KODAK Digital Still Camera

Crespo.- La abogada crespense Karina Ozón se especializó en Derecho Animal, una nueva rama del Derecho que va avanzando en Argentina y en el mundo con los avances en la protección y los derechos de los animales. Actualmente preside el Instituto de Derecho Animal del Colegio de Abogados de Entre Ríos. En una extensa charla con Paralelo 32, Ozón explicó de qué se trata esta especialización jurídica y su desarrollo en el país. “En Argentina hay muy buenos doctrinarios en la materia, se está armando un equipo de gente que realmente lo vale, que está luchando día a día para que esto tenga el nivel jerárquico que debe tener. Por ahí la gente confunde y cree que somos proteccionistas de animales. Por supuesto que amamos los animales, pero no somos proteccionistas, los respetamos. El Derecho Animal es una rama de Derecho, está por encima de eso”.

– ¿Quién requiere los servicios de un especialista en esta materia?

— La verdad, es increíble la cantidad de gente y de casos que atendemos. Desde el Instituto de Derecho Animal hacemos asesoramiento gratuito. Aún somos pocos con esta especialidad en Entre Ríos, quizás una docena, pero ya hay especialistas en todos los Colegios profesionales del país. Realmente los casos exceden el marco, ha sido una cosa increíble, primero que es una corriente nueva que empezó mucho en Europa y en Estados Unidos.

– ¿Cómo empezó a desarrollarse el Derecho Animal?

— El tema se instala a partir de una investigación que hizo el FBI en Estados Unidos. Ellos analizaron cómo comienza la violencia en general, y vieron que a menudo comienza con la violencia contra los animales. Tienen, desde hace cinco años, aproximadamente, un registro de abusadores de animales. A un sujeto con antecedentes de cualquier clase de violencia contra un animal; cuando hay un crimen y ese sujeto por alguna causa está ligado, lo consideran sospechoso por ese antecedente.

– ¿Es sospechoso solo por ese antecedente?

— Nada más que por ese antecedente, por el grado de violencia en la psiquis que tiene. Porque se supone que un tipo que es capaz de violar o vejar un animal no es normal, una mente sana no hace eso. En la escala de indefensión la más baja sería un animalito, después seguiría un bebé, después una persona mayor, luego una mujer, después un par. El animal es el que menos puede defenderse, porque ni siquiera tiene la posibilidad de llorar como un bebé recién nacido. En la costa del Uruguay hemos tenido una repercusión altísima por muchas cuestiones que allí pasan. En Crespo han ocurrido hechos de maltrato, en los que nos han consultado desde la Municipalidad.

– ¿Hay personas que recurren al abogado para acusar casos?

— Sí, y en realidad es un delito perseguible de oficio, no necesita un denunciante.

– ¿Qué es delito con respecto a los animales?

— Maltrato y crueldad animal. Nosotros tenemos la ley 14.346, que es muy vieja y estamos pidiendo modificación porque tiene más de 50 años.

– O sea que desde esa época hasta acá el derecho animal con el maltrato ya está incorporado.

— Desde antes incluso ya había antecedentes en Buenos Aires. Esta es una ley nacional, integrativa al código penal. Es una ley penal con cualquier delito que incurra en maltrato o crueldad animal. Es delito de oficio, o sea, no necesito un particular que denuncie. En realidad, ante un hecho de estas características la obligación de la autoridad pública es investigar e ir hasta las últimas consecuencias. Por supuesto que si la víctima, o un tercero sigue la causa y puede constituirse como querellante, es mucho mejor. En Crespo tenemos la mediación administrativa, como ocurrió con un caso que nos consultaron desde la Municipalidad. El funcionario público que interviene en casos de violencia contra animales debe hacer una denuncia porque si no le puede caber a él una denuncia por incumplimiento de sus deberes. Considero que si alguien cometió un delito debe ser investigado, después la Justicia decidirá si corresponde o no una pena.

– Difícilmente un juez se ocupe de un caso de un perro cuando tiene expedientes de crímenes sin resolver.

— Bueno, lo voy a sorprender. Ya tenemos muchísimos fallos, incluso en la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Fallos de prisión efectiva por maltrato animal.

– ¿Qué graduación de penas hay?

