Crespo.- El edificio más reconocido de La Agrícola Regional y uno de los emblemas icónicos de la ciudad, el inmueble ubicado en la esquina de San Martín y Moreno, fue declarado Monumento Histórico Cultural Municipal y pasará a formar parte del Circuito Histórico de la ciudad, a través de una ordenanza aprobada por el Concejo Deliberante en la sesión del miércoles 25 de octubre. Por otro lado, esta declaración municipal habilita la declaración del edificio como “Monumento Histórico Provincial”.

En los considerando se destaca que el edificio fue configurando un “lugar particular para la comunidad de Crespo”, la esquina de San Martín y Moreno, “lugar de festejos, de grandes personajes, de campañas, de discusiones, de encuentros, siendo por largo tiempo y aún hoy el Corazón de la Cooperativa y de la ciudad”.

La fachada tiene como elemento destacado la torre prismática diseñada por el arquitecto Nicolás Rapetti, exponente del estilo internacional construido en la década de 1960, que sigue siendo un fuerte símbolo para LAR, “mojón urbano y punto de referencia” en el paisaje y en lo cotidiano del crespense, “por lo que es necesario garantizar su permanencia, promover su reconocimiento e instalarlo en la memoria colectiva como manera de asegurar su significado histórico, social y urbano a generaciones futuras”, indica la ordenanza aprobada.

El pedido de LAR

La norma responde positivamente al pedido de la cooperativa local, que a través de una nota ingresada en la sesión del 19 de abril pasado, solicitó al HCD que se declare Monumento Histórico Cultural Municipal al conjunto edilicio de San Martín y Moreno. El pedido fue parte de las celebraciones del 50º aniversario de la reapertura como supermercado, del antiguo “Almacén de Ramos Generales” de LAR. La inauguración del local se realizó el 13 de febrero de 1967. En un anexo histórico a la nota, se recordó que “esa esquina albergó, hasta 1980, el ingreso principal de La Agrícola, tanto en el antiguo edificio como en el actual. (…) Desde los tiempos del modesto Almacén de Ramos Generales, abierto en 1913, hasta el gran centro comercial y de servicios que disfrutamos hoy, este solar fue convirtiéndose con el tiempo en un punto de referencia y de encuentro en la ciudad y la región. Un antiguo edificio, de estilo italianizante y escala doméstica, ocupó la esquina hasta la década del ’60, cuando fue reemplazado por un edificio de vanguardia para la época. Primero se construyó el ala sobre calle Moreno (incluyendo el sótano donde funcionó la Administración) y posteriormente se desarrolló la edificación remanente de la esquina y se levantó la actual, con su característica torre prismática. La sobriedad, las líneas rectas y la repetición de planos de la nueva Casa Central, trajeron aires de modernidad y progreso a la ciudad. Las vidrieras de la cooperativa se volvieron famosas y promovieron que la calle San Martín defina su perfil comercial, instalándose como el paseo obligado de cada fin de semana”.

Más reformas

Otros hitos que vivió el lugar son las reformas que impulsó LAR en 1993, 1998 y 2005, “en la que se incorpora el Paseo de Compras, reutilizando el antiguo depósito, hasta llegar al 2010, cuando en el marco del centenario de la Cooperativa se da inicio al Proyecto Integral de Reformas de Casa Central, que se encuentra en ejecución hasta el día de la fecha. Como premisa general, este proyecto plantea la puesta en valor de los edificios con más historia que aún perduran en pie, buscando destacar sus cualidades originales y garantizar su perdurabilidad. En este sentido, se decidió revalorizar la existencia de las vidrieras y buscar, en la medida en que sea posible, que vuelvan a tener un carácter de interacción con el entorno urbano”, indicó la nota enviada en abril pasado al HCD.

También se recordó que “sobre calle Moreno ya hace 6 años que se levanta la obra ‘Mural del Centenario’, del artista Marino Santamaría, ubicada en las aberturas de las vidrieras originales; mientras que sobre calle San Martín, ya se iniciaron las obras para intentar su reconstrucción, ya que en la reforma de 1998 habían sido eliminadas. Por cuestiones funcionales, sólo fue factible reabrir la mitad de las mismas, logrando un fuerte contacto visual entre el interior y el exterior, mientras que para la mitad restante se plantea la reconstrucción de los marcos y la instalación de una gigantografía que tenga como tema la historia y el presente de la Cooperativa en general y de este edificio en particular”.

Dejar respuesta