Tras 12 meses consecutivos de caídas de la producción láctea, en el mes de abril se divisó una incipiente recuperación que se vio apuntalada por el mes de mayo que pasó. Así, la producción láctea encadenó dos meses de crecimiento, mientras se sigue de cerca en el sector la crisis que atraviesan gran cantidad de productores tamberos afectados por las últimas inundaciones, y se termina de definir la situación de la principal cooperativa láctea del país como lo es SanCor.

Según los datos oficiales presentados por la Subsecretaría de Lechería del Ministerio de Agroindustria de la Nación, la producción nacional de leche creció en forma interanual y por segundo mes consecutivo en un 4%, respecto a mayo de 2016, cuando el desplome de la producción ya era evidente. Así, se ratificó el repunte que había mostrado la producción en abril, tras 12 meses consecutivos de baja. En ese mes, la producción había manifestado un avance en el nivel de actividad en los tambos del 5%, respecto de abril de 2016. Además, en el último mes de mayo, se produjeron un 3% más de litros de leche que en abril.

Más allá de la recuperación en los litros producidos, el otro guarismo positivo que marcaron los datos fue por el lado del precio pagado por la industria a los productores, que se incrementó un 3% en comparación con abril pasado, y un 38% frente a igual mes de 2016. Los productores tamberos tuvieron un precio promedio de $ 5,29 por litro durante abril, que pasó a los $ 5,41 promedio pagados en el mes de mayo. En la distribución geográfica, la producción de los tambos mejoró hasta un 30% en Córdoba, donde la mayoría de las zonas productivas de la provincia registraron crecimientos, salvo en los departamentos del sur donde registraron fuertes caídas como consecuencia de las inundaciones.

Los 12 meses de caídas se cuentan desde abril de 2016, cuando la producción se desplomó un 17% y siguió en caídas hasta marzo de este año. Esos meses marcaron un año productivo que evidenció una gran retracción, y que determinó que 2016 terminará con un nivel de producción primaria que apenas alcanzó los 9711 millones de litros, lo que significó una caída de 14,17% en comparación con 2015. Esa caída fue la mayor baja desde 1970 (semejante al retroceso experimentado en 2002 cuando en plena crisis económica e institucional la retracción había sido del 10%) y evidenció la complicada situación que atraviesan los tambos y la industria lechera en el país en los últimos años.

En términos de litros, los 9,7 millones producidos fue la peor marca desde 2007, cuando se produjeron 9,5 millones, según los datos provistos por un informe del Observatorio de Políticas Públicas de la Universidad Nacional de Avellaneda (Undav), en base a la Subsecretaría de Lechería del Ministerio de Agroindustria.

En este contexto, Fernando Córdoba, titular de la Mesa de Productores de Santa Fe, afirmó que la caída en el consumo de lácteos es lo que más preocupa. En declaraciones radiales, el dirigente señaló que “la caída del consumo preocupa porque a la gente no le alcanza y está dejando de consumir lácteos”. “La crisis en el sector viene desde hace mucho tiempo, el consumo ha caído porque a la gente no le alcanza la plata, pero no hay una política de ordenamiento del sector.

El supermercadismo tiene márgenes de ganancias feroces, en algunos productos llegan a más del 100%”, remarcó. Según sus datos, el año pasado cerraron alrededor de 480 tambos, mientras en lo que va del año se estima una cifra de 200 tambos cerrados.

Fuente: El Cronista.com

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