En el Día Mundial del Cáncer de Cuello de Útero, el gobierno de Entre Ríos, a través del Ministerio de Salud promueve la toma de Papanicolaou y la vacunación para proteger del Virus Papiloma Humano (VPH) a niñas y niños de 11 años en los establecimientos del sistema público de salud. Hoy convoca a generar conciencia sobre el valor preventivo de los controles periódicos y la consulta médica oportuna.
La responsable del Programa de Prevención del Cáncer de Cuello de Útero del Ministerio de Salud, Claudia Enrique, resaltó que recomiendan el Papanicolaou o PAP como “el método más sensible, seguro y barato para prevenir porque detecta lesiones pre-invasoras del cuello de útero”.
La profesional indicó que el Día Mundial del Cáncer de Cuello de Útero “nos permite recordarles, a todas las mujeres que hayan iniciado relaciones sexuales, que pasados los 25 años es fundamental realizarse un Papanicolaou”. Otro método innovador y moderno es la determinación del VPH en las mujeres a partir de los 30 años.
Prevención primaria 
La vacunación es una etapa muy previa a la enfermedad en sí y en Argentina los mejores resultados de la inmunización contra el VPH se ven entre los 9 y 26 años. Así se determinó que las niñas nacidas a partir de 2000 se apliquen la vacuna contra el Virus del Papiloma Humano, lo que inició en 2011.
En 2016 se incorporó la vacunación contra el VPH para los varones de 11 años nacidos en la cohorte 2006. La estrategia se amplió teniendo en cuenta que el VPH no sólo está relacionado con el cáncer cervicouterino sino también con las enfermedades oncológicas de vagina, vulva, ano, pene, lengua y laringe.
La especialista precisó que “la vacunación está indicada en niñas y niños pre-púberes, porque la vacuna es más eficaz en aquellas personas que no han tenido contacto con el virus, previo al inicio de las relaciones sexuales”. Con la vacuna a varones y mujeres se busca evitar la circulación viral, “que el varón no se contagie para que el varón no contagie”.
La responsable del Programa Provincial de Prevención de Cáncer de Cuello de Útero recordó que “el 80 por ciento de la población sexualmente activa en algún momento va a tener un episodio con el VPH, lo que no implica que va a tener cáncer”.
Por otra parte la mayoría de quienes presentan el VPH en su organismo lo van a eliminar al cabo de los dos años, aunque en un dos o tres por ciento de los casos el virus persiste. “Esas personas son las que tienen más riesgo de terminar con un cáncer de cuello de útero, vulva, vagina, pene, ano”, aclaró la médica.
Trabajo en terreno 
El Programa de Prevención del Cáncer de Cuello de Útero trabaja en campañas en conjunto con los municipios, para reforzar la detección precoz y el tratamiento oportuno. De esta manera Salud favorece la toma de muestra de PAP en mujeres de 25 a 65 años, sobre todo a quienes se realizaron el último estudio hace más de tres años.
El programa cuenta dos moderadoras que, con el sistema informático, identifican las mujeres que cuentan con un PAP patológico y garantizan el seguimiento de los casos y el acceso al tratamiento. “El trabajo no termina cuando uno hace un PAP sino que recién empieza”, finalizó Enrique.

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