Científicos de la Nasa consideran que la idea de que el calentamiento global se ha detenido es falsa. Durante los últimos tres años se han registrado las temperaturas más altas a nivel mundial.

El director del Instituto Goddard de Estudios Espaciales de la NASA, Gavin Schmid, destacó que las causas de este fenómeno es el cambio climático provocado por las acciones humanas y parcialmente al efecto de El Niño. Según el científico, el aumento de la temperatura ha avanzado de una manera estable desde los años 90.

Así mismo, ha apuntado que la cantidad de energía emitida a la atmósfera y a los océanos permite al mundo científico suponer que en las próximas décadas el calentamiento global podría acelerarse. En cuanto al presunto cese temporal del cambio climático, Schmidt opina que “todo eso ha parecido un poco ilusorio desde el principio”.

La Antártida afectada por las altas temperaturas

Frente al calentamiento global menor a 1 grado, la Península Antártica es la región que más sufre el cambio climático, con un aumento de temperatura de 2,5 grados Celsius en 100 años, de acuerdo con el investigador Rodolfo Sánchez, director del Instituto Antártico Argentino (IAA).

El retroceso de los glaciares en la Península Antártica tiene graves consecuencias porque golpea a todo el ecosistema local -y finalmente global-, incluyendo especies como el elefante marino, el lobo marino, la foca y el pingüino.

El glaciar Fourcade, situado en la isla 25 de Mayo -en el norte de la Península Antártica-, retrocedió cerca de 500 metros en los últimos 25 años, dejando al desnudo oscuras porciones de piedra antes ocultas, que ahora son ocupadas por plantas o animales.
“Este retroceso glaciario en Caleta Potter -donde está el Fourcade- (…) altera la abundancia y diversidad de la fauna”, explicó Sánchez arriba del buque ARA Malvinas Argentinas, en el que, tras tres horas de avión, llegó a la base para recorrer las instalaciones junto con la canciller argentina, Susana Malcorra, y periodistas.

Los “escombros” -como en Carlini llaman a los bloques de hielo- del Fourcade flotan en el mar y cubren de blanco casi toda la playa de la base argentina.
Al derretirse darán un paso más en la transformación de la flora y la fauna, ya que su agua modifica la salinidad de la caleta y arrastra sedimentos.

“El sedimento hace que haya menos penetración de la luz (en el agua) y esto afecta a las comunidades de macroalgas”, dijo la bióloga Carolina Matula antes de mostrar las algas que cotidianamente llevan a su laboratorio los buzos que se sumergen en aguas con temperaturas bajo cero.

“El sedimento afecta también a los animales, en su fisiología y en su comportamiento. Solamente algunos organismos toleran esos ambientes que están perturbados”, añadió.

Como consecuencia del cambio climático, científicos esperan que un inmenso iceberg se desprenda de la península tras el abrupto crecimiento de una grieta en el hielo antártico, lo que cambiaría el paisaje de la región.

Según el Servicio del Cambio Climático de Copérnico, un programa de la Unión Europea, el 2016 fue el año más caluroso del que haya registros.

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