El miércoles pasado las farmacias de nuestra ciudad y de todo el país, cortaron el servicio a los afiliados al PAMI. Es una medida que fue tomada por las cuatro entidades que representan al sector a nivel nacional.

Cómo funciona el sistema   

“Para entender lo que está pasando es importante conocer el circuito. Todos los años PAMI firma con los laboratorios un convenio para la cobertura al 100 por ciento de los medicamentos. Las farmacias no participan de esa negociación y uno de nuestros reclamos es que queremos ser parte del convenio porque, en definitiva, somos nosotros quienes le damos el servicio al jubilado”, indicó a Télam María Isabel Reinoso, presidenta de la Confederación Farmacéutica Argentina (CoFa).

Agregó  “la farmacia vende al jubilado el remedio cubierto al 100 por ciento; en quince días promedio lo tiene que pagar a la droguería”, que son las distribuidoras de medicamentos.

“En ese lapso, los laboratorios -que son los productores de los medicamentos y quienes reciben el dinero de PAMI-, deberían entregar a las farmacias notas de créditos para que nosotros podamos pagar con eso en las droguerías, pero desde septiembre que no completan los pagos”, describió Reinoso.

“Lo que fuimos haciendo las farmacias es pagar con nuestros fondos a las droguerías, pero muchas ya no tienen ese dinero ni notas de crédito, por lo que algunas droguerías dejaron de entregar. Esto no sólo afecta a los afiliados al PAMI, sino a todas las personas porque las droguerías no reponen sólo los medicamentos de los jubilados sino todos”. Se quedan, obviamente, sin recursos para la reposición de stock.

Por su parte el titular del PAMI a nivel nacional, Carlos Regazzoni, aseguró que la obra social pagó en tiempo y forma a los laboratorios.

Farmacias en problemas

La Presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Victoria, Clelia Calero, consultada por Paralelo 32, dijo que están pasando por un momento difícil desde el punto de vista comercial, porque les resulta imposible seguir manteniendo el convenio con el PAMI que le representaba financiar medicamente en forma muy desventajosa.

“Muchas farmacias tenían las cuentas cortadas en las droguerías por falta de pago, lo que les hacía muy difícil entregar medicamentos al afiliado de la obra social”, explicó, y agregó que el 80 % de las recetas corresponden a los fármacos que entrega el PAMI en forma gratuita. Si no hay un pago en forma constante no se puede asumir financieramente.

El sistema contempla la entrega de notas de créditos a las farmacias en favor de las droguerías, pero éstas no se las entregan a los laboratorios, entonces no pueden cumplir con esos proveedores.

Esto les generaba un saldo negativo permanente con los expendedores y, por ejemplo, durante el mes de noviembre no recibieron ninguna acreditación.

Explicó que el convenio  incluye a PAMI, la industria, las droguerías y las farmacias, donde hay porcentajes que van recibiendo estas últimas y un sistema de acreditaciones. Inclusive Calero explicó que, salvo el que viene a ser el último eslabón de la cadena, los demás desconocen lo que pasa con el resto y de qué manera manejan los pagos.

Finalmente la entrevistada, en diálogo con Paralelo 32, se mostró confiada que el tema se arreglaría a la brevedad, porque no se puede mantener sin medicamentos a los jubilados, esto ya ocurrió en otras épocas y se resolvió en el corto plazo.

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