Es importante mantener una buena hidratación durante el verano

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Atendiendo a las altas temperaturas de la época estival, es importante mantener una hidratación adecuada durante todo el día y más durante la realización de actividad física. Para ello los profesionales recomiendan fundamentalmente tomar agua, ya que el líquido vital es el pilar fundamental de las funciones fisiológicas más básicas, como por ejemplo la regulación de la tensión arterial y la temperatura corporal, la hidratación y la digestión.

La jefa del servicio de Endocrinología, Diabetes y Nutrición del Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná, Ángela Figueroa Sobrero, precisó: “Están fuertemente desaconsejadas las bebidas gaseosas, las bebidas azucaradas en general y los jugos, ya que tienen grandes cantidades de edulcorantes, azúcares y colorantes, todos productos artificiales que el organismo no necesita. El organismo necesita hidratarse, necesita agua, que es lo más saludable”.

En el caso de las bebidas deportivas, la profesional señaló que están pensadas para el deportista de alta competición, que necesita reponer los nutrientes perdidos durante partidos que se extienden por muchas horas (como en los torneos de tenis, de rugby o de fútbol). No obstante, para una persona que sale a caminar o una criatura que anda en rollers, en bicicleta o juega a la pelota con otros chicos, el agua es suficiente para hidratarse en forma adecuada.

“Otra cosa importante en esta época es el tereré, que a veces a lo mejor le ponen dos sobrecitos para preparar un litro y lo hacen extra azucarado y concentrado, y eso tampoco es saludable”, advirtió Figueroa Sobrero.

Cuánto líquido se debe ingerir

La Sociedad Argentina de Nutrición junto a un panel de expertos vinculados a la nutrición y el metabolismo acordaron en 2012 una recomendación de ingesta de líquidos (preferentemente agua) de 2 a 2,5 litros por día.

Bebidas recomendadas

– Agua, que como ya se indicó debería ser la primera elección. Si el tanque de la casa está limpio y el agua está purificada no hay problema en tomar de la canilