En un acto, que tuvo lugar en el Ministerio de Agroindustria el pasado jueves 7 de septiembre, los ministerios de Agroindustria y de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (Inta) y Laboratorios Inmuner SA, presentaron la primera vacuna biológica desarrollada en Argentina contra la enfermedad Infecciosa de la Bursa (IBD), conocida como enfermedad de Gumboro, una enfermedad endémica en el país.

Tras una investigación de veinte años, la alianza estratégica público-privada entre el INTA y Laboratorios INMUNER S.A., una PyME de Concepción del Uruguay, Entre Ríos, permitió el desarrollo de esta vacuna que induce inmunidad en pollos para la prevención de la infección del virus altamente contagioso e inmunosupresor en pollos jóvenes.

El desarrollo permitirá comercializar localmente dosis para una producción nacional de más de 725 millones de aves al año con destino a faena y sustituir importaciones.

“Mis felicitaciones a todos los que trabajaron durante veinte años en silencio, del laboratorio, del INTA, del Ministerio, de Ciencia y Técnica, que hacen posible que el desarrollo científico nos ponga en un pedestal de crecimiento de la producción y la tecnología”, expresó el ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile.

“Quiero resaltar las políticas de Estado que muestran que una institución como el INTA y la interacción público privada, hacen que hoy podamos estar orgullosos de productos que se investigan”, dijo el ministro. “Argentina cuando exporta, exporta tecnología y exporta conocimiento”, agregó.

“La aplicación de esta vacuna va a un sector muy dinámico que en los últimos quince o veinte años ha crecido en la República Argentina, que es el sector de la producción aviar. Más de 50.000 puestos de trabajo directos, más de 50.000 puestos de trabajo indirecto, más de 300 millones de dólares de exportaciones, una explosión en el consumo interno que llega hoy casi a 45 kilos (consumo per cápita por año). Esto viene a reforzar la producción, y la sanidad de nuestra producción”, destacó Buryaile.

Por eso, agradeció el trabajo coordinado en interacción público privada, y felicitó a los investigadores y al INTA. “El Estado es capaz de articular esto, y es capaz de ayudar a pequeñas empresas del interior del país y que generan puestos de trabajo. Hay 30 o 35 personas que trabajan en el laboratorio deben estar orgullosas de lo que están haciendo. Tenemos que sentirnos orgullosos de nuestros científicos”, valoró.

En tanto, Amadeo Nicora, presidente del INTA, señaló: “Hace veinte años, en una institución del Estado, con recursos de la sociedad argentina, se comenzó a pensar y diseñar un desarrollo científico hacia futuro y hoy, veinte años después, con una alianza con el sector privado, este desarrollo se transforma en innovación, en una innovación que va a terminar consolidando lo que nosotros decimos que es la misión fundamental del INTA que es trabajar con los conocimientos que se transformen en innovación en los territorios para apuntalar el desarrollo de nuestro país. Esa es la misión que tenemos como institución, desde todos los ángulos, en este caso desde la investigación y el desarrollo, pero también acompañado por los procesos de extensión”

“Nosotros, como INTA, somos una institución que producimos básicamente bienes públicos, en general. Ahora, en este proceso de producción de conocimiento, hay algunos que son factibles de apropiación y consideramos que es un deber ético ineludible que como Estado nos apropiemos de eso y que después generemos las instancias de vinculación que creamos necesarias para beneficiar a la sociedad”, agregó Nicora.

El presidente del INTA, reconoció “muy especialmente a las empresas del sector privado ya que sin ellas no podríamos lograr estas cosas, reconocemos la confianza de la empresa INMUNER”, remarcó

Dejar respuesta