— Ahí tenemos un problema. Como la ley tiene más de 50 años, dice que en el caso de que alguien incurre en el delito de maltrato contra un animal va a tener una pena de 15 días a un año de prisión. Cuál es el inconveniente, tenemos la bendita probation. A partir de la ley de prohibición de carreras de perros que salió hace dos años, que impone una prisión de 4 años, queremos que se la tome como ejemplo y que las prisiones sean efectivas, no queremos más abusadores de animales en las calles. De todas maneras es importante que esté condenado y que tenga una pena comunitaria. Pero, para una persona que tiene ese grado de perversión mental, que puede llevar a cabo ese tipo de delitos, queremos prisión efectiva y estamos bregando por eso. Por otro lado, en el Derecho Civil el animal se considera una cosa, está dentro del artículo 2412 que dice que es un objeto. Pero cualquier persona, quiera o no a los animales, va decir ‘no, no es una silla, se mueve, salgo a caminar con él, jugamos, juega con mis hijos, le doy de comer, lo llevo al veterinario, no es como mis muebles’. Los abogados especializados en este tema estamos bregando que se reforme la ley y pasen a ser considerados ‘animales no humanos’. Es la nueva categoría jurídica de la que se habla en todo el mundo y en muchos países ya se catalogó de esa manera, incluso en Latinoamérica. No estoy siempre hablando de Europa y lejanías, Chile tiene una muy buena policía animal, inclusive. Hay cosas que están cambiando. En Ciudad Autónoma de Buenos Aires existe desde hace dos años la primera Fiscalía del Derecho Animal, es la fiscalía número 40, depende del Poder Judicial de la Nación.

– ¿Tienen mucho trabajo?

— Ellos trabajan mucho con juzgados federales por el tráfico de drogas. Tenemos tráfico de fauna silvestre en nuestro país. Es el cuarto negocio ilegal en ganancias, después de drogas, armas y prostitución. En Misiones es terrible; en Entre Ríos también tenemos mucho tráfico de fauna silvestre, y no tan silvestre.

– Cuando se habla de derecho animal, uno piensa en perros y caballos, pero resulta que el pez es un animal también.

— Exacto. Hay que darle también lugar al perro, así como existe la equinoterapia. Uno al llegar a casa, encontrarse con su perro le quita estrés. En las grandes ciudades, el perro a veces es la única familia que tiene la persona, es muy común eso.

– Dicen los terapeutas que a veces la mascota es el hijo sustituto y se lo trata así.

— Es así. Pero yo no estoy de acuerdo en humanizar a los animales, porque también es un abuso, un acto de superioridad, los visten, les hacen cosas, lo ridiculizan, les hacen perder su esencia y su dignidad. Yo tengo 4 perros y los amo, pero son perros, lo único que tienen es su collar de identificación por si se extravían.

Delitos

– En tiempos de nuestros abuelos o nuestros padres era muy común que si la perra tuvo cría, ahogaban los cachorros, era el control de natalidad. A nivel municipal se repartía veneno contra los perros vagabundos. Hoy en día estamos en una etapa de transición. Para que a la gente le quede claro. ¿Qué cosas pueden ser delito en las que puede incurrir incluso sin saberlo?

— Un animal no puede estar atado, no nació para estar atado las 24 horas. Por alguna circunstancia se puede tenerlo atado una hora, pero no permanentemente. Tiene que haber un compromiso con el animal, si uno no puede o no quiere tener un perro, que no lo tenga. Otra cuestión, el animal no puede estar a la intemperie, bajo el sol en enero o bajo el frío en julio; debe tener su lugar en condiciones para que esté resguardado. Debe tener su ración diaria de comida, ese es un tema que se plantea mucho con los animales ‘potencialmente peligrosos’. El animal debe tener sus instintos básicos cubiertos. Si tengo un rotweiller, que necesita 10 kilos de carne por día y yo no tengo ni para poner algo en mi mesa como a veces ocurre; entonces no estoy en condiciones de tener ese perro. Otra cosa que puede ser delito es que el animal no tenga su cartilla de vacunas. El animal debe estar asistido porque es lo que le va a permitir tener salud, obviamente que un animal enfermo también es como nosotros cuando estamos enfermos. Vamos a estar de mal humor, desganados y nos vamos a aislar. Debe haber también, tanto salubridad humana como de los animales. Es un todo, no se puede separar, porque tenemos el tema de la rabia, las zoonosis, las parasitosis. Son muchas cosas, tiene que haber profilaxis en ese aspecto y las políticas de castración son lo único que está permitido porque Entre Ríos es no eutanásica, por ley provincial, o sea que no aceptamos políticas de matar como se usaba antes. Acá tenemos una ley provincial desde varios años a la fecha, después tenemos ordenanzas en municipios como Paraná. Crespo también tiene normas propias, como la prohibición del uso de pirotecnia, que afecta mucho a los animales. En Paraná está el problema de los caballos de tiro relacionados con el flagelo de la pobreza y los ‘cartoneros’.

