Desde hace una semana se desarrolla una febril búsqueda del submarino argentino ARA San Juan. La tecnología que lo hace “invisible” por radar para un enemigo, dificulta ahora la búsqueda.

Los submarinos militares están diseñados para ser furtivos o “invisibles” para enemigos, adversarios o espías en los mares del mundo. Raramente salen a flote para establecer contacto por radio o teléfono con el comando central. Por lo general, operan en absoluto silencio.

Por supuesto que esto no aplica en una emergencia. En ese caso, la tripulación debe llamar la atención: enviando señales de emergencia a la superficie del mar o emitiendo señales acústicas bajo el agua. Su diseño empero, está concebido para que el mismo mar se trague las señales.

¿Es el ARA San Juan es un submarino “furtivo”?

Los submarinos sigilosos modernos pertenecen a la clase A212 de la Marina Alemana o al Saab A26 de la sueca. Este tipo de submarinos se desarrollaron en los noventa y están diseñados para ser “indetectables”: hacen muy poco ruido, emiten mínimo calor y apenas reflejan los impulsos de radares y sonares. El ARA San Juan no se puede comparar con estos, pero todo submarino emite las menores señales posibles. Este submarino fue construido por el astillero alemán Thyssen Nordseewerke y fue puesto en servicio en 1985. En 2013 fue remozado.

¿Qué significa “capa de invisibilidad” en un submarino?

Ya en la Segunda Guerra Mundial Alemania construía submarinos furtivos. He aquí algunos de los trucos de “invisibilidad”:

Dispersión y desviación de ondas, en lugar de reflexión

La mayor amenaza para barcos, aviones y submarinos proviene del radar, el cual envía ondas electromagnéticas que se reflejan en un material sólido, en lo posible metálico. Los yates de plástico son en sí “invisibles”, por eso tienen que llevar un “octaedro”, un dispositivo de metal en el mástil para ser identificables en un radar.

Las formas de aviones, barcos o submarinos tienen un ángulo que desvía las señales en otra dirección. Los submarinos tienen además, una forma aerodinámica óptima: cuanto mejor se deslice el submarino, menos ruido y calor emitirá el motor.

Evitar el magnetismo

Los submarinos militares modernos no utilizan materiales magnéticos como el acero inoxidable o el titanio, porque muchas minas marinas tienen detonadores magnéticos que se activan al registro de cercanía de estos metales.

Un submarino no magnético cruza indemne por una mina marina, y otros detectores electromagnéticos.

Materiales fonoabsorbentes

Lo que vale para ondas de radar, aplica para los sonidos. Un sonar emite un ruido que se refleja en el fondo del mar y regresa a su base. Así se puede determinar la profundidad y si el suelo es rico en sedimentos o rocoso. Materiales especiales absorben gran parte de la señal del sonar. Así, el submarino puede parecer como una gran mancha de fango en la pantalla.

Y ¿en el interior?

El cierre de una escotilla puede delatar a un submarino. Pero los ruidos de un motor son más peligrosos. Un submarino está totalmente aislado por dentro con caucho y se mueve con silenciosos motores eléctricos. Pero el buen aislamiento acústico le dificulta hacerse sentir a la tripulación, en caso de emergencia.

Tan poco calor y otras radiaciones como sea posible

Por último, los submarinos también pueden ser reconocidos con una cámara infrarroja desde un avión por el calor que producen. Por eso sus motores y baterías tienen que funcionar perfectamente.

 

 

(Fuente: Fabian Schmidt)

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