Victoria.- Si bien cuando alguien escucha la palabra “reumatóloga”, lo primero que se le viene a la mente es la tercera edad y enfermedades como la artrosis, lo cual es una asociación inexacta. La doctora Sattle nos comenta que la mayoría de los pacientes que atiende tienen una edad media (de 20 a 50 años) y nos da detalles importantes de las especificidades en la reumatología y la importancia de la consulta temprana. María Emilia Sattle es reumatóloga y hace consultorio los viernes en Piaggio Centro Médico.

“Por desconocimiento se habla del reuma como una entidad y en realidad es una abreviación que incluye más de 200 enfermedades. Quizá lo que más se conoce es la artrosis, pero el grupo más grande de pacientes que vemos tienen de edad media y abarca todo lo que es la patología autoinmune, como ejemplo más conocido la artritis reumatoidea”, comienza la reumatóloga. Asimismo, aclara que “existen varias entidades reumatológicas que pueden afectar a pacientes en edad pediátrica”.

—¿Cuáles son los casos más comunes que atiende en su consultorio?

—En general, dentro de lo que es la patología reumática, la mayoría son enfermedades de baja prevalencia a nivel poblacional. Lo más frecuente de todo es la artrosis, porque es una enfermedad degenerativa que si uno hace radiografías en un grupo de 100 personas mayores de 40 años todos van a tener algo de artrosis, por una cuestión del propio envejecimiento del cuerpo. El tema es que no siempre esas visualizaciones de signos de artrosis en una imagen justifican los dolores que sufre el paciente. De l as patologías inflamatorias la que tiene mayor prevalencia es la artritis reumatoidea, que dista mucho de la artrosis. La artritis es una entidad en sí misma de una patología autoinmune, inflamatoria y crónica en la cual hay inflamación de articulaciones y que, a veces, por desconocimiento no se consulta o se tarda en hacerlo.

Otra de las patologías frecuentes que deben tratarse son también las agudas y espontáneas como la tendinitis. Sattle aclara que por lo general están asociadas a un ejercicio determinado o a una actividad laboral del paciente. Además, cuenta que se han incrementado los casos de fibromialgia, que “es una entidad no inflamatoria que está muy relacionada al estrés emocional”.

Tendinosis

“Hoy hablamos más de tendinosis que de tendinitis. Más allá de la inflamación del tendón existe toda una cuestión de cambios locales. La mayoría de las tendinosis apuntan a movimientos viciosos, malas posturas o a mal manejo del movimiento”, explica Sattle. Asimismo, agrega: “Por ahí un movimiento repetido hace que se sufra una localización, por ejemplo el famoso codo de tenista, que en realidad es una lesión a nivel del codo en donde se inflama uno de los tendones”.

“Lo que recomiendo son las consultas tempranas cuando aparece el dolor, porque este tipo de lesiones cuanto más tardíamente se consulta, más difíciles son de resolver”, recomienda. Además, comenta que el primer tratamiento es el conservador, donde se aplica la rehabilitación kinésica, el tratamiento analgésico y el uso de frío o calor local e infiltraciones locales. “Después, de acuerdo a la localización y la gravedad algunas lesiones, son de manejo quirúrgico o no”, indica.

Las afecciones del siglo XXI

—¿Cómo afecta el estrés a que se produzcan algunas enfermedades como la fibromialgia?

—Se sabe que hay mucha influencia del estrés, no es que sea la causa, pero actúa como un factor desencadenante. Hoy está bien demostrado que somos un todo como un organismo y que la parte emocional de la persona influye mucho, ya sea como desencadenante de una enfermedad o en el transcurso de una enfermedad de base como atenuante para una rehabilitación”.

Por último, dice que por lo general la reumatología atiende patologías crónicas en donde “se termina estableciendo una relación con el paciente”. En relación al estrés emocional, explica que en determinados casos se sugiere un acompañamiento terapéutico como parte de la terapia no farmacológica.

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