Crespo- Unos quince crespenses viajaron juntos, en un colectivo, a Olavarría al recital del Indio Solari y aunque sus familiares en principio se habían preocupado al conocer algunos detalles de los sucesos a través de los medios periodísticos y ante la imposibilidad de comunicarse por celular, los fans del ricotero tuvieron una experiencia positiva.

El grupo viajó en un bus que los buscó desde Paraná e ingresó al predio de La Colmena a las 18:00 horas,  aproximadamente, para ver el show que comenzó a las 22. “Estuvimos bastante cerca del escenario, pero los problemas y las avalanchas se dieron adelante, donde hubo más gente moviéndose”- dijo uno de los jóvenes espectadores a Paralelo 32. “Nos enteramos de lo que pasó cuando subimos al colectivo”- afirmó, en relación a las dos muertes y los desaparecidos de los que se viene hablando. “Siempre hay gente que se descompone y desmaya por el calor y son los mismos espectadores quienes en un gesto solidario los levantan y auxilian”- agregó.

Al finalizar el recital los crespenses circularon más de una hora dentro del predio para poder salir y otras dos horas para recorrer las 20 cuadras de distancia hasta donde estaba estacionado el colectivo en el que se transportaban.

De acuerdo a las autoridades de Olavarría el predio estaba preparado para 150 mil personas; pero según los cálculos, había entre 300 y 550 mil.

“Había muy mala señal de teléfono y como sucede siempre que se saturan las líneas – dijo la fuente-  no nos pudimos comunicar con nuestras casas hasta varias horas después”.

“El show –describió-  no fue como otros que uno puede ver por videos. Creo que el Indio cuando vio que había tanta gente y tan alborotada dejó de cantar algunos temas donde se pone más eufórica la gente, recién al final interpretó el Jijiji, que tanto alborota a los seguidores. Creo que bajó un cambio para que no se altere tanto el público y no  llegó a más de 20 temas, por lo general hace 25”.

Consultado si tuvieron que parar por controles al ingresar, el entrevistado dijo que el predio se abrió a las 15:00 “y cuando entramos nosotros, a eso de las 18:30, se controlaba. En la entrada no permitían ingresar con envases de vidrio, si con latas de cerveza y vendían cerveza en vasos de plástico, muy cara, en las cantinas”.

En cuanto al descontrol de público que superó ampliamente la capacidad del lugar, dijo que “cerca nuestro, después del primer tema empezaron a cruzar un montón de chicos que estaban sacando desde adelante del escenario, todo el tiempo”.

Sus dichos coinciden con relatos que se fueron repitiendo en los medios nacionales en cuanto a que el público se ubicó sobre los baños químicos y sobre los containers habilitados como cantinas.

“Para entrar al predio no hubo inconvenientes, el público tuvo siete horas para ingresar, el problema siempre es la salida, salen miles de personas todas juntas, era mucho amontonamiento en las primeras cuadras, no se podía avanzar”- indicó sobre la demora que tuvieron para regresar.

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