Estudiantes autoconvocados y representantes de centros de estudiantes de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) y de la Federación Universitaria del Litoral (FUL) presentaron formalmente ante la Defensoría del Pueblo de la Ciudad un nuevo reclamo por la profundización de las deficiencias en el servicio de los colectivos interurbanos entre Paraná y Santa Fe. Afirmaron que las demoras son más prolongadas, que hay irregularidad en el paso de los coches y estimaron que se ha producido una disminución en la flota.

Con una nota y en el marco de una reunión con el Defensor del Pueblo Adjunto Pablo Donadío, estudiantes describieron los problemas que sufren cada vez que deben tomar el colectivo para ir o volver de clase. “Hemos esperado hasta dos horas” por un servicio que hasta la anteúltima suba, el pasaje había aumentado más de un 80%, relataron Carla Mallo, estudiante autoconvocada de Derecho; Joaquín Alegre, integrante del Centro de Estudiantes de Ingeniería y Ciencias Hídricas, e Ignacio Basualdo, del Centro de Estudiantes de Ingeniería Química.

Manifestaron que el malestar entre la comunidad educativa es creciente, más a partir de estas últimas semanas cuando han notado un marcado incumplimiento de los horarios por parte de las empresas prestadoras, Etacer y Fluviales. Se trataría -consideraron- de una falta a la cartilla de horarios aprobados por órganos competentes del Poder Ejecutivo nacional.

Por ello, remarcaron la necesidad de contar con los controles a cargo del Estado nacional, mediante la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT). Al respecto, el Defensor Pablo Donadío recordó que la oficina que funcionaba en la terminal de ómnibus de Paraná fue cerrada este año y la jurisdicción pasó a depender de la filial de Santa Fe, que a su vez se volvió una subsede de la delegación de Rosario. Igualmente, el Defensor informó que, de acuerdo a los datos obtenidos por la institución, se habría designado una persona para que permanezca atendiendo la demanda de los usuarios en la terminal de Paraná durante horas de la mañana y las primeras de la tarde.

Para los estudiantes, las largas colas que se forman en las terminales de ambas ciudades capitales son la consecuencia de la merma del servicio, situación que recrudece en los horarios, considerados pico, como a las 7, 9, 15 y 19. Para graficar el alto flujo de usuarios, indicaron que sólo la Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales tiene en su matrícula 900 estudiantes con domicilio en Paraná. El número –aclararon- no incluye a otra porción importante del estudiantado proveniente del interior de la provincia de Entre Ríos. El planteo abarca también a quienes viajan desde Santa Fe a cursar sus estudios en facultades de Paraná.

Por su parte, el Defensor Donadío recordó que se ha propuesto desde la institución, en reiterada ocasiones, la instrumentación de señalización que permita ordenar el ascenso al colectivo de acuerdo al recorrido y destino, tal como tienen terminales de otras ciudades del país. La puja por subir, las largas colas y la falta de información provocan usualmente entrecruce y situaciones tensas entre los usuarios, narraron.

Otro tema solicitado es el descuento a estudiantes, beneficio que quedó sin efecto a partir de la instrumentación de la tarjeta Sube, en 2015. En la oportunidad, y con el sistema anterior, el pasaje costaba 8 pesos y 7 para estudiantes. Por entonces, recordaron, entró a regir el boleto general para todos y se había anunciado que quedaba pendiente la aplicación del descuento, cuestión que persiste hasta ahora. Actualmente, el costo general del boleto es de 23 pesos, de terminal a terminal, y consideraron que se trata de una erogación muy pesada para los alumnos que deben abonar dos o más viajes por día.

En consecuencia, y mencionando el derecho constitucional de aprender, los estudiantes solicitaron se atienda el pedido de la aplicación del descuento del 20%, como así también se restablezcan las inspecciones en forma permanente de la CNRT en Paraná y se respeten los horarios por parte de las empresas.

Paralelamente, a través de la Clínica Jurídica, un área que funciona en la Facultad de Derecho de la UNL y que reúne a profesores y alumnos, mencionaron que preparan un recurso de amparo.

La Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Paraná viene ocupándose en forma permanente de los reclamos de los usuarios de este servicio. En 2015, desde la institución se organizaron reuniones ampliadas con decanos de facultades de Paraná y Santa Fe, con funcionarios provinciales y nacionales y pasajeros. Este año se presentó la problemática en la Asociación de Defensores de la República Argentina (Adpra) y se logró una audiencia en el Ministerio de Transporte de la Nación, sin que hasta ahora se hayan instrumentado soluciones.

En esta oportunidad, el Defensor Adjunto dijo que se insistirá desde la institución con nuevas presentaciones ante los organismos correspondientes.

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