La estrategia oficial fue poner dos temas calientes en una misma ordenanza • Finalmente se discutió sobre la reforma de las condiciones para acceder al asfalto por ahorro previo, pero no sobre la libertad para acordar la pavimentación con empresas privadas • El justicialismo cuestionó lo primero y votó en contra del doble proyecto.

Crespo.- En la sesión realizada el miércoles 14 de junio, el Concejo Deliberante aprobó por mayoría (7 votos a favor del oficialismo, cuatro en contra de la oposición) la ordenanza que crea un nuevo sistema de construcción de obras de infraestructura por contratación directa entre vecinos y empresas privadas y establece reformas al sistema de constitución de consorcios por ahorro previo para obras.

Cambios en ahorro previo

El sistema de ahorro previo continúa tal como hasta ahora con tres cambios fundamentales. Se considerarán los consorcios que representen el 75% de la extensión lineal que comprende la obra, computando ambas aceras y sin tener en cuenta las bocacalles (hasta aquí se formaban con el 70% de apoyos); el precio de la obra se regirá por Unidad Fija (UF) equivalente al precio del metro cúbico de hormigón elaborado H21, obtenido al mejor precio  en la última licitación pública adjudicada por la Municipalidad de Crespo, a la fecha de conformación del consorcio (antes el cálculo se hacía por metro lineal de frente); y abonado el 70% del total de la obra, la Municipalidad dispondrá de 30 días para iniciar los trabajos (antes, alcanzaba con abonar el 50%). Otro punto importante es que las modificaciones comienzan a regir para los consorcios ya constituidos que esperan la ejecución de las obras.

Contratos con privados

En este caso, la ordenanza permite la contratación directa entre grupos de vecinos y empresas constructoras para realizar las obras de pavimentación o cordón cuneta. Los contratos deberán ser presentados a la Municipalidad para determinar si se ajustan a la normativa vigente. Las obras a realizar y los costos de las mismas se donan al Estado Municipal y la Municipalidad tendrá todas las facultades de inspección técnica, certificaciones de obras y liquidaciones de la obligación a cargo de cada frentista. En tanto, los propietarios de inmuebles que no hubieran contratado con la empresa privada deberán pagar una contribución por mejoras a la Municipalidad.

Debate

La discusión sobre la nueva ordenanza generó un intenso debate entre oficialistas y opositores. Entre el público asistente al recinto del HCD hubo vecinos que habían manifestado su disconformidad con los cambios introducidos en los convenios de ahorro previo.

Al argumentar a favor de la aprobación, el presidente del bloque “Crespo Nos Une – Cambiemos”, Carlos Holzehuer señaló que “lo que hace es actualizar la metodología del trabajo (…) la generación de consorcios ha llevado a que la Municipalidad esté atrasada en los trabajos. Durante varios años se ha instado a los vecinos a conformar consorcios de manera descontrolada y eso generó que se haya atrasado”. Sobre el cambio de cálculo del precio de metros lineales de frente a metros cuadrados por frente, Holzehuer destacó que “eso hace que sea más equitativo para personas con calles más anchas o más angostas”. Sobre las contrataciones directas entre vecinos y empresas privadas Holzehuer, luego de describir el nuevo sistema propuesto, destacó que “es un tema nuevo que viene a dar opción a los vecinos que tengan los medios para contratar con una empresa  para construir pavimento”.

El voto negativo

Tras un intenso debate con varias intervenciones, el presidente del bloque peronista, Javier Fontana, solicitó el voto de una moción para volver el proyecto a comisión y seguir estudiándolo a la luz de las notas ingresadas por vecinos que se oponen a las modificaciones en los consorcios de ahorro previo. La moción fue rechazada por la mayoría oficialista.

A continuación Fontana resumió los puntos de disenso que llevaron al bloque opositor a votar en contra. Recordó que “si bien esta modalidad, el consorcio de ahorro previo, fue encarada también por nuestros gobierno, este proyecto no beneficia a un gran grupo de contribuyentes”. Agregó que la norma cercena “los derechos de los consorcistas, porque la mayoría cumple con los pagos”. Dijo que los cambios “son una clara irresponsabilidad” y generan “inseguridad jurídica” que “pone al vecino, que ha cumplido dentro del marco regulatorio propuesto oportunamente en una ordenanza, en una situación de indefensión y vulnerabilidad que no podemos aceptar ni acompañar, mucho más porque pone al municipio en situación de incumplimiento con el vecino”.

Subrayó Fontana: “Normas como esta atentan tanto contra  los derechos de los contribuyentes como a la seguridad jurídica de la Comuna”. Luego dijo: “La normativa que van a probar tiene una amplitud tal que además del sistema de contratación y nuevos plazos, propone un nuevo sistema de adjudicación de obra pública a través de un acuerdo entre privados que consideramos inadecuado en la forma que se ha planteado”. Planteó que la normativa debería ser desdoblada en dos ordenanzas diferentes” una para consorcios de ahorro previo y otra para contrataciones directas entre vecinos y empresas privasas. “No vamos a votar ordenanzas que a futuro van a ser un gravamen para todos nuestros representados”, finalizó.

Datos en la discusión

Sobre el final del debate la concejal oficialista Evangelina Schmidt recordó las estadísticas que golpean sobre los recursos municipales. Señaló que se crearon 96 consorcios entre 2011 y 2015, “de los cuales 33 se firmaron entre mayo y noviembre de 2015”. Destacó que se han ejecutado 38 de los 96 creados. Agregó que “solo un 15% pagó el total de la obra de los consorcios realizados entre 2013 y 2014, 6 consorcios, hay un 50% de consorcios con asfalto ya realizado que no terminaron de pagar y recién llegan al70%”.  Y subrayó: “Ese es el tema, este sistema es solidario, el compromiso y la solidaridad del vecino sirven para que siga funcionando. Como vemos ahora, este sistema no va a funcionar; es por eso que decidimos que se llegue al 70% del pago”. Ejemplificó con vecinos que llegaron al 50% del pago total en 2013, dejaron de abonar “y hoy, 2017, cuatro años después, se ha pagado un 70%”. La solidaridad es importante “para que este sistema de consorcios siga funcionando”, finalizó Schmidt.

Previamente, Fontana había dicho que “desde febrero de 1999 fue la solución para más de 120 cuadras”, destacando que el sistema de ahorro previo ha sido positivo tal como estuvo vigente hasta ahora. Desde el peronismo se había criticado que durante esta gestión se crearon más consorcios. El concejal Fernando Plem objetó al oficialismo: “Si veía la Municipalidad que no se podía cumplir, ¿por qué se armaron 23 consorcios nuevos?”

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