En casa, en el trabajo, con amigos en un bar, en la sala de espera de un hospital o básicamente en cualquier lugar es muy común ver a miles de personas revisar su celular. Y gran parte de ese tiempo se lo dedicamos a una de las aplicaciones más populares en el mundo: WhatsApp.

Es una de las herramientas más usadas para estar al tanto de lo que ocurre con la vida de los demás y conectarse con el mundo. Chequear si tenemos algún mensaje se volvió un acto reflejo en cualquier hora del día. Enviar un audio o una foto es de más común. Pero, ¿qué nos lleva a tener esa obsesión por el chat?

Para explicar este comportamiento, dos agencias de investigación en México –Lexia y Netquest– presentaron el estudio los “Usos e impacto de WhatsApp en la comunicación”, en el que revelaron que hay tres tipos de usuarios del servicio de mensajería instantánea.

Los dos primeros son los llamados ‘medium’ y ‘light’, quienes son usuarios que en promedio emplean 11,31 horas mensuales en la herramienta. El último grupo, por su parte, es el denominado ‘heavy users’, quienes invierten más de 30 horas.

Entre otros datos del informe, se reveló que el 79% de los usuarios usan WhatsApp para mandar mensajes a amigos, familiares o compañeros de trabajo. De hecho, se convirtió en la app más elegida sólo por detrás de Facebook, que lidera el listado con el 92% de los usuarios. Youtube, por ejemplo, tiene el 66%, mientras que Twitter el 55%, y Google + e Instagram el 39 por ciento.

El estudió mostró también que las mujeres pasan un 13% más de tiempo que los hombres con el WhatsApp, y que los adolescentes entre 14 y 19 años son el grupo generacional que usa con mayor intensidad la aplicación de mensajería, sumando unas 16 horas mensuales.

El estudio fue realizado a una muestra de 404 mexicanos, de los cuales el 40% tienen entre 25 y 34 años de edad y el 55% del total son mujeres. Las preguntas y respuestas sobre el uso de WhatsApp se realizaron mediante entrevistas online.

Dentro de los temas “prohibidos”, el informe señaló que 5 de cada 10 usuarios encuestados –el 54%- no hablaría de datos financieros por temor a que éstos acaben filtrándose a la delincuencia. Otros temas ‘tabú’ son el de las infidelidades, con un 31%, los negocios (20%), discusiones de pareja o con amigos y familiares (17%) o romances (10%).

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