La decisión del Parlamento de no expulsar a Julio De Vido “pone al desnudo la situación de la sociedad argentina y nos lleva a preguntar qué quiere hacer el pueblo con la corrupción y acá no hay grises: es blanco o negro”, dijo el precandidato en primer término de Encuentro Social, Emilio Martínez Garbino.

En ese sentido, apuntó que la sociedad debe reaccionar, ya que “los hechos de corrupción lamentablemente tocan todos los resortes del Estado y lo destruyó y desbastó en todos sus niveles (municipales, provinciales y nacionales)”.

“Si realmente queremos hacer una sociedad diferentes e imaginamos un futuro mejor para nosotros y las próximas generaciones ésta es una oportunidad histórica de decirle nunca más a la corrupción”, destacó el abogado quien consideró que el eje del problema es que los argentinos no saben qué quieren hacer, “conviven con ella, se habla de una corrupción ‘buena’ y otra ‘mala’ o distintos niveles, pero acá, en realidad, se debe tomar consciencia de que la corrupción es una sola y no es ‘buena’ o ‘mala’, sino que es una enfermedad que se debe extirpar o nos matará”.

Ante ese diagnóstico, el precandidato apuntó que la votación en el hemiciclo con el caso De Vido fue “anecdótica, porque, en el fondo, cuando se tienen que dar demasiadas explicaciones de las cosas en un sentido u otro no sirve para nada”, y sentenció: “Acá se necesitan claras y contundentes definiciones, sin ambigüedades, debe haber un nunca más a la corrupción, eso es lo que tiene que tomar como decisión la sociedad, porque se ve que la dirigencia política no va a hacer nada en esto y menos la justicia”.

“Se llegó a un punto de deterioro como sociedad y todo esto desnuda la debilidad y en el lugar en el que nos encontramos, por eso, ante situaciones bisagras hay que tomar actitudes valientes”, subrayó Martínez Garbino, quien instó a la ciudadanía a releer el libro de Carlos Nino Un país al margen de la Ley, que es un estudio de la anomia como componente del subdesarrollo argentino.

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