Hasenkamp- La situación terminó de la peor manera. Las diferencias entre el Cuerpo Activo y la Comisión Directiva de Bomberos Voluntarios terminaron con la decisión de la CD de dar de baja a los jefes del CA Iván Schneider y Federico Díaz, generando como respuesta por parte de los bomberos medidas de fuerza y renuncias masivas para mostrar su desaprobación de la sentencia tomada.

En la edición de Paralelo 32 del sábado 18 de noviembre explicamos en detalle lo sucedido, indicando que el Cuerpo Activo de la Asociación envió una carta a los socios y a la comunidad, explicando la postura tomada y solicitando la renuncia de la comisión directiva.

Argumentaron esa postura planteando como motivos la difamación de miembros del Cuerpo Activo y ex directivos de comisión directiva por parte del actual presidente Ariel Molina en reunión y en conversaciones convocadas por él con parte del personal; el menoscabo de la estructura jerárquica que da forma al Cuerpo Activo y a los bomberos de la Argentina; la degradación del personal jerárquico con antigüedad ante los nuevos bomberos; el intento de manipulación del personal inmiscuyéndose en la ética moral y la religión con el fin de que compartan su pensar y accionar; la difamación de bomberos de otros cuarteles; la provocación de acefalía en el Cuerpo Activo a partir de la remoción del cargo del Jefe y el Segundo Jefe; la ineficiencia en las tareas contables y administrativas y la no entrega en tiempo y forma de la última rendición de fondos de subsidios nacionales instrumentados por el Ministerio de Seguridad de la Nación.

Sin solución

La actual comisión directiva tiene como presidente a Cristian Ariel Molina, a quien acompañan: vicepresidente: Jorge Daniel Chiappesoni, secretaria: Norma Susana Solia, prosecretaria: Lidia Cian (con renuncia presentada), tesorero: Aníbal Raúl Faes, protesorero: María Soledad Arredondo. Vocales: María Florencia Bergna, Rubén Darío Barsanti y Gerardo Alberto Leguizamón. Vocales suplentes: Olga Haydeé Ferreyra y Antonia Martínez. Revisores de cuentas: Rosa Rabbia y Víctor Adolfo Neifert.

Desde su lugar, explicaron que la decisión de relevar a los jefes del Cuerpo Activo se debió a supuestas faltas constantes y graves, violando normas del reglamento interno y tornando imposible el correcto funcionamiento del Cuartel.

Enumeraron faltas de respeto ante superiores, iguales, subalternos y miembros de comisión directiva, no subordinarse ante un superior, refutar órdenes de superiores, disconformidad y no presteza a los llamados de un superior y desobediencia a órdenes.

También plantearon faltas a la ética y honor, haciendo manifestaciones que ofenden a superiores jerárquicos o miembros de comisión directiva, la incitación por comentarios a que otros miembros de Cuerpo Activo incurran en mala prestación de servicios o incumplimiento de las normas establecidas, manifestaciones que desacreditan a la institución y sus integrantes, utilización de sellos o papeles membretados de la institución sin autorización, presentación de reclamos en términos inmoderados o descorteses; producción de falsas alarmas y faltar a la verdad en situaciones que ponían en juego el prestigio de la Asociación y la dignidad de miembros.

Agregaron supuestas faltas a normas de orden interno, donde se incluyen aparentes transgresiones a las obligaciones de bomberos voluntarios; uso sin autorización de móviles de la institución; hacer ingresar o permitir el ingreso de visitas particulares a las dependencias sin autorización y transgresión a las reglas de educación y urbanismo, convivencia y limpieza.

Jefes respaldados

Sin sus jefes cumpliendo funciones, los integrantes del Cuerpo Activo salieron a respaldarlos, manifestando el desacuerdo con las medidas tomadas por la CD, que consideran injustas e injustificadas y que “atentan contra el correcto funcionamiento del Cuartel, dejando a la ciudad en estado de indefensión, ya que la institución queda acéfala y el personal que queda no cuenta con la antigüedad y los conocimientos necesarios para hacer frente a la situación”.

El principal apuntado por los integrantes del Cuerpo Activo es Ariel Molina, presidente de la Comisión Directiva. A él le envió su carta de renuncia el domingo 26 de noviembre el Cabo Juan Pablo Leiva Chaves, a que a partir del corrimiento que se fue dando por los jefes que tuvieron que dejar su cargo, iba a tener a cargo esa responsabilidad, lo que finalmente no aceptó.

“Me dirijo a ustedes, a través de esta nota, para presentarle mi renuncia y la de la mayoría del Cuerpo Activo, con el motivo de resaltar su ineficacia e ineptitud a la hora de llevar a cabo el cumplimiento de su deber como comisión directiva y la inescrupulosa decisión de echar a los tres miembros con más rango y antigüedad del Cuerpo Activo (Monzón, Schneider y Díaz) sin motivo alguno, desobedeciendo el reglamento y estatuto interno, que garantiza que ustedes no tienen la potestad de hacerlo. Viendo que su interés gira fuera de la representación del Cuartel de Bomberos Voluntarios Hasenkamp y que desmerece el trabajo y esfuerzo que se llevaba a cabo, procedo a retirarme sin deberle ningún tipo de respeto a ninguno de sus integrantes, por todo el mal que le han hecho a la institución, siendo esto irremediable, tirando abajo todo lo logrado a través de 15 años de trayectoria por medio de antiguas comisiones directivas y miembros del Cuerpo Activo” dice textualmente la misiva enviada a la Comisión Directiva de la Asociación.

En diálogo con Paralelo 32, Leiva Chaves explicó que “El 26 de noviembre el Cuartel dejó de funcionar. Seguíamos con la acefalía, cumpliendo funciones algunos bomberos, pero ahora, tras mi renuncia, siguieron esos pasos los que quedaban y no hay bomberos en el Cuartel. Nadie tomó la jefatura y me hubiera tocado a mí, pero tampoco acepté. El intendente se ofreció a mediar en estos días, pero la situación lejos de mejorar, empeoró. Hicimos reclamos para pedir la reincorporación de nuestros jefes, pero nunca encontramos respuestas contundentes”, dijo.

Comentó que “La situación es difícil, porque estamos trabajando con gente de poca experiencia. El Cuartel seguía funcionando por inercia en los últimos días. Ahora, ante la falta de respuestas, presenté mi renuncia y lo mismo hicieron el resto de los bomberos. Quedó solo un bombero que está cumpliendo una probation y por eso se debe quedar. Hoy no hay actividad en el Cuartel, para funcionar necesita un mínimo de cinco bomberos y hoy no los tiene”, dijo al graficar la gravedad de la situación.

Aclaró que “Si hay un incendio no se garantiza el servicio. Hoy, tendrían que venir cuarteles de Hernandarias y María Grande, por cuestión de cercanía, a sofocar un foco ígneo. Queremos que el Cuartel funcione pero necesitamos que los socios se reúnan y propongan la renovación de la comisión directiva. Si eso no sucede, es imposible nuestra continuidad”.

Leiva Chaves se mostró enojado con Molina y dijo que “Hasta cambió la cerradura para que no pudiéramos ingresar. Es cínico su modo de actuar. El enojo es principalmente con él porque es el que impulsa toda esta campaña y el resto lamentablemente lo acompaña”, indicó.

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