Aunque de esto ya se habla en Victoria desde hace un tiempo, impresiona escucharlo de alguien que puede afirmarlo con el respaldo de estudios realizados: “La laguna no tiene solución, esa sal no se puede sacar. Ya está muerta. En la laguna no hay peces, no hay clorofila. El lecho es barroso y con material orgánico muerto. Nos mandaron una foto satelital de la CONAE [Comisión Nacional de Actividades Espaciales]…”, dijo a Paralelo 32 el profesor Ramiro Seliman, refiriéndose al daño provocado por el vuelco de aguas termales a la laguna victoriense.

—¿Van a medir el grado de contaminación posible por los efluentes de las termas?

—En realidad, la idea es esa. ¿Por qué vamos ahí? Porque siempre voy a la laguna a practicar deporte y he salido blanco de polvillo, de sal en el agua directa. En toda el agua de la laguna hay sal. A veces salís como si fuera del mar. Y, en la tierra, en la salida del agua de las termas en la tierra, parece una salina, no crece pasto, no crece nada. Hay un alto considerable de polvillo blanco, que es sal.

Seguidamente, Seliman señaló que ya tomaron diez muestras de distintos puntos de la laguna que irán al Laboratorio Litoral de Rosario. Cabe aclarar que las muestras se extrajeron manualmente y no con el Kanneonn; un barco que tiene un metro por un metro y medio, al estilo catamarán que cuenta con sistema de comunicación y cuatro sensores: uno de temperatura, otro de movimiento, de PH y un medidor de conductividad que mide la salinidad del agua.

Al mismo tiempo, el docente comentó que el laboratorio hará estudios de PH, salinidad y microbiológico. “Con esos datos vamos a generar una gráfica respecto a esos puntos para tener la primera referencia. La segunda referencia será con el barco autónomo, que tomará en distintos puntos, en vez de tomar diez (como lo hicimos manualmente), tomará quinientos o mil. Entonces, va a ser un estudio más fuerte. Pero vamos a comparar a ver si coinciden los resultados: si coinciden nuestro barco será fiable, si no, no”, dijo.

Para ubicar geográficamente la zona mencionada, Seliman dijo que hay que ir por el Camino de la Costa hasta la Cruz del Agua, bajar para la costa y continuar hasta dar con un cerco eléctrico, que estaría en la entrada de la laguna. “Incluso he ido más lejos y se notan los puntos blancos de sal”, añadió.

En otro orden, narró que el nombre Kanneonn se debe a que cuando los Chaná estaban en la zona, ellos fabricaban embarcaciones que eran llamadas así. “Hay dibujos de esas embarcaciones y por los Chaná le pusimos así al proyecto”, agregó.

“Nosotros no queremos afectar a ninguna empresa privada, sólo queremos que cumplan con lo que tienen que cumplir”, aclaró. “La laguna no tiene solución, esa sal no se puede sacar. Ya está muerta. En la laguna no hay peces, no hay clorofila. El lecho es barroso y con material orgánico muerto. Nos mandaron una foto satelital de la CONAE [Comisión Nacional de Actividades Espaciales]. La foto pesa seiscientos megas y es una foto filtrada. Al aplicarle filtros con un programa que es para eso, se ve, por ejemplo, qué cantidad de clorofila hay en el agua. Nos dio muy pocos puntos verdes, hay poca actividad”, se explayó.

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