Gerente General de Coopar, Marcelo Pagliaruzza

Al analizar la situación del sector agropecuario, el gerente General de la Cooperativa Agrícola Ganadera y de  Servicios Públicos Aranguren Limitada (Coopar), Marcelo Pagliaruzza, planteó a Paralelo 32 que “En lo que respecta a la agricultura, venimos de una campaña muy mala en lo productivo, una seca que según dicen es la mayor de los últimos 40 años. Esta pobre producción va a afectar a la economía en general, ya que es circulante que va a faltar en todos los pueblos, no solo al agricultor. Las actividades que dependen del mercado interno (tambo y cerdos), tuvieron un aumento muy importante en los insumos básicos, como el alimento balanceado, por lo cual están muy complicados, ya que con un mercado interno deprimido los precios están estabilizados y los costos aumentaron fuertemente. En el pollo, si bien no conozco tanto, este problema no debe tener el mismo impacto que en el cerdo y tambo, ya que una parte se exporta, y hoy con un dólar más competitivo les facilita la exportación. En cuanto a ganado vacuno, lo que se está exportando no es significativo, por lo que depende de nuestro deprimido mercado interno, lo que implica precios de venta estabilizados y costos de producción altos, sobre todo en lo que respecta a engorde a corral.

Opinó también sobre las decisiones que la Nación va tomando en relación al sector. Dijo que “Respecto a la gestión del presidente Mauricio Macri, creo que se liberaron los mercados y esto se tradujo en mayor producción, al menos en lo agrícola. También creo que hay mayor certidumbre, aunque falta seguir trabajando en esto. El mayor problema que tenemos es el enorme Estado, que genera un fuerte déficit fiscal. Ese déficit hay que financiarlo y es la principal causa de la inflación. Hay que hacer un Estado más eficiente y desburocratizarlo”.

Sequía y lluvias intensas

Las precipitaciones intensas y el aumento promedio de las temperaturas que se traduce en olas de calor cada vez más prolongadas son problemas ambientales que introducen transformaciones en el mapa productivo.

Lo sucedido este año, es una muestra más. “La sequía ha pegado muy fuerte en todo el sector, con menos producción agrícola, que se tradujo en pérdidas importantes. Y el efecto es multiplicador, ya que es circulante que falta en la economía, y cuando digo economía no solo hablo de lo macro sino de lo micro, como son los pueblos.

Lamentablemente en el sector agrícola, al no tener un seguro multiriesgo, el factor clima tiene alta preponderancia. Este seguro sin dudas que debe ser un tema de agenda del gobierno”, opinó Pagliaruzza.

Visión sobre el escenario económico

– ¿Cuál es su visión sobre la situación económica y las consecuencias que tiene para el sector agropecuario?

-Creo no tenemos que ver la foto, sino la película. Venimos desde hace años con una inflación importante; en Latinoamérica, solo Venezuela está por encima de Argentina, con fuertes distorsiones de precios, como ser, en las tarifas públicas, y con un fuerte déficit fiscal y comercial. Tuvimos mercados intervenidos, que dejaron como consecuencia una menor producción, y aunque esta situación hoy se corrigió y la producción aumentó, padecemos un Estado enorme y deficitario. Para reducir ese déficit debemos poner el doble de trabajo, por la sencilla razón que ese factor es la principal causa de la inflación. Necesitamos previsibilidad, reglas claras, y desburocratizar el Estado.

El contexto inflacionario perjudica al sector

El contador advirtió que, en un contexto inflacionario, “las consecuencias para el  sector no van a ser nunca buenas y con altas tasas de interés, el panorama tampoco será positivo. Obviamente que, a los sectores que sólo dependen del mercado interno les va a afectar más que a los que dependen del mercado externo”.

– ¿Existe preocupación en Coopar sobre los costos que deben enfrentar los productores, la suba de tasas, y la posibilidad que se deprima el consumo interno?

-La suba de costos y de tasas impacta directamente en la rentabilidad del productor y, como consecuencia, el mercado interno también se debería deprimir. Necesitamos líneas crediticias específicas para la actividad, con tasas razonables, para que la rueda siga girando. Bien sabemos que la actividad agropecuaria es fundamental en la economía de nuestro país.

Reclamo de líneas específicas

Consultado si cree que son necesarios créditos a tasas que guarden relación con la actividad que los demanda y la formalización de instrumentos financieros o valores negociables que permitan acortar los plazos de cobro por sus productos, aseguró que se necesitan “líneas crediticias específicas para la actividad, con tasas razonables para que la rueda siga marchando, porque bien sabemos que la actividad agropecuaria es fundamental en la economía de nuestro país. También sería importante lograr financiamiento a través del mercado de capitales, como se da en otros países del mundo. En el nuestro, la operatoria es muy baja y habrá que adecuar los mecanismos para que se divulgue y se facilite”.

Sobre quién debería impulsarlos, si el gobierno o el sector privado, Pagliaruzza respondió que, a su criterio, “el gobierno debería bajar la línea”, pero aclaró que es importante que “no todo tenga que pasar por el Banco Nación, que es la entidad con mejores instrumentos crediticios, sino que además debería exigir a los bancos privados que vuelquen al sector instrumentos financieros acordes al momento, que participen en esta instancia del país, que los necesita. De lo contrario, aparecen con una batería de opciones, pero solamente cuando todo va bien”.

Baja de tasas

Para el Gerente General de Coopar, es necesaria una baja en las tasas, debido a que los niveles actuales ponen en riesgo el financiamiento de los pequeños y medianos productores. “Es indispensable una baja en las tasas. ¿Quién invertirá en una actividad productiva con estas tasas? Es el sector cooperativo el que cobija los pequeños y medianos productores, que son quienes necesitan más aun una mejora en las tasas”.

Sobre la posibilidad de desacoplar el valor de la divisa con los costos internos, Pagliaruzza destacó que “si pensamos únicamente en nuestro sector, seguro que nos beneficiaría, pero sería un pensamiento egoísta. Los desdoblamientos del tipo de cambio a lo largo de la historia de nuestro país, siempre terminaron con mayor inflación”.

El dato

El sector cooperativo busca nuevas opciones de crédito en momentos en que el productor agropecuario atraviesa una situación muy difícil, como consecuencia de las severas restricciones financieras que enfrenta la economía.

Como dato vale destacar que, en la actualidad, una pequeña empresa debe afrontar tasas que en el mejor de los casos parten del 30 por ciento anual, y llegan a niveles del 70 por ciento, es decir porcentajes totalmente incompatibles con los márgenes de la producción.

En la Argentina, el crédito representa cerca de 15 por ciento del producto bruto interno, cuando en Brasil supera el 60 por ciento, en Chile llega a 80 por ciento y en Australia a 140 por ciento. De este bajo porcentaje, el campo sólo recibe el equivalente a nada más que 1,5 por ciento del Producto Bruto Interno (PBI), una participación que, además, se ha ido reduciendo en los últimos años.

(Fuente: Paralelo32/AIM)

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