El ganado para consumo

– Cuando se habla del derecho animal uno piensa en mascotas, pero ¿qué pasa por ejemplo con el ganado?

— Bueno, ahí nos enfrentamos con el gran dilema de la Filosofía del Derecho Animal. Esto excede el marco de ‘protejamos al perro o cuidemos al gato’. Como en todos los ámbitos del Derecho y de todas las ciencias tenemos gente que está por un lado y gente por otro. Están los abolicionistas, que se oponen a todo tipo de violencia y sacrificio de un animal, por un lado y los bienestaristas por el otro, que dicen ‘yo necesito comer carne, es un elemento indispensable para mi salud’, pero reconocen que el animal de matadero no debe sufrir. Por ejemplo en España hay un frigorífico muy grande que usa técnicas donde el animal no se da cuenta prácticamente que lo están matando, es algo nuevo.

– En muchos frigoríficos de aves, el pollo pasa por un lugar donde le dan un disparo electrónico que lo deja inconsciente y después se lo decapita.

— Lo que se critica de la avicultura es la superpoblación, el hacinamiento y las condiciones. Por ejemplo, a los pollos los sexan y matan en una máquina los que no sirven, es todo eso. Yo creo que todo el problema está en el grado de violencia ejercido. Están los vegetarianos que no comen algunos productos de origen animal como la carne, pero comen huevos, por ejemplo. Yo soy vegetariana. No me gustan los fanatismos en esto, hay gente que es muy fanática. Yo creo que hay que escuchar todas las campanas, es la forma de poder llegar a una conclusión lo más exacta posible.

– La Argentina fue pionera en materia de protección animal por la ley Sarmiento, ¿no?

— Exacto, que fue una ley anterior a la actual. Otros países del mundo ni pensaban en eso. De todas maneras, la ley se hizo pensando no solo en el bienestar animal; hubo ahí un tema encubierto de salubridad. En el gobierno de Perón con el tema se hizo mucho hincapié. Con la salubridad, no nos olvidemos que en esa época estaban todas las enfermedades infectocontagiosas. No existía la profilaxis que tenemos hoy en día.

Legítima defensa

– Si me ataca un animal, ¿rigen las mismas cuestiones que entre seres humanos, lo puedo matar en legítima defensa?

— En realidad nos hacemos la pregunta ¿es un sujeto de derecho el animal? ¿Yo puedo demandar a un animal o no? Eso es justamente lo que estamos discutiendo los abogados en estos tiempos. Hoy, en nuestro Código Civil el responsable es el dueño del dueño del animal.

– ¿Y si mato al animal que me ataca?

— Ahí sería, en principio, una legítima defensa. Va depender como en toda causa judicial que se pruebe si realmente su situación fue esa. El tema es qué pasa con los perros callejeros, ¿a quién demanda? Si un perro callejero te hace algo el responsable es el Estado Municipal. Por eso es el Estado el que debe administrar las normas porque un estado si no tiene normas no puede actuar.

– En el caso de los perros de la calle en un vecindario, ¿el responsable es la Municipalidad?

— Si el perro es protegido por una familia, puede ser que se tenga que hacer responsable esa familia, más allá de que no lo meta en su casa o que ocasionalmente entre. Es un tema donde hay mucha tela para cortar. El problema es de todos, hay que educar y responsabilizar a todos. Que haya animales sueltos, te gusten o no te gusten, es una responsabilidad de todos. Si a uno no le gustan los animales, igual puede colaborar de alguna manera. Si le gustan, puede colaborar dándoles un hogar. La municipalidad tiene que tomar medidas, hacer castraciones y vacunaciones antirrábicas. En Paraná me pidieron opinión y les dije que contraten un etólogo, que es un veterinario especialista en comportamiento animal. Los animales son energía, igual que nosotros, tiene la capacidad de percibir nuestra energía antes que nosotros a ellos porque tienen abiertos los conductos energéticos. No están bloqueados ni por odio ni por resentimiento ni estrés y todo lo que tenemos nosotros. Ellos pueden desarrollar estrés porque nos extrañan o están enfermos, pero no tienen los sentimientos negativos que tenemos los humanos. Por eso, cuando alguien se maneja en el mismo canal de energía que ellos generalmente los domina porque les muestra que son ‘macho alfa’. Los animales quieren alguien que los domine. Lo del macho alfa es para todos los animales, aunque hay especies en las que la hembra es dominante, pero eso lo puede explicar mejor un zoólogo.

Quién es

Karina Noemí Ozon, tiene 44 años, es abogada recibida en la Universidad Nacional del Litoral en Santa Fe y es presidenta del Instituto de Derecho Animal del Colegio de Abogados de Entre Ríos. “Soy fundadora y directora de ese instituto desde el año 2014”, dice con convicción. Además, para ampliar su formación en el tema, se capacitó como auxiliar veterinaria. En 2015 viajó a Estados Unidos y en la Universidad de Harvard, ubicada en Boston (Estado de Massachussetts) realizó una especialización en Derecho Animal, con una de las autoridades mundiales en la materia, el doctor Steven Wise. Ozon es abogada de Enersa y desarrolla su profesión habitual en el ámbito comercial.

Ozón y Ebener

Karina Ozón es Ebener por parte materna. “Los Ebener son inmigrantes suizo-italianos. Los Ozón vinieron de Líbano, eran árabes musulmanes. Mi bisabuelo José Ebener vino de Suiza en 1880 y se radicó en Aldea San Rafael. Con mi papá tengo directo el vínculo más directo porque el que vino del Líbano es mi abuelo. Otra versión dice que vino desde Italia, porque la frontera entre ambos países parece que no estaba muy clara. En realidad, muchos venían huyendo de guerras y hambrunas. Mi abuelo paterno se llamaba Emilio Mohalin, era sastre, vino con un hermano y se radicó en Buenos Aires. Después recorrió la Argentina, anduvo por Mendoza, Córdoba, y llegó a Entre Ríos, donde nació mi padre, Omar Ozón. El abuelo tenía sastrería de hombres en calle Minguillón casi 3 de Febrero. Volvió a Líbano, luego retornó a Argentina y finalmente falleció en Buenos Aires. Mi papá nació en Paraná, tuvo hermanos que nacieron en Buenos Aires y otros en Líbano.

Experimentos, jineteadas y carreras

– ¿Está prohibido el uso de animales en espectáculos?

— Eso es de jurisdicción municipal. En Paraná está prohibido desde el año 2007, también están prohibidos los espectáculos con animales, porque generalmente son animales salvajes en cautiverio y realmente es un extremo grado de crueldad, así de sencillo. Como amante de la naturaleza siempre digo que los pájaros deben estar en los árboles. A nivel mundial, los grandes diseñadores del mundo de moda ahora están dejando de usar pieles naturales, eso es un avance importantísimo. A los animales que utilizan para hacer tapados de pieles como un oso o un zorro se los ejecuta por el ano por ejemplo, queda inmóvil y lo despellejan vivo. Dicen que es para tener mejor calidad de la piel.

– ¿Qué pasa con los experimentos con animales?

— Bueno, en teoría están penados, no prohibido, pero sabemos que los hay. Sin ir más lejos a mí me llamaron gente de Esperanza hace una semana atrás diciendo que la universidad había autorizado a la Facultad de Veterinaria a matar una cantidad determinada de carpinchos porque están experimentando y hay una zona donde están extintos.

– El animal de jineteada vive muy bien durante todo el año en el campo pastando y son unos segundos algunos fines de semana que trabaja.

— Sí, pero hay un trasfondo ahí, en los grandes lugares de jineteada como por ejemplo Jesús María, se hacen investigaciones porque hay droga, los caballos están drogados, tanto en la jineteada como en la doma, tienen antidoping positivo.

– El jinete no permitiría que fuera drogado un caballo, porque él va arriba.

— Sí, me animo a decirle que sí, y generarle la discusión. Por qué, porque es un espectáculo bastante dantesco. Generalmente, el jinete tiene algún grado de alcohol, el caballo va sangrando. ¡Ojo! Esto no hay que generalizarlo, hay de todo como en todos los ámbitos. Pero hubo una yegua que cayó muerta en Corrientes durante una carrera por un ataque al corazón porque tenía efedrina. En el polo muchas veces han drogado caballos. En las carreras de galgos hubo cosas patéticas, por eso se prohibieron, drogas, apuestas clandestinas. Los galgos se utilizan unos dos años, luego los sacrifican, los ahorcan. Hay una ‘leyenda galguera’ que dice que cuanto más cruenta sea la muerte de un perro, más premios ganará el perro que lo sustituya. Entre Ríos es un lugar muy galguero, con premios de 50 mil pesos. Ni pensar el nivel de competencias en Córdoba o Provincia de Buenos Aires. La ley es fantástica, porque ‘marchan presos todos’, el que promueve, el que auspicia, el que asiste, el que apuesta.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here