Victoria.- A comienzos de esta semana se viralizó a través de la red social Facebook la foto de un mayor identificado como Pablo Caballero, imputado por Abuso Simple (sin penetración) a una menor de 8 años, según informó el fiscal Eduardo Guaita a Paralelo 32.

En la imagen que llegó a esta redacción, se detalla además que esta persona trabaja en la conocida casa de juegos de zona costanera, sin embargo, acompaña la foto una joven que fuera pareja de éste, que ya hizo el reclamo ante las autoridades judiciales por habérsela incluido en la imagen citada, y al parecer no tendría participación en los incidentes que tomaron estado público en los últimos siete días.

En las últimas horas también circuló por Whatsapp un audio de la mamá de la niña, quien además de reconocer que están destrozados como papás, advierte que el acusado habría tenido contactos con otros menores que iban a jugar a su casa con su hijo (es vecino de la denunciante -N.R.) y por ende, pide que todos los padres tengan un momento de diálogo con sus pequeños para saber si esta persona habría intentado ‘tocamientos’ con ellos también.

Tras la consulta del colega Sebastián Firpo, el fiscal agregó que se tomó declaración a la víctima mediante sistema de Cámara Gessell (video filmado) “ya que se busca que sea la única declaración que se le tome a la víctima, y en el caso de acceder a un Juicio Oral, presentarse como tal, sin la necesidad de que concurra la misma”.

Agregó que esta testimonial se realiza a partir de un equipo interdisciplinario integrado por psiquiatra y psicóloga, “que tienen conocimiento de cómo tomarle declaración a una menor que ha sido víctima de un hecho de estas características. Asimismo participó el abogado Nicolás Firpo, defensor de la persona sospechada como posible autora del delito”.

El informe que ya se recibió, buscó además de dilucidar si es un testimonio fiable y no influenciado por terceras personas, y tras ese dictamen “y luego de más de 50 tomas de declaración en Cámara Gassell uno ya advierte si está diciendo la verdad o no; y se fijó una fecha de declaración del imputado”.

La pena por este tipo de hecho, según puntualizó el fiscal interviniente, es de 6 meses a 4 años de prisión, “es un abuso sexual que se denomina simple porque es un tocamiento, en contraposición al abuso sexual agravado que es donde hay penetración, o lo que vulgarmente se denomina violación”.

Al imputado por el momento no se le ha dictado prisión preventiva, ya que como indicara Guaita, no hay peligro de obstruir el accionar de la Justicia, “ya sea desde hablar con los testigos, amenazar, o darse a la fuga, como ocurriera con el caso Milesi (acusado de triple tentativa de homicidio, permanece en prisión preventiva porque estuvo fugado 8 meses), quien demostró tener capacidad para estar ajeno a la acción de la Justicia. En este caso que nos ocupa ahora, no se advierte la posibilidad de fuga, ya que la persona ‘se puso a Derecho’ desde el primer día”.

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