¡Lo que ha cambiado el mundo, bolú!

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** Hemos pasado Reyes. Lo superamos y salimos ilesos. La víspera de Año Nuevo dejó un poco frustrados a los que soñaban con ver saqueos desestabilizadores por televisión, que sufrieron reflujos de amargura. Pero bueno, que tomen mucha agua y se les pasará. Después vino la víspera de Reyes con otra amenaza terrible, la de los chicos con expectativas de lo que traería el misterioso trío de Magos que necesitan ser cada vez más magos para cumplir con sus demandas, no solo porque no les alcanza la de plástico sino porque no alcanzan ni a entender lo que los gurises quieren.

Las cartitas a los Reyes Magos ya no son lo que fueron.

** Les pasó lo mismo que al viejo Santa un par de semanas antes. Se encontraban con cartitas pidiendo: Traeme el Uncharted, o el call of Duty, y si podés, los dos.

Gaspar, Melchor y Baltasar estaban para el piquete. De los pelos. Esto a pesar de que ahora se manejan con Garmin (GPS) o Google Map y antes tenían que andar preguntando por los barrios. Pero se miraban entre ellos con cara de me equivoqué de país.

** “¡Carajo! Arrastramos hasta acá dos contenedores de trencitos, muñecas que dicen mamá y autitos con control remoto, y no tienen salida, no hay un mocoso que los pida. En vez de abastecernos en las jugueterías teníamos que haberlo hecho en las casas de electrónicos y llevar con nosotros un posnet cada uno, con bouchers del Ahora 18”, se los oyó protestar en un hospedaje donde se alojaron para reprogramarse.

** Pasan estas fiestas y uno termina apenado porque ve a chicos que no se les cumplió el sueño y a padres que perdieron el sueño por no poder cumplírselo a sus chicos. También pasan situaciones como la de don Leoncio, que nos contaba por estos días su experiencia por haber querido darles una alegría a dos gurisitos que viven a tres casas de la suya. En el bloque siguiente se lo cuento.

 

Desvelos de don Leoncio         

** La historia es que don Leoncio se puso a trabajar con ayuda de la Violeta, su leal compañera, en plan de construirles una hermosa cometa para que la compartan los dos hermanitos. Después los reunió en la vereda y les hizo la conversación, tratando de entusiasmarlos para que dejen en casa de él una cartita para los reyes pidiendo un barrilete.

** No les dijo directamente que se trataba de un barrilete. Para hacerlo más emocionante les dio algunas pistas explicando que los Reyes dejarían para ellos, pero en casa de él, algo que se puede remontar, que vuela, que uno lo puede manejar de abajo, que tiene flecos de colores, etc., tratando de que adivinaran. Los chicos le hicieron preguntas extrañas tipo ¿es a batería? ¿se maneja con un joystick ps4?, que le causaban mucha gracia a don Leoncio, también satisfacción, porque después de todo él tenía algo que estos pibes no conocían y eran incapaces de imaginarlo.

** Esa noche nuestro personaje se acostó con una sonrisa pensando en la felicidad que iba a proveerles a esos gurises regalándoles algo con lo que nunca habían jugado. Una hermosa y colorida cometa armada con caña bambú, papel crepé, e hilo. ¿¡qué otra cosa estimularía más la fantasía de un niño!?

** El cambio de ánimo vendría cuando los gurises llevaron la carta, de la que no entendió nada y me vino a consultar: ¿qué significa esto, mangrullero? –me preguntó. La notita era breve, clara y concisa: “Queridos Magos, queremos un dron”. Más abajo y con evidente timidez, con letra más chica, se leía un agregado: “y si podría ser con una cámara tipo GoPro”.

Mire, don Leoncio –le dije–, lo que le piden es algo parecido a un barrilete, pero sin hilo y bastante más caro. Juéguese con sus ahorros, porque usted ya prometió.

 

¿En qué ha cambiado?              

** La tecnología vino para gobernarnos. Es el sello de la bestia sobre la frente, sin la cual –se lee en la Biblia y fue profetizado hace dos lucas de años- nadie podrá comprar ni vender (Apocalipsis 3:17). Tenés número y clave o estás fuera del sistema.

** Deje de suspirar hondo frente al cajero automático, que no es la tecnología demoníaca. Guárdese los suspiros para algo mejor o cómprese un chupetín para descargar los nervios, porque ese aparatito ya pertenece a la prehistoria. Son apenas más modernos que las cajas de los viejos almacenes y no son herramientas de poder, que es otra cosa, ni la tecnología que nos contolará.

