Racedo- Milagros Martínez es de Racedo, tiene 9 años y sufre de atresia de esófago, una malformación congénita que provoca un trastorno del aparato digestivo. Luego de pasar por 42 cirugías, solamente se alimenta por sonda.

Su papá, Javier Martínez, comentó a Paralelo 32 la evolución de la pequeña. Detalló que “Milagros debe llevar una bomba alimentadora y un concentrador de oxígeno. Su alimento es una leche especial, que supera los $470 la lata y como utiliza 24 por mes, el gasto en ese alimento es de más de $ 12.000. Afortunadamente el gobierno provincial, a través de Acción Social nos está ayudando mucho y eso nos genera tranquilidad. Ella, además, está mejor, aumentó de peso y no tuvo más problemas en el último tiempo, lo que nos genera expectativas”, dijo.

“Es mucho el gasto para conseguir esa leche especial, más los alquileres de la bomba y el concentrador, que tiene un valor de $ 86.000, para lo cual se tramitó una ayuda estatal”, agregó. Se estaban haciendo diversas actividades benéficas hasta que finalmente la necesaria ayuda del Estado llegó.

Conociendo la enfermedad

Javier recordó que “No sabíamos nada de esta enfermedad y asusta mucho al principio. Uno no sabe para qué lado ir. Ella estuvo mucho tiempo internada, hoy la tratamos en el Hospital San Roque de Paraná y en el Garrahan de Buenos Aires. A pesar de todos estos problemas, va a la escuela y trata de hacer una vida lo más normal posible”.

Ayer viernes 25 de agosto estaba previsto un nuevo control en Buenos Aires para analizar los pasos a seguir. El papá de la niña explicó que “Lo de Milagros nos sorprendió, porque recién cuando nos contaron del problema fuimos aprendiendo más sobre esto, ni siquiera el nombre habíamos escuchado alguna vez. No sabíamos para que lado agarrar en principio, pero de poco fuimos encontrando el círculo de profesionales y especialistas para enfrentar el problema”.

Milagros ya nació con su problema de salud. Fue derivada desde Crespo y estuvo tres meses en el IPP, en Paraná; para pasar después a Buenos Aires. “Le faltaban seis centímetros de esófago, ese fue el problema inicial. Después de varias operaciones, unieron con el intestino. Pudo seguir comiendo, pero con mucho reflujo. Se le dio prioridad a esa unión, pero el reflujo le generaba vómitos, lo que le provocó una fibrosis pulmonar, por lo que tiene afectado parte de un pulmón”, comentó meses atrás su padre al explicar la raíz del problema de salud de la pequeña.

Otra buena noticia que se generó en estos últimos días para el papá de la niña es que, después de golpear muchas puertas, se abrió una oferta laboral. “Puse una despensa cuando estuve sin trabajo. Después la vendí, porque no la podía mantener. Estaba sin trabajo, haciendo changas y mientras tanto llevando currículums a empresas de toda la zona. Afortunadamente comencé a trabajar ahora en una empresa de panificación de Aldea María Luisa. Estoy muy contento y agradecido, porque necesitaba y mucho trabajar”, explicó.

La familia de Milagros la componen su papá Javier, la mamá Alejandra Verdún, su hermano Ayrton Martínez, de 16 años y Tiziana Martínez, de 11 años. “No es fácil. Tenemos que estar unidos como familia, aprendimos a convivir con esto. Milagros anímicamente está bien, tiene muchas ganas, mucha fuerza, hace todo lo que le piden, desde chica supo afrontar el problema con su fuerza. Y nosotros también tenemos que estar fuertes para acompañarla”, dijo su papá.

Atresia esofágica

La atresia esofágica es un trastorno del aparato digestivo, debido a que el nombrado (tubo que normalmente lleva el alimento desde la boca hasta el estómago) no se desarrolla apropiadamente. Entre los síntomas están: coloración azulada de la piel (cianosis) con el intento de alimentación, tos, náuseas y asfixia con el intento de alimentación, babeo, entre otros. Antes del nacimiento, una ecografía realizada a la madre puede mostrar presencia de demasiado líquido amniótico. Esto puede ser un signo de AE u otra obstrucción del tubo digestivo del bebé.

El trastorno por lo general se detecta poco después del nacimiento, cuando se trata de alimentar al bebé, que tose, se ahoga y se pone morado. Si se sospecha de AE, los profesionales médicos tratarán de pasar una sonda pequeña de alimentación a través de la boca del bebé hasta el estómago.

La cirugía para reparar el esófago se debe llevar a cabo tan pronto como es posible después del nacimiento, de manera que no se presente daño a sus pulmones y que se lo pueda alimentar. Antes de la cirugía, no se alimenta al niño por vía oral y necesitará nutrición intravenosa (IV). Un diagnóstico temprano ofrece una mejor posibilidad de un buen desenlace clínico, señalan los especialistas.

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