Victoria. El consultor de empresas Carlos Sosa es el organizador y será uno de los expositores del 2º Congreso Regional de Liderazgo, Neurociencias y Coaching, que se realizará en la sede Paraná de la Universidad Católica Argentina, entre el 2 y el 3 de agosto próximos. En diálogo con Paralelo 32, Sosa, oriundo de Nogoyá, se refirió a conceptos de su especialidad, que estarán presentes en el evento.

El congreso

El 2º congreso regional de Liderazgo, Neurociencias y Coaching “Funcionalmente para un rendimiento sustentable”, se desarrollará entre el miércoles 2 y el jueves 3 de agosto, de 13 a 20, en la sede Paraná de la Universidad Católica Argentina (Buenos Aires 239).

El Congreso tendrá como eje de trabajo el “rendimiento sustentable”. Se estudiarán y compartirán experiencias sobre las distintas dimensiones del desempeño profesional y personal. Estarán presentes los aspectos técnicos, los emocionales (ej. presiones, manejo del estrés, ansiedad, miedo, enojo), estilo de vida y salud mental, entre otros. Disertarán, junto a Carlos Sosa, el especialista en medicina del estrés Daniel López Rosetti; el Doctor Alberto Cormillot; Roberto Rosler, experto en neurociencias; Carlos Logatt, presidente de Asociación Educar; Santiago Teisaire, neuropsicoeducador; Jonatan Loidi, especialista en Habilidades Gerenciales; y el triatleta Martín Kremenchuzky, con síndrome de Usher (trastorno genético de sordera o hipoacusia y ceguera), ejemplo de lucha y superación.

Por más información sobre el evento: página web: sosayasociados.com; correo electrónico: marketing@sosayasociados.com

Rendimiento sustentable

Consultado sobre el rendimiento sustentable, Sosa dijo: “Cuando hablamos de rendimiento, hablamos de desempeño en el ámbito laboral. En la vida personal, el rendimiento lo tomamos como felicidad, aprendizaje transformacional. Porque al fin y al cabo, rendir bien es sentirse bien, estar bien con uno mismo, estar bien con los demás. Y sobre todo, le incluimos la palabra que tiene que ver con lo sustentable o lo sostenible. Para que el rendimiento sea sustentable, debe tener cuatro dimensiones: una dimensión técnica y operativa tradicional; una dimensión comportamental, que tiene que ver con las competencias; una tercer pata que es la biológica y mental; la cuarta pata tiene que ver con los hábitos saludables. Es decir, que cada vez analizamos más. En esta era digital, donde determinamos que somos seres emocionales que tratamos de justificarnos racionalmente; hay una relación cada vez más estrecha entre técnica, emoción y hábito saludable”.

El fenómeno Messi

El consultor dio el ejemplo de Lionel Messi y sus diferentes rendimientos en Barcelona y en la Selección Argentina. “Messi es el más dotado como jugador de fútbol, y con el nivel técnico más alto. Sin embargo, su rendimiento en el Barcelona no es el mismo que en la Selección Argentina. ¿Por qué? El fundamento es que el entorno emocional que tiene en el Barcelona, no es el mismo que en Argentina”.

Agregó que el rendimiento diferente de Messi en ambos entornos “tiene que ver con la continuidad de los procesos, con el liderazgo, con la cultura argentina. Es un ejemplo puntual de lo que sucede con alguien que hace las mismas cosas allá que acá. Pero los resultados finales no terminan de ser iguales. Me pregunto: ¿será que Messi tendrá algunas emociones que le son disfuncionales y le condicionan la técnica?”, cuando juega para Argentina.

Evolución de capacitaciones

Al referirse a la evolución de las capacitaciones, Sosa señaló que “antes íbamos a capacitar a las empresas para que la gente mejore su técnica de comunicación: sus habilidades, dónde mirar, qué tono de voz utilizar. Eso era el oficio técnico. Pero resulta que la comunicación también tiene que ver con la interpretación. Porque yo digo lo que digo, y vos entendés lo que entendés. Si yo, emocionalmente, no soy confiable para comunicar, tengo un nivel de ansiedad, disfuncional para escuchar, para hacer registro, para mirar a los ojos, para ser empático; no voy a tener una comunicación efectiva.

Hay otro aditamento que aporta la neurociencia. Si descanso mal, si tengo menos de 7 horas de sueño, mala alimentación, mi comunicación tampoco va a ser buena, porque nuestros estados de ánimo y nuestras emociones están influidos por cómo nos alimentamos, cómo comemos, cómo descansamos. No es lo mismo tener un descanso de 4 o 5 horas, que tener un descanso de 7 horas. Con 7 horas me siento menos ansioso, más seguro; si ceno bien, porque tengo que presentar un informe a la mañana, influirá en las maneras de presentarme lúcido y hábil”.

Luego agregó: “Antes, a la palabra rendimiento no le agregábamos ‘sustentable’ porque con rendir y con la técnica bastaba. Con poca competencia en el mercado, con poca puja por el mismo espacio, la oferta decía ‘quiero venderte esto a vos que sos cliente, te lo voy a vender con esta calidad’. A vos no te quedaba otra posibilidad que aceptarlo. No había más que una revisión técnica del trabajo, con pulir la técnica alcanzaba para rendir mejor. Hoy, en un estrecho nivel de competencia, de presiones, de frustraciones, de mucha información, se necesita potenciar el rendimiento. Necesitamos incorporar otras facetas que están por fuera de la técnica tradicional, relacionadas con el componente emocional”.

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