Victoria.- La cantidad de embarazos adolescentes refleja una realidad tan presente como preocupante en nuestra sociedad. El número puede parecer pequeño en una primera lectura, pero toma otra relevancia si consideramos que se trata de gestaciones no buscadas.

La Prof. Susana Moutounet, Supervisora de Nivel Medio, explicó que de acuerdo a los datos recabados, en 17 establecimientos secundarios sobre una población de alumnas de 3.400 estudiantes, hay 39 embarazos (1,12%).

También buscamos información en el Registro Civil y los datos indican  lo siguiente; sobre 904 nacimientos entre el 2016 y julio del 2017 se produjeron 50 nacimientos cuyas madres eran todas menores de 17 años (muchas de las cuales tenían 15 años), y hace poco inscribieron a una mamá de 12 años. Esto representa un 5,5 % de los nacimientos.

La docente  explicó que estos temas no están contemplados dentro de los espacios curriculares clásicos (Lengua, Matemática, etc.), aunque  se incorporan  en los denominados Contenidos  Transversales que incluyen además de la educación sexual, la tecnología, la cuestión ambiental, la convivencia escolar, pueblos originarios y prevención de conductas adictivas. Esta temática debe traspasar  todos los espacios curriculares, en consecuencia cada profesor debe elaborar los contenidos de estos temas dentro de la curricula anual.

“La educación sexual no se debe limitar exclusivamente al tema biológico sino que tiene que tener una visión amplia referida a salud, ética, valores y el derecho al cuidado de su cuerpo, entre otros”. Es evidente que el tema comprende una franja muy amplia de contenidos, pero específicamente no hay un responsable de brindar cursos e información. Moutounet explicó que el tema se trata en las aulas pero en forma aislada y es necesario que los docentes acuerden para coordinar el tratamiento de estas disciplina.

En general, desde distintos sectores apuntan a la falta de información, todos los conocimientos referidos a los más variados aspectos de la sexualidad no llegan a los jóvenes. Se suman además conductas sociales ancestrales que indicaban que los muchachos y las chicas aprenden estas cosas en la calle. El lector seguramente se verá reflejado cuando recuerde su paso por la adolescencia y la falta de diálogo con respecto a estos temas con los padres.

Una parte de esta responsabilidad le cabe al Estado pero también la familia no puede desentenderse de estas cuestiones. La realidad indica que hace 40 años la presencia de una embarazada en un colegio secundario generaba una convulsión de proporciones en la escuela,  ahora son varias las chicas que se encuentran en esta situación y es satisfactorio que se aborde con total normalidad respetando el derecho que les asiste. A la hora de brindar información todavía convivimos en  una sociedad conservadora, con una  fuerte presencia de la iglesia, que en su mayoría consideran que no es adecuado dar demasiada información a las adolescentes y erróneamente sostienen que informarlas sería una forma de allanarles el camino para que tengan relaciones sexuales. El inicio de las estas últimas se producen, según las estadísticas, cada vez  a menos edad dentro de la adolescencia.

Consejo General de Educación

La Directora del Programa de Educación Sexual y Coordinadora de Políticas Transversales del Consejo General de Educación,  Nora Romero, sostiene que “la mirada tiene que ser amplia porque se trata de embarazos no planificados o no proyectados, que hacen referencia a maternidad y paternidad en la adolescencia. El abordaje se tiene que realizar en forma  integral”.

Explicó que hay programas nacionales y provinciales que se han venido desarrollando en base a lo establecido por la Ley de Educación Sexual Integral (N° 26.150) en las distintas modalidades del sistema educativo. Entre estos se inscriben la capacitación docente, materiales de apoyo pedagógico y encuentros territoriales, no solamente para educadores sino que también se hacen  extensivos  a los padres.

La propuesta institucional abarca el suministro de documentos de apoyo sobre educación sexual integral a todo nivel, inicial, primaria, secundaria y adulto. También se incluyen cuadernillos para estudiantes de educación especial para debatir en familia y en las escuelas. “Se aborda en espacios institucionales”, agregó, que se comenzó en el 2014 con esta modalidad.

