Comenzó la época más fría del año y nuestro cuerpo debe acostumbrarse a las bajas temperaturas, y la menor exposición al sol. Por eso, es importante una alimentación adecuada que aporte las calorías y nutrientes necesarios para aumentar las defensas y fortalecer el sistema inmunológico. Desde la Fundación Barceló indicaron que se puede llevar adelante una dieta que sea saludable, y que nos permita combatir la falta de vitamina D.

Las dietas veraniegas resultan demasiado ligera para que nuestro organismo soporte el clima actual, debiendo consumir alimentos con alto contenido calórico que permitan acumular energía para mantener el calor corporal. La papa y batata son las opciones más populares a la hora de alimentarnos en el invierno, pero también existen otras verduras que aportan los nutrientes necesarios para aumentar las defensas. Para ello se aconsejan algunos platos para lograrlo:

Brócoli: este alimento es bajo en calorías, rico en vitamina C y antioxidantes, lo que contribuye al buen funcionamiento de las defensas. Es ideal para consumir en cazuelas, guisos, salteados con verduras o pastas, o en tortillas.

Hojas verdes (acelga, espinaca): aportan ácido fólico, vitamina K, y poseen propiedades antioxidantes y fibras que ayudan a mantener fuertes los dientes y huesos, a lucir una piel sana y luminosa, y a regularizar el tránsito intestinal.

Zanahoria: esta hortaliza proporciona nutrientes, fibras y pocas calorías. A su vez, la zanahoria es rica en betacarotenos y vitamina D y E: las primeras son esenciales para la absorción de calcio, mientras las segundas ayudan a mantener la piel y la mucosa en buen estado, reduciendo así el riesgo de enfermedades respiratorias.

Cebolla: es un alimento con grandes propiedades antisépticas. Éstas contribuyen a la prevención y a la recuperación rápida de las enfermedades respiratorias.

Cítricos (limón, naranja, pomelo, kiwi): son la principal fuente de vitamina C, antioxidante por excelencia, y necesaria para la regeneración de tejidos y estímulo de las defensas del organismo. Se aconseja consumirlas crudas, y no extenderse al momento de quitarle la cáscara, por el contenido en pectinas ya que la mayor cantidad de vitamina se concentra en la parte blanca que cubre la pulpa.

Frutos secos: nos llenan de energía. Están compuestos por ácidos grasos saludables para todo el organismo. Son de gran ayuda para recuperar el peso funcionando como colaciones. Hay que tener en cuenta que se deben consumir en una porción moderada (se recomienda el tamaño de un puño) debido a la alta densidad calórica que poseen.

Sopas: es uno de los alimentos más prácticos en la época invernal. Permiten incluir una amplia variedad de verduras, y por ende nutrientes, y a su vez generan saciedad. Para hacer esta comida mucho más nutritiva, se aconseja agregar semillas y que la verdura se coloque en cubos (sin procesarla) para que la digestión sea más lenta y la saciedad mayor.

Al ser consultada sobre como reforzar nuestras defensas a través de la alimentación en esta temporada invernal, la Dra. Norma Isabel Guezikaraian, Adjunta a Dirección y Coordinadora General PPS de Nutrición de Fundación Barceló, indicó algunos tips para tener una alimentación saludable en invierno:

Continuar consumiendo 2 litros de agua diarios. Se puede acudir a infusiones calientes para lograrlo.

Para proteger la piel del frío y evitar las grietas de los labios, ingerir alimentos ricos en vitamina A, como, lácteos, hígado y huevo.

En caso de tomar antibióticos por alguna infección respiratoria, incluir en la dieta yogurt con probióticos, y fruta fresca con cáscara como prebióticos para reforzar la flora bacteriana.

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