El Instituto de Estudios Laborales y Sociales de la UCES identificó los factores que más han contribuido a que casi un tercio de la población no reúna los ingresos necesarios para no caer en estado de pobreza:

1. “40% por el empleo en negro, en gran parte en condiciones de extrema precariedad laboral”;

2. “25% por la legión de desempleados”;

3. “10% por el efecto desaliento a buscar un empleo en una economía que arrastre un lustro de estancamiento”.

Mientras que el 25% restante a diversas causas, entre las que sobresale el fenómeno de los ‘ni-ni-ni’, como se bautizó a los jóvenes que no estudian, no trabajan y no buscan ocuparse en una tarea rentada”.

La casa de altos estudios consideró que “el avance del Indec hacia el objetivo de normalizar las estadísticas oficiales, después de poco más de ocho meses de apagón informativo sobre la realidad socioeconómica, alcanzó uno de sus puntos máximos con la medición del nivel de pobreza e indigencia, por umbral de ingresos”, agrega el análisis privado.

A partir de ahí y de tomar en cuenta mediciones similares del organismo oficial de estadística sobre la realidad del mercado de trabajo y las características socioeconómicas de la población que reside en los 31 aglomerados urbanos relevados, Idelas identificó que “4 de cada 10 pobres trabajan en la informalidad, sin cobertura asistencial y previsional; poco más de 1 de cada 8 estaba desempleado; y 1 de cada 20 sufría del efecto desaliento a buscar un empleo en una economía estancada; en tanto que más de 4 cada 10 respondía a otros factores socioeconómicos, entre los que se destaca la participación de los jóvenes ni-ni-ni, esto es que no estudian, no trabajan y no buscan ocuparse en una tarea rentada, estimado en algo más de 1,1 millón”.

Pero, en un análisis más fino, Idelas adoptó el supuesto de que cada trabajador desocupado y los que dejaron de participar del mercado laboral afectaron la relación de ingreso medio a la mitad del hogar, porque la otra mitad fue cubierta por el otro adulto del grupo habitacional, de ese modo acotó la relevancia del rubro “otros”.

RECOMENDACIONES DE POLÍTICA SOCIOECONÓMICA

Idelas concluyó que “para que el Gobierno pueda lograr sustanciales progresos en la reducción de la pobreza no alcanzará con alentar la inversión productiva y la generación de empleo, sino que además deberá asignar un rol destacado a otros factores relevantes, como romper el núcleo duro de la elevada informalidad del trabajo; amén de lograr avances sostenidos y sustentables de reducir la inflación a mínimos históricos de un dígito bajo”.

Y agregó: “El primer paso sería impulsar una reforma tributaria que elimine los impuestos distorsivos del proceso productivo y comercial, entre los que se destacan las cargas laborales para las empresas que representan las contribuciones a los sistemas de seguridad social, obras sociales, además de provisiones por despidos y vacaciones, principalmente, a través de considerarlos como pago a cuenta de otros tributos como IVA y Ganancias”.

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