nos han tratado muy bien y dado la oportunidad de hacernos conocer y hacer lo que nos gusta. Nos han pasado cosas muy buenas, como por ejemplo que vengan a vernos otros músicos que hacen la misma música -pero desde hace muchos años- y les gusta escuchar como hacen esta música bandas que siguen la misma línea. Es algo que no es fácil, porque este es un público exigente, cuando no logras hacerlo bien también te puede jugar en contra”, sostiene Kosel. Relata luego que desde muy chico escuchó a Los Redondos, después a La Renga y bandas que en su momento conquistaron la masividad del rocanrol y la cultura rock en Argentina.

Los Long Play Siete quieren seguir conquistando rutas y seduciendo con su música, esa que logró conmover generaciones en los ’70 y ’80 y que ahora intenta resurgir con bandas cargadas de rock y la fuerza de la sangre nueva, que también reclama su espacio, en un medio poco generoso con los ritmos que no transitan el costado comercial. En poco tiempo resumen un anecdotario que invita a la ilusión de que el rock tiene larga vida y que podrá seguir siendo: ¡rock!

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here