Cuando decimos que el mundo cambió no es porque hay tormentas y aludes más seguido que antes (bueno, eso también), es porque cambian las poderosas fuerzas hegemónicas sobre el globo.

** Fíjese que los tiburones nunca han temido demasiado a los peces chicos, pero en la industria tecnológica eso cambió y un ignoto estudiante sin un peso en el bolsillo puede, en el garaje de su casa, crear algo como Facebook que destrona y desestabiliza a gigantes como IBM, Hewlett-Packard, Cisco o Yahooo, que fueron los más grandes de la tecnología durante cuarenta años, pero ya no están a salvo de la inteligencia de algunos genios locos.

 

Los 5 grandes sospechados    

** Aquellos fueron por décadas ‘los 4 más poderosos’ en el campo de la tecnología digital, donde ahora tenemos a ‘los 5 más temidos’, también llamados “los 5 Admirables”: Amazon, Apple, Facebook, Microsoft y Alphabet, la empresa matriz de Google. “Juntos, los Cinco componen una nueva superclase de poder corporativo estadounidense”, dice el NYTimes. Casi todos creados por jóvenes inquietos y soñadores. ¡Mirá vos! y nosotros pensábamos que la juventud está perdida porque ya no la motiva otra cosa que la tecnología.

** El señor Trump (Tramp) primero negó y acusó de mentirosa a la CNN, y luego admitió que Rusia le ayudó a bloquear los mensajes que difundía por las redes sociales el Partido Demócrata (H.Clinton), a la vez que potenciaba su propia campaña por las redes.

** El tipo contó con la complicidad (no gratis, claro) de algunos genios que supieron usar las redes sociales para confundir a los norteamericanos, propagandearlo a Tramposo y desprestigiar a esta muchacha Clinton. Cuando alguien te inventa una historia perversa por las redes, es decir cuando desparrama una bolsa de plumas, no hay manera de recogerlas. Y eso hizo el oso Tramp, o el Tramp-oso.

 

Yo, que me las sabía todas

** Después de esta experiencia con Tramp manipulando la opinión de millones de norteamericanos, según denunció Barac Obama, los gobiernos del mundo se pusieron en alerta, preocupados, porque hay indicios de que la tecnología que el ser humano creó, puede terminar sometiéndolo.

** Las grandes potencias se encuentran recientemente motivadas para enfrentarse a los nuevos gigantes de la tecnología. En Estados Unidos, Europa, Asia y América del Sur, ‘los Cinco’ están cada vez más expuestos a regulaciones legales, y a menudo incluso se enfrentan a la voluntad popular (que no se chupa el dedo).

Cinco que, se asegura, moldearán los límites de la siguiente gran era de la tecnología, y los gobiernos las consideran una amenaza evidente a su autoridad.

** Basta con mirar a nuestro alrededor. En casa durante las reuniones familiares, en la calle, por las veredas, en los lugares de trabajo, en las salas de espera, estaciones de trenes, colectivos, aeropuertos, a la salida del trabajo, durante cualquier cosa y a cualquier hora. ¿Cuál es el denominador común? Que todos estamos mirando perpendicularmente sobre el dispositivo móvil que llevamos en la mano a medio metro de los ojos.

** Estando allá en el vértice más alto y fino del pináculo, donde nacieron estos sistemas y desde donde cada día se los va moldeando de diferentes maneras, se puede interferir en la vida de las naciones (acaba de suceder en los EEUU) y mucho más que eso. Es infinitamente más que manejar el precio del petróleo. Es llegar durante varias horas del día y la noche al cerebro de miles de millones de tecno-dependientes.

 

Ya lo dijo el viejo Fromm            

** Somos libres de pensar, de razonar, de reflexionar, pero no podemos estar allí donde se toman las decisiones, para sacar conclusiones propias. En consecuencia, por más que presumamos de tener ideas propias, la mayor parte de ellas proviene de lo que leemos y escuchamos. El “me las sé todas” de los viejos tiempos, murió con ellos.

** Erich Fromm se hizo estas preguntas en 1970, varias décadas antes de que lo viviéramos con gran intensidad: “¿Cómo fue que ocurrió? ¿Cómo llegó el hombre, en la cúspide de su victoria sobre la naturaleza, a ser el prisionero de su propia creación y a estar en grave peligro de destruirse a sí mismo?”

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