El lunes 11 de septiembre por la mañana se conoció, mediante un comunicado, que la Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) multó a Facebook por vulnerar la normativa sobre protección de datos personales de sus usuarios. La penalización asciende a 1.2 millones de euros.

En el comunicado, la Agencia asegura que pudo constatar, a partir de sus investigaciones, que “Facebook recaba datos sobre ideología, sexo, creencias religiosas, gustos personales o navegación sin informar de forma clara acerca del uso y finalidad que le dará a los mismos”.

Verificó que la red social “trata datos especialmente protegidos con fines publicitarios, entre otros, sin obtener el consentimiento expreso de los usuarios como exige la normativa de protección de datos, infracción tipificada como muy grave en la Ley Orgánica de Protección de Datos”.

La Agencia considera que Facebook no informa de manera clara y exhaustiva, tanto a sus usuarios como al público en general, que recaba información de las personas y de su navegación, aun cuando visitan sitios por fuera de su plataforma pero que contienen el botón “Me gusta”.

Por último, la política de privacidad de la red “es poco clara”, de acuerdo a la Agencia, y “obliga a acceder a multitud de enlaces distintos para conocerla”. Esto implica que el usuario con un conocimiento medio de las nuevas tecnologías no sea consciente de lo que sucederá con la información que proporciona.

La última infracción por la que se la multa es que “no elimina la información que recoge a partir de los hábitos de navegación de los usuarios, sino que la retiene y reutiliza posteriormente asociada al mismo usuario. Incluso cuando un usuario elimina su cuenta y solicita el borrado de la información, Facebook capta y trata información durante más de 17 meses a través de una cookie de la cuenta eliminada”.

Esta no es la primera vez que Facebook, que cuenta con más de 2.000 millones de usuarios conectados en todo el mundo, es acusado por utilizar información indebidamente. En 2016 ganó una apelación similar en Bélgica. El pasado mayo, la Unión Europea multó a la compañía en relación a la compra de WhatsApp.

En esta oportunidad, la red social emitió un comunicado donde indica que “discrepan respetuosamente” respecto del comunicado de la Agencia y que, por lo tanto, “recurrirán” la sanción.

“Como comunicamos a la AEPD, son los usuarios los que deciden qué información quieren añadir en su perfil y compartir con otros, como su religión”, explican fuentes de Facebook al diario El País de España. Además, aseguran que no utilizan esa información para mostrar publicidad específica a los usuarios.

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