Aspectos tangenciales

Comentó que en muchos lugares no se ha implementado como lo establece la legislación, aunque reconoció que es un derecho  que les asiste a los estudiantes.  Es un deber que tiene que asumir el Estado, porque se trata de políticas públicas donde intervienen otros sectores, como por ejemplo Salud y organizaciones civiles.

Además hay cierta resistencia en la sociedad, porque no solamente se debe centrar en la sexualidad sino que se trata de una cuestión mucho más amplia. “Cuando trabajamos en los talleres sostenemos que la educación sexual es parte de la vida y también de la escuela”.

Toda la formación de nosotros como sujetos, tenemos el derecho de conocer lo sexual pero también aspectos  éticos, lo psicológico sobre este tema.

Conocimiento

Desde Paralelo 32 insistimos que si bien todo esto representa un encuadre teórico, la información no llega a los adolescentes. Al respecto la funcionario sostuvo que hay que seguir trabajando en función de la movilidad que tiene el sistema educativo,  con diversas instituciones, y agregó que  con una masa de más de 300 mil alumnos y estimativamente  30 mil docentes, abordar estos temas representa una verdadera complejidad.

Reconoció que en algunos lugares no llega el conocimiento a los jóvenes pero aseguró que en muchos establecimientos escolares se informa sobre la educación sexual y se informa a los alumnos.

No tienen un dato estadístico con respecto a la incidencia de embarazos en adolescentes en establecimientos escolares de la provincia, aunque cree que posiblemente al seguimiento de ese tema lo esté haciendo el ministerio de Salud.

Consideró que es importante que se informe a través de los medios (agradeciendo la consulta de Paralelo 32), aseguró que se está trabajando, el material, recursos e insumos, también se distribuyen aunque explicó que también cuenta las autonomías institucionales, aunque a estos abordajes los resuelve cada escuela, las públicas y privadas.

“Los cuadernillos bridan información no solamente científica, se intenta recuperar un proceso que costó mucho implantarlo”, agregó que  también se ilustra sobre los momentos del aula en que se puede tratar y los temas específicos. Se arranca con la Educación Inicial.

Contención

La alumna embarazada tiene garantizada su permanencia en la institución, “no se le cierra las puertas”. Se trata de que no pierda el año, inclusive se flexibilizan las cuestiones pedagógicas, respetando tiempo y estado de  gestación. A partir del nacimiento del niño buscan  la forma de brindar turnos o espacios para recuperar saberes.

“El programa de Educación Sexual  está al servicio de la comunidad educativa para acompañar, generar espacios, y acudimos a todos los establecimientos de la provincia que solicitan nuestra intervención, pero a pesar de todo lo que hacen siempre falta”, explicó Romero.

Otra visión

También consultamos a la psicóloga  Stella Cístola, quien señaló que en base a la forma en que  se plantean las situaciones referidas a la problemática  del embarazo adolescente y las soluciones o respuestas a ello, siempre está centrado en el cuidado que la joven debe poner sobre sí misma y el manejo de la anticoncepción.

“Es un sutil modo de señalar y responsabilizar a la mujer en estas situaciones, por lo tanto, lo que se plantea como cambios son campañas destinadas a la educación, instrucción, de lo que las mujercitas deben hacer para evitarlo. De persistir en esta línea de pensamiento, nunca se lograrán los resultados deseados, ya que se deja fuera de toda co-responsabilidad al varón”.

“Junto a ello –que debe repensarse desde una perspectiva  de género-, el verdadero desafío será la responsabilidad de las políticas públicas que contemplen la incidencia de la discriminación, falta de acceso a los servicios, la desigualdad, las opiniones negativas sobre niñas y mujeres, la infancia erotizada, el desarrollo equitativo y la búsqueda de una justicia social,  hoy  ausente”.

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