Nicole Just nació y creció rodeada de cacerolas humeantes y sabores exquisitos. Sus recuerdos de infancia vuelan hasta su abuela, elaborando frutas y verduras en conserva de su propio jardín para atravesar el invierno. O hasta su abuelo, carnicero y cocinero intuitivo y excepcional, preparando su famoso gulasch. Esos momentos inolvidables pasados en la cocina familiar, modelaron su pasión por la comida. Con el tiempo, su camino fue virando hacia el veganismo y es allí donde hoy se destaca como una referente de este tipo de comida, exquisita y natural.

Este gran cambio de vida no fue planificado. En 2009 conoció a un vegano por primera vez en su vida y su mundo la cautivó. Comenzó a investigar sobre el tema en Internet.

“Estaba profundamente impactada por lo que leía. Me preguntaba por qué no me había enterado de toda esa información que estaba allí, al alcance de la mano. Después de unos días de investigación decidí volverme vegana. En ese mismo momento. Fue la mejor decisión de mi vida”, cuenta Just cuando resolvió “discutir menos y cocinar más”..

El proceso fue lento. Al principio, el veganismo se limitaba a la comida, pero luego fue aprendiendo sobre indumentaria vegana, cosméticos y comenzó a ajustar poco a poco su vida dentro de este marco. “La mejor parte es que aprendí a cocinar con alegría e inspiración. No había escuchado de hablar de manteca de almendras, calabaza o leche de castañas de cajú. Ahora uso ingredientes como estos todos los días y estoy muy contenta por eso!

Creo que se puede lograr una nueva perspectiva sobre la cocina y la comida llevando una dieta basada en vegetales y eso, lentamente, va mejorando las cosas no sólo para uno mismo como persona sino también para el medio ambiente y los animales”, sostiene.

La cocinera alemana escribió varios libros publicados por editorial Albatros y su veganismo gourmet se ha vuelto un éxito editorial en la Argentina. “Todos somos comunicadores en nuestro círculo por eso desde que me volví vegana siento la responsabilidad de comunicarlo, de mostrarle a la gente cuánta diversión y placer hay detrás del veganismo”, afirma.

Comenzar a publicar le enseñó a escribir recetas claras y precisas. A pensar como un chef pero también en las personas que están siguiendo esa receta, para que le resulte comprensible, consistente y fácil de comprender. Por eso hoy, aún cuando improvisa en la cocina a partir de los ingredientes que encuentra en la heladera, siempre tiene a mano una balanza para pesar los ingredientes, la cámara para registrar los pasos y la notebook para tomar notas. ¡Siempre pueden surgir ideas o platos novedosos!

La propuesta de Nicole pasa por el disfute. Por eso aconseja: “Dejar de pensar tanto, dejar de temer que algo salga mal y simplemente empezar a cocinar. Hay mucho que aprender sobre ingredientes basados en plantas, nuevas técnicas de cocina y nuevos sabores. El veganismo no busca la perfección, no hay una carrera que se debe ganar. Cada pequeño paso es importante”.

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