Victoria.- La batalla de Caseros, celebrada el viernes 3 de febrero, permitió a la Argentina organizarse constitucionalmente, saliendo de un largo letargo cultural, político y económico. En esta ciudad luego del acto conmemorativo que enfrentó dos visiones de país como la de Juan Manuel de Rosas y Justo José de Urquiza, la Municipalidad fue el epicentro de otro encuentro por demás álgido entre dos posiciones políticas cada vez más distantes; la del Intendente Domingo Maiocco y Alcides Risso, máximo exponente de un diezmado vecinalismo que reclamaba por el cese de contratos.

Si bien la contienda discursiva no duró cinco horas como aquel hecho bélico, la munición gruesa de las palabras estuvo a la orden del día, y por lo que se puede extraer de los conceptos vertidos de uno y otro lado, no dejó lugar a una recomposición futura del frente Cambiemos.

El presidente municipal dijo a Paralelo 32 que abordaron temas generales “y especialmente toda la responsabilidad que les cabe tanto el Viceintendente (Partido Vecinal) como a la edil Anahí Español en los próximos tres años de gobierno”. Si a Risso no lo reincorpora la justicia, retomará de todos modos su cargo después de ocho meses, plazo que establece la suspensión.

Agregó que Risso prometió impulsar los proyectos que presenten en el Concejo Deliberante, como también lo hace con los otros concejales. Sobre la situación de Risso -está en trámite una cuestión judicial  aún no resuelta– comentó que  posiblemente se pueda concertar un nuevo encuentro cuando reasuma sus funciones. Aseguró Maiocco que no  acordaron nada en especial, los temas fueron generales y elípticamente se habló de los contratos de dirigentes vecinalistas que ocupaban cargos en la Municipalidad y no fueron renovados.  Al respecto explicó que oportunamente serán evaluados, pero aseguró que no asumió ningún compromiso al respecto, aunque dejó en claro que cuando tengan algún planteo o proyecto los va a recibir todas las veces que sea necesario.

Por su parte Risso, al ser consultado por nuestro medio, dijo que fue a hablar ‘de frente con el Intendente’ para intentar recomponer el diálogo y la relación: “más allá del problema que tenemos en particular con mi tema, y donde ellos (además del Intendente estuvo el Secretario Sergio Navoni y otros militantes N.R.) evidentemente tomaron una postura distinta a la mía, que terminó judicializándose a la espera de una resolución de la Justicia”.

A su entender, “hubo una clara decisión de expulsar del gobierno a los miembros de mi partido, le pregunté por qué lo había hecho, qué razones tenía y por qué mezclaba las cosas. Parte del acuerdo político era que iban a participar simpatizantes de mi partido, y en esa lógica, si cumplían con su trabajo eran intocables, por lo menos durante la gestión. Lamentablemente no fueron reincorporados y (Maiocco) no tiene nada que decir de ellos, pero me dio la razón en cuanto a que se trata de un tema político”, insistió.

El sol cae sobre las Siete Colinas y queda la sensación de un aire político enrarecido, sin margen para una nueva embestida, sin embargo vivimos tiempos donde se impone la premisa murphyana de: ‘piensa mal y acertarás’.

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