Candles and pinecones

¿Quién dijo que realizar la fiesta era sinónimo de desvelos y quebraderos de cabeza? Esta vez nos hemos propuesto desterrar unos cuantos mitos y proponerte soluciones fáciles, prácticas y baratas para que no te dé pereza ser vos la que organice una velada inolvidable.

1. Es más importante la intención que tener una casa enorme: aprovecha todos los espacios comunes y no dudes en organizar la velada en varios ambientes, como la cocina, el salón, la terraza o el patio. La clave, como casi siempre, pasa por la buena organización y la funcionalidad de los lugares.

2. Y hablando de funcionalidad y lugares, no pongas como excusa que tu mesa no admite doce comensales. ¿Por qué no unís varias de las que tengas en casa, y combinas todas las sillas de las que dispongas? Adiós problema en un minuto y, además, el resultado estético será perfecto.

3. Las tendencias (y la comodidad) mandan, y ya no es necesario que pases la noche preocupada por si se rompe la vajilla antigua de tu abuela o esa cristalería que con tanto mimo te regaló tu madre. Ahora, puedes combinar platos, fuentes y copas de diferente estilo, de colecciones distintas, e incluso permitirte licencias a la última como mezclar colores, motivos decorativos o materiales.

4. Eso sí, cómo pongas la mesa sí que será importantísimo: una vez elegidas la vajilla y las copas, no te olvides de unos manteles elegantes pero también llenos de color, unas velas que aporten una iluminación indirecta que invite a la calidez y unos centros de mesa que puedes hacer tú misma con un poco de creatividad y los elementos que puedes tener.

5. Por último, la comida: de nuevo, la organización será clave. No hace falta que te pases dos días en la cocina, puedes hacer una velada colaborativa y que cada invitado lleve su especialidad. Eso sí, ojo con las cantidades, que no es bueno desperdiciar comida. Aún así, como lo más seguro es que haya sobras, ten a mano varios recipientes de conservación para que esas exquisitas recetas no terminen en la basura.

Ahora que ya has tomado nota de estas ideas tan sencillas y prácticas y has desterrado la pereza … ¡que empiece la fiesta!

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