Crespo- Trascendió a través de los medios santafesinos un diseño de alumnos de la carrera de Diseño Industrial de la UNL que desarrollaron una plataforma de producción y almacenamiento de leche que permitiría introducir cambios profundos en la operatoria productiva, industrial y comercial vinculada a los tambos.  Si bien el caso estudiado es la problemática de inundaciones que viven los productores de la cuenca lechera santafesina, es un proyecto que busca favorecer a todos los tamberos.

El equipo, integrado por Valentín Ingignoli, Marcos Argüello, Santiago Caloia, Valeria Arroyo, y Felipe Porto, este último de Crespo, todos estudiantes de cuarto año de Diseño Industrial (FADU- UNL), con el asesoramiento de sus profesores, los diseñadores industriales Manuel Bazán y Diego Tosello (titular y adjunto de la Cátedra de Taller de Diseño Industrial 4)- idearon un innovador sistema de concentración de leche, mediante evaporación; almacenaje en lacteobolsas que aumentan la vida útil del producto y una plataforma virtual Conectambo que tiene como objetivo potenciar, facilitar, gestionar y planificar las actividades intervinientes en los sistemas de extracción, logística, producción, comunicación e información correspondientes a los productores tamberos. Esta  extraordinaria iniciativa fue seleccionada por la prestigiosa plataforma INNOVAR y publicada hace dos semanas en su catálogo.

Lo que debe entenderse es que se trata de un diseño de estudiantes para dar respuesta a los tamberos en situaciones complicadas por inundaciones y falta de caminos para sacar la producción, que muchas veces se pierde. El proyecto tiene un trayecto para terminar de potenciarse con la intervención de otros profesionales, sobre todo de ingeniería en relación a cuestiones puntuales de producción.

Reducir volumen y almacenar la leche en el tambo

“En principio el profesor nos planteó diferentes áreas y en base a las problemáticas cada uno fue dando respuestas. Después nos juntamos los cinco y empezamos a tratar el tema de las inundaciones en la cuenca lechera de Santa Fe, hasta que llegamos a esto que nos pareció que tendría el mayor impacto” –dijo a Paralelo 32 el crespense Felipe Porto, quien además de ser estudiante de Diseño Industrial, es piloto comercial de aviación y trabaja para contribuir a solventar sus estudios. “Planteamos muchas cosas dentro de la problemática de inundaciones, de caminos anegados, donde los camiones no pueden entrar por meses, cosas que vuelven inviable la actividad para el tambero de pequeño porte. Ahí surgió uno de los métodos de diseño que nos inculcan en la facultad, la idea puente, como un artificio de pasar por encima del problema sin necesidad de eliminarlo”. Situaciones parecidas viven tamberos entrerrianos, por la condición de los caminos después de las lluvias.

Por las periódicas inundaciones que sufre la región, muchos establecimientos tamberos de Santa Fe tuvieron que permanecer aislados por largos períodos, lo que implicó la pérdida de grandes cantidades de leche al quedar sin el servicio de recolección diario. “Lo más fácil –sostuvo- sería pavimentar todos los caminos rurales y se termina el problema, pero como sabemos que roza lo imposible, encaramos un sistema para que el tambero conserve la leche en su lugar de origen y terminamos con tres productos. Dos tangibles: la concentradora de leche y la lacteobolsa, y una plataforma virtual.

Porto explicó que “con la concentradora buscamos sacar humedad a la leche, lo que tiene varios beneficios: reduce el volumen, con lo cual aumenta la capacidad de almacenaje; reduce la posibilidad del desarrollo de bacterias que proliferan en el medio acuoso, aumentando la vida útil y reduce las pérdidas económicas. La evaporación es básicamente aplicar calor en un recipiente que tiene la capacidad de almacenar la extracción diaria”- aseveró.

“Lo que no se hizo –aclaró- son experimentos con leche cruda para ver el resultado final, porque eso corresponde a una parte más ingenieril, nosotros somos diseñadores. De hecho nuestra carrera es muy interdisciplinar”.

Los diseñadores planificaron como segundo soporte físico la lacteobolsa, para almacenar el producto final que se obtiene de la concentradora de leche. Está pensada en un material diferente al silobolsa, éste es de uso militar en caso de emergencias a los efectos de transportar agua. “Se cargan sobre una camioneta, repelen los rayos UV, son antibacteriales y herméticas. Lo que hace la bolsa es básicamente almacenar la leche el tiempo que se necesite en caso de emergencia. Además tiene un display que aporta datos de interés como la temperatura del contenido, cantidad, fecha de carga y de vencimiento, y un sistema de alarma para dar aviso por ejemplo cuando se modifica la temperatura o cuando el contenido de una bolsa está cerca de vencer”.

“Planteamos que la lacteobolsa sea transportable y diseñamos que entren cuatro en la caja de una camioneta, independientes entre sí, con la posibilidad de almacenar la leche concentrada por un período de 60 días. El armado es muy simple, tiene válvulas de carga y descarga,  se extiende y toma forma a medida que se llena”- explicó.

El estudiante comentó que la lacteobolsa es reutilizable. “Tiene un sistema interno de una especie de nervios que conectado al sistema de limpieza actual de los tambos, asegura la higiene interior de la bolsa para ser recargada”.

Las ventajas no son solo para el tambero que tendría la posibilidad de especular con la reserva y venderla a quien pague mejor precio. Este sistema además facilita la logística a las cremerías que en vez de recolectar la leche a diario podrían espaciar la frecuencia de recorrido del camión.

– ¿Pudieron calcular la inversión que debe hacer tambero en el caso hipotético que este equipamiento salga al mercado?

– Difundir costos sería una irresponsabilidad nuestra, si bien tenemos una suposición no queremos decir algo y que la realidad sea absolutamente otra.

Visitamos varios tambos chicos de Santa Fe para este diseño y los productores nos dijeron que hacer una inversión es difícil en primera instancia. Lo analizamos con gente del Ministerio de Producción de Santa Fe donde nos explicaron que actualmente el gobierno indemniza a los tamberos por pérdidas y que existiría la posibilidad de financiar al tambero la compra de la concentradora y un pack de bolsas, en lugar de indemnizarlo.

Plataforma virtual

Porto explicó que “la plataforma virtual Conectambo sería el fundamento específico del proyecto. Si bien las dos partes físicas, tanto la lacteobolsa como la concentradora son los medios para llegar al producto, la clave está en la plataforma virtual, más como avanza hoy la tecnología”.

Luego explicó que “consiste en una red social de los tambos de una zona. Cada productor tiene acceso mediante un usuario y mediante el display de la concentradora se van cargando los datos automáticamente al perfil del productor, permitiendo tener registros históricos de lo que se va produciendo, stock, vencimientos; para su manejo y de los empleados”. Como ventaja indicó que “el productor puede dar a conocer esos datos a través de su perfil posibilitando el contacto con cremerías que se interesen por las características de su producto. Sirve para revalorizar y repotenciar a cada productor de acuerdo con el tipo de leche que está obteniendo”- concluyó el diseñador.

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