La primera fiesta de la avicultura

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Del 18 al 25 de octubre de 1964 se realizó en Crespo la Primera Fiesta Nacional de la Avicultura, iniciativa que le puso un sello distintivo a nuestra ciudad y región, identificándola con la producción que es pilar de la economía local.

El predio ferial fue el actual Parque de la Biblia y el amplio terreno frente a la Escuela de Comercio (vieja Estación del Ferrocarril Urquiza), sin otro tipo de edificación por entonces.

La Comisión Organizadora tomó la precaución de solicitar la colaboración del Sr. Santiago Eichhorn, quien disponía de un potente generador de electricidad para proveer de energía eléctrica a sus máquinas incubadoras en caso de cortes de energía.

La solicitud consistía en que autorizara (fue concedida), con la ayuda del personal Municipal y de la Usina Eléctrica local, a extender una línea de cables cruzando la actual calle H. Seri, conectados al generador con la finalidad de que, en caso de una emergencia durante los días y noches de la realización de la 1ª Fiesta Nacional de la Avicultura, no empañara lo que fue un éxito rotundo de presentación de stands de exposición, de presencia de las máximas autoridades nacionales, de relevantes números artísticos, de primer nivel nacional y la asistencia masiva de público.

La escasa capacidad hotelera local y de la entonces Villa Libertador San Martín, se vio colmada, siendo derivados a la ciudad de Paraná la mayoría de los visitantes del interior de Entre Ríos y de otras provincias. Como tampoco había asfalto desde nuestra ciudad a la capital entrerriana, la posibilidad de lluvia representaba otro factor de riesgo. Y llovió.

Los lugares de acceso al amplísimo parque de la fiesta, estaban ubicados en las bocacalles, donde muchos jóvenes integrantes de la Subcomisión de Fiesta, junto a integrantes de la Comisión Central y sus familiares, se encargaban de recaudar fondos que permitieron cubrir con holgura los números artísticos y otros gastos de organización. Toda la comunidad tomó como suya la fiesta, ornamentando vidrieras y frentes de edificios creándose un clima de festejos que fue espontáneamente contagioso entre los crespenses.

En 2014, año en que se conmemoraron los 50 años de la primera Fiesta Nacional, Mario Osvaldo Wagner, único integrante de aquella primera comisión organizadora de la Fiesta Nacional de la Avicultura que aún puede relatar la experiencia, hizo para Paralelo 32 un rescate de recuerdos y anécdotas sobre aquel momento. Aunque la idea fuerza nació con toda energía en La Agrícola Regional, tuvo como sede de las reuniones y dirección postal a la Biblioteca Popular Orientación en su anterior emplazamiento (casa de Alfredo Seri y Rosita Rothman), en la esquina de San Martín y Belgrano.

Con algunos meses de anticipación viajaron a Buenos Aires el presidente de la comisión organizadora de la Fiesta, Ricardo Rubén Heinze, el intendente Ignacio Gottig y Antonio Seimandi, integrante de la comisión.

La misión que llevaban era entrevistarse con el Presidente de la Nación, Arturo Humberto Illia, para invitarlo a que asista. Viajaron en el avión Cessna de Luis Helmuth Kaehler, piloteado por Julio Schanzenbach. En la explanada de la Casa Rosada se encontraron con el Gobernador de Entre Ríos, Dr. Carlos Raúl Contín.

La comitiva entrerriana fue recibida en audiencia por el Dr. Arturo Illia y el Dr. Carlos Perette, Vicepresidente de la Nación, a quienes invitaron a asistir a la Fiesta, en octubre de 1964.

El día que vino el presidente Illia

La primera Fiesta Nacional (que fue precedida por una provincial) contó efectivamente con la visita del Presidente de la República: Dr. Arturo Humberto Illia y del Vice-presidente: Dr. Carlos Humberto Perette. Estuvieron acompañados por el Gobernador de Entre Ríos: Dr. Carlos Raúl Contín; el Secretario de Agricultura y Ganadería de la Nación: Ing. Walter Kugler; el Intendente Municipal: Sr. Ignacio Gottig.

El Presidente y su esposa pernoctaron en la casa de la familia Sagemüller, en San Martín esq. Yrigoyen. «Además de asistir a la inauguración de la fiesta –describió Mario Wagner- la comitiva visitó a empresas relacionadas con la actividad avícola, entre ellas el Establecimiento Nº4 de la Cabaña Avícola Jorju, como establecimiento modelo en la zona. «Como encargado de la cabaña –recuerda- tuve a mi cargo guiar a la comitiva hasta las afueras de Crespo. La ruta Nº 12 no existía y no había población como ahora, era todo campo sembrado. El ingeniero Roberto Gneco, presidente de la empresa mencionada, y el Sr. Héctor Gugliada, gerente de ventas, llegaron desde la Capital Federal para participar de la fiesta a bordo de un flamante automóvil Torino, alojándose en la granja Nº 4. El día domingo de la fiesta, tuvimos una copiosa lluvia que obligó a nuestros jefes visitantes a tomar el tren para viajar de regreso y nosotros, los empleados, debimos embarcar el automóvil, el día lunes, en un vagón del tren y despacharlo hacia Buenos Aires”.

Los comienzos

Fue en el año 1959 cuando surgió la inquietud de una fiesta que pudiera mostrar el potencial económico de Crespo. Entonces se celebraba en octubre el día del avicultor y un grupo de pioneros impulsó la organización de la Fiesta Regional Entrerriana de la Avicultura, el 24 de octubre de ese año. El festejo surgió a instancias de Juan Heinze (primer presidente), y presidente del Consejo de Administración de La Agrícola Regional Coop. Ltda.

Aquella fiesta se convirtió en la piedra basal de la Fiesta Nacional de la Avicultura, que por primera vez se realizó en el año 1964 con un éxito extraordinario que trascendió a todo el país.

El 12 de noviembre de 1960 se celebró por segunda vez el Día de la Avicultura y el tercer festejo tuvo lugar del 8 al 15 de octubre de 1961.

En 1963, el gobierno nacional decretó el Día de la Avicultura, a celebrarse el 2 de julio, fecha de la fundación de la Colonia San José en Entre Ríos por parte del General Justo José de Urquiza, el 2 de julio de 1857. Crespo asume a partir de ese momento el desafío de organizar en 1964, la Fiesta Nacional de la Avicultura, por considerarse históricamente a nuestra ciudad el lugar donde se inició la explotación avícola organizada y como actividad rentable.

Fue en este punto de Entre Ríos donde comenzó la incubación programada y en escala, que permitía la explotación comercial de la producción de huevos, actividad que luego se multiplicó en varias plantas de incubación. Aquí nació también una de las dos primeras fábricas de alimentos balanceados del país (hubo otra que funcionó durante algunos años en Aldea Protestante), la comercialización en escala, instalando La Agrícola Regional Coop. Ltda una sucursal de ventas en Buenos Aires y posteriormente en otras provincias, como Córdoba, Rosario y Salta. La misma cooperativa creó y patentó el envase en cajas de cartón de 15 docenas, y también la industria metalúrgica acompañó desde la primera hora la evolución de la industria avícola, como lo hace hasta el presente.

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