El Fidget Spinner es un juguete que llama la atención de niños, adolescentes y, por qué no, adultos. ¿De que se trata? Se trata de girar. El producto fue creado por Catherine Hettinger hace 20 años, pero recién ahora adquirió una popularidad que se traduce en millones de dólares. La mala noticia para Catherine es que no vio un centavo de esa cifra, pues perdió la patente al no poder afrontar los gastos que ésta suponía.

Y a rodar, y a rodar…

Como antes se mencionó, el juguete trata sobre girar. Está compuesto por un rodamiento central del que salen dos o tres brazos que, a su vez, integran contrapesos con rodamientos que giran en sentido contrario. El giro del Spinner puede prolongarse hasta 180 segundos y tiene diferentes formas de uso. La más común es hacerlo girar con una mano y sostenerlo con la otra. Más allá de la hipnótica danza circular, el juguete produce una sensación bastante reconfortante al tacto, como activar el dispositivo de una lapicera cuando se está nervioso o aplastar las burbujas de plástico con las que vienen recubiertos los electrodomésticos nuevos.

Y es que en realidad la función primigenia del producto era combatir el estrés y la ansiedad. En un principio el dispositivo era utilizado para ayudar a niños con autismo o trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH).

Sin embargo, el producto se re-significó en la actualidad y se han compartido millones de videos virales con adolescentes y jóvenes jugando y practicando toda suerte de malabares. Los muchachos se los pasan de mano en mano o lo hacen girar en lugares insólitos como botellas o sus propias narices.

Este producto todavía no llegó de manera masiva a las siete colinas, pero la aldea global en la que vivimos hará que no tarde en hacer furor también aquí. En algunas escuelas de Estados Unidos han prohibido el uso de estos simpáticos artefactos porque molesta a los profesores. En las cajas donde retienen los celulares hay un apartado especial para los Spinner.

Hay Spinners de todos los precios. Si bien parten de 200 pesos, en Internet se puede adquirir estos productos con diferentes ornamentos, lo que hace que su valor se eleve hasta cifras insensatas. En la redacción de Paralelo 32 adquirimos dos de estos juguetes, uno azul y otro blanco, para conservar algo de patriotismo entre tanta globalización, y ciertamente el mecanismo es mejor que andar balanceando nerviosamente las piernas o impacientando a los colegas con el botón de la lapicera.

Si bien existen estudios que muestran que el Fidget Spinner ayuda a chicos con TDAH a concentrar su atención, como los realizados por la psicóloga clínica Julie Schweitzer, del Instituto de Investigación MIND de la Universidad de California (que fueron publicados por BBC Mundo), no existen pruebas de que niños sin ese problema de atención mejoren su desempeño.

De más está decir que los muchachos no buscan un fin terapéutico en el uso de este aparato, sino un divertimento. El origen de las modas es inescrutable y, a través de un repaso al inmenso mar de videos que hay en Internet, se puede percibir que algunos los coleccionan de manera compulsiva y otros para ejecutar graciosos trucos. ¿Que por qué son tan “cool” los Spinners? Nadie sabe explicar bien el porqué. Es de suponer que, como las mayorías de los juegos, es más fácil explicarlo dentro del juego que enumerando sus reglas.

Hay quienes se alarman y presagian el fin de los tiempos a través del Spinner. Hay quienes lo ven como una simple moda. Será una cuestión de enfoque, pero no es algo tan aciago ni tan inocente. En épocas pasadas los jóvenes supieron hacer girar trompos con un hilo enrollado y virtuosos movimientos de muñeca. Hoy los que giran en este mundo de giros son los Spinner.

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