Tabossi/Viale.- Un año atrás se planteó un conflicto entre las autoridades municipales de Viale y el intendente de Tabossi, Nestor “Topo” Landra, siendo este último pre candidato a diputado nacional. Se originó cuando dos empleados municipales confeccionaron en el taller municipal y en horario de trabajo, un molde de cartón para pintar carteles con la leyenda “Topo diputado nacional”. Se habría tratado de un cartón de 0,50 x 0,15 m, con las letras recortadas, de los que se usan para apoyarlos en una superficie y con pintura en aerosol imprimir la inscripción.

En la Municipalidad se supo y los interceptaron a la salida con el elemento de propaganda al precandidato de una de las expresiones del justicialismo. Lo curioso es que esos dos empleados –según consignó Landra y la UCR no desmintió- son afiliados radicales, aunque conocidos de Landra y en buenas relaciones con él.

Todo habría terminado con un sumario interno, porque utilizaron tiempo y seguramente materiales de la Municipalidad de Viale, pero los radicales de Viale sospecharon que estos empleados atendieron un pedido de Landra y se indignaron.

En un contacto telefónico Landra negó esa situación y le dijo a Brupbacher que hiciera un sumario a esos empleados y les cobrara lo que consideraba necesario para recuperar la pérdida estimada, pero no hubo conciliación y estos dos políticos opositores, que hasta entonces mantenían muy buena relación, se disgustaron y el vínculo se rompió. El sumario finalmente se hizo pero sin resultados convincentes.

Lo que siguió fue un comunicado del Partido, firmado por su titular Ubaldo Ludi y el secretario Maximiliano Pérez, acusando al precandidato a diputado nacional de ser el instigador o autor intelectual de aquella acción. Su texto no difiere de tantos que en Viale son bastante comunes e incluso muy virulentos, en el marco de los contrapuntos políticos, pero en un párrafo expresaba que “los militantes de Landra usan dinero público de Viale para su campaña política”.

Vinieron las cartas documento desde Tabossi a Viale, intimando a una retractación. Tal vez el error de la UCR fue responderlas y si bien negaron la acusación, emitieron juicios de valor al contestarle a Landra que “solo lloriquea porque el comité le ha dicho que no tiene coraje ni valor”. El jefe comunal de Tabossi recurrió a la justicia. En otras palabras, se judicializó la política, aunque él no lo entiende así, afirmando que “las expresiones injuriosas no fueron expresadas en el ámbito de la lid electoral”. Ante la justicia reclamó una retractación pública en término de desagravio y pedido de disculpas, y el pago de 200 mil pesos en concepto de daño moral.

Como es de estilo hubo una audiencia de conciliación, a la que asistieron las partes, en la que no hubo acuerdo y se pasó a un cuarto intermedio pero en la siguiente citación no asistieron los vialenses, perdiéndose esa instancia previa al juicio.

En la demanda contra Ludi y Pérez, señala también que el comunicado firmado por las autoridades del partido, no expresaba las imputaciones en términos condicionales o referido a los hechos, cualidades personales y profesionales como ‘presuntos’, sino en forma categórica, indiscutibles, y con fuerza de verdad no controvertida”. Quizás este error u omisión de los radicales pesó a la hora de la evaluación de la jueza María Gabriela Tepsich, en cuyo juzgado se tramitó la causa.

El demandante planteó el problema como la inconducta de dos empleados municipales, utilizada para perjudicarlo a él políticamente.

La defensa argumentó que las imputaciones atribuidas en la demanda no existieron y fueron y han sido negadas una a una, reafirmando su derecho a la libre opinión, pensamiento y expresión, en los términos no agraviantes propios de la lid política electoral, en la que el actor, como se prueba y él mismo afirma en la demanda, es precandidato a diputado nacional por el partido Justicialista. Señalaron que nunca se ha deshonrado al actor ni se han manifestado opiniones que perjudiquen su buen nombre y honor; que reclamarle valor y coraje no es presumir que no lo tiene sino pedirle que actúe en consecuencia; “no es un insulto”, expresaron, agregando que Landra invoca razones morales para avalar las restricciones a la libertad de expresión.

Sin embargo la jueza entendió que las expresiones cuestionadas son injurias que han afectado la honra y dignidad del accionante, dictando sentencia en contra de Ludi y Pérez. Entendió que no era necesario emitir calificativos denigrantes, plasmados livianamente, sin respeto ni sustento alguno. En consecuencia los condenó a pagar la suma de 60 mil pesos. En cuanto al pedido de que se retracten, la jueza lo considera improcedente. Es innecesario, ya que no tiene sentido retractarse de algo que ya tiene sentencia condenatoria en este acto. Con respecto al pedido de disculpas, manda a Ludi y Pérez a publicar un extracto del fallo en aquellos medios donde fueron publicadas oportunamente sus expresiones.

Este fallo, vale aclarar, tiene instancias de apelación y será apelado por los condenados ante el Superior Tribunal de Justicia. El caso no estará cerrado hasta que no tenga sentencia firme.

Comunicado de Nestor Landra

Una vez conocido el fallo, el intendente de Tabossi emitió un comunicado en los siguientes términos:
“El 13 de abril la Jueza María Gabriela Tepsich dictó sentencia haciendo lugar a la demanda por injurias condenando a Maximiliano Pérez y Ubaldo Ludi –UCR Viale-, quienes utilizaron viejas metodologías políticas y en vez de formular propuestas emitieron calificativos directos y denigrantes hacia el suscripto, sin respeto ni sustento alguno, teniendo conocimiento de que la información que publicaron era falsa o en todo caso con “imprudente y notoria despreocupación sobre si la información difundida era o no falsa”.
Quiero expresar a la comunidad la profunda satisfacción por el contenido de este fallo, que ratifica un elemental principio de justicia: nunca es gratuito que se diga de alguien que es cobarde o llorón, o que se lo acuse de utilizar recursos públicos para una campaña, ni siquiera amparándose en una mal entendida ‘libertad de expresión’.
Fui acusado por el Presidente y Secretario del Comité UCR Viale (quienes tal vez sólo cumplieron órdenes de autoridades que nunca se animaron a dar la cara) ante la comunidad no solo de mi pueblo sino de Viale. Fui acusado también por UCR Tabossi y PRO Viale, sin firma responsable, y en vez de ser sometido por ellos a un proceso judicial, fui yo quien en procura de la transparencia acudí a los estrados de tribunales a pedir justicia. Ausente de firmas y ausente de fundamento. Acusadores seriales y flojitos de propuestas, ahora la justicia les obliga a pagar.
Le quedan pendientes a los condenados las instancias recursivas a la que seguramente apelarán para zafar. De todas maneras lo hecho, hecho está, y lo dicho también. Poco más de un año después de sucedidos los hechos, la Justicia ha fallado a favor de la verdad.

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