Cuando un músico y humorista como José Albino Donadío (“El Gaucho Bataraz”) pierde la palabra y el sonido de sus instrumentos, algo, alguna luz en la vida de la gente, se apaga con él. Es lo que sentimos por el silencio de este músico entrerriano que un día resolvió encarnar un personaje que nos hizo reir a carcajadas con sus propias composiciones, que luego fue a probar suerte a Buenos Aires y le fue muy bien, ganando aquel público a través de Radio Mitre, con Santo Biassatti.

Se supo el jueves que Donadio, mientras se encontraba en rehabilitación por un ACV que había sufrido, se quedó dormido. Es una gran pérdida para la cultura entrerriana y hasta cuesta un poco entender que siendo alguien tan necesario para quitarnos el estrés, terminara siendo, quizás, una víctima de este mal.

Querido por todos aquellos que lo conocieron, sencillo, amistoso, fue antes que nada docente y en 1995 creó el personaje que lo hizo popular a nivel nacional y le permitió viajar por varios países para divertir a la diáspora de argentinos.

Fue maestro, músico, cantautor y humorista. Como solista interpretó un repertorio de autores varios, priorizando siempre la música y el contenido poético, por sobre lo regional.

Nacido en Colón (Entre Ríos), como docente creó “El canto nuestro”, un Programa Didáctico-Musical para las Escuelas. Llevó a más de 600 establecimientos educativos de todo el país el origen, el sonido y el color musical de 47 instrumentos diferentes de las distintas regiones geográficas del país y América.

En Crespo se lo recuerda como profesor de música en la incipiente escuela municipal IMEFAA, y en cada rincón de la provincia como el gaucho que tanta risa nos regaló.

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