En los locales al público, las ventas bajaron 10,6 por ciento, mientras que en la modalidad online subieron 4,3 por ciento. La venta por Internet viene cobrando fuerza, modificando los hábitos de demanda de las familias, que cada vez más se inclinan a comprar sin pasar por el local. De todos modos, como la participación aún es baja, no alcanzó a compensar la fuerte caída en los comercios físicos.

Así surge de la medición realizada por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) entre el 22 y 24 de diciembre en 2.380 comercios pequeños y medianos del país.

“Fue una Navidad muy tranquila”, sostuvo la entidad mercantil. Hubo descuentos muy agresivos de las grandes cadenas comerciales y en los shoppings que le quitaron público a los negocios de barrios, avenidas o centros a cielo abierto, y a aquellos con menos margen para hacer política de precios.

Las ciudades del interior del país hicieron un gran despliegue de opciones para reforzar la venta y despertar el interés del consumidor. Eventos, sorteos con importantes premios como automóviles, viajes, electrodomésticos y vouchers de compras fueron algunas promociones lanzadas.

También los municipios, cámaras empresariales y bancos regionales ayudaron en muchos casos a que los comercios puedan ofrecer el compre local. Sin dudas que todo ese esfuerzo ayudó a fortalecer las ventas en un fin de año difícil.

En ese sentido, el empresario se las rebuscó para ofrecer promociones. Los que más vendieron fueron los que lanzaron ofertas 2×1 o descuentos de entre 40 por ciento y 50 por ciento. En algunas tiendas con esos descuentos se hicieron colas para pagar. Muchos de esos empresarios resignaron rentabilidad para obtener liquidez y liquidaron todo lo que pudieron, aun cuando de esa forma los márgenes de ganancias fueran mínimos. Los que no pudieron sumarse a esas ofertas agresivas, tuvieron niveles de ventas muy por debajo del año pasado.

La gente financió todo lo que pudo en cuotas, mientras que el ticket promedio se ubicó en 870 pesos esta Navidad, 31,2 por ciento por encima de la 2017.

No se notó el espíritu navideño de otros años, para muchas familias el regalo de esta festividad fue un viaje a la costa o hacia lugares de escapadas, lo que también resintió la venta de bienes, aunque menos la de servicios, sostuvo CAME.

Dentro del panorama delicado que atraviesa el comercio, hubo dos datos que sumaron leve optimismo en esta fecha.

Por un lado, que se desaceleró la caída que venían teniendo las ventas, desde una baja de 15,6 por ciento como fue la de noviembre. Por otro, que se incrementó la proporción de negocios con aumentos.

En esta navidad, el 19,6 por ciento de las tiendas consultadas vieron subir sus ventas frente a la misma festividad del año pasado (medidas en cantidades).

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