Victoria.- Si bien desde hace tiempo la calle Gregorio Spiazzi, desde el acceso al Camping Municipal hasta la Rotonda de la Virgen está inhabilitada la circulación y permanencia de vehículos, la medida no se cumple y un gran número de personas sobrepasa la contención y ubicaba sus vehículos lo más cerca posible del muelle para ‘tirar una lineada’ –como le gusta decir a los que pescan bagres en la zona–, sin advertir que está sobre una superficie en riesgo de derrumbe.

Esta reiterada actitud, acentuada los fines de semana, obligó a la Municipalidad a promover el Decreto 1108 que insiste sobre la prohibición, argumentando que la fuerza y caudal del agua que recibe el puerto “ha socavado progresivamente los muelles y gran parte de los caminos de acceso al puerto y especialmente el que bordea el camping municipal, se han visto afectados por este proceso de erosión hídrica, afectando la circulación y permanencia en el lugar; y genera potenciales peligros de derrumbe”.

Quizás aquellos que controlan los permisos de pesca o el mismo personal de Prefectura, que tiene el poder de policía en la zona, podría contribuir con esta medida para asegurar que se cumpla.

Además, desde Paralelo 32 ya hemos dado cuenta que esa situación de riesgo no es ajena al resto del perímetro que demarca el puerto, por ejemplo los galpones que se han concesionado tienen el mismo problema, y lamentablemente los concejales que votaron la cesión a un privado no tomaron los recaudos de exigir como contraprestación que se consolide la base sobre la cual se hará la inversión, si es que se, hace porque tras el desmantelado de los galpones, nada nuevo se ve bajo el sol.

Dejar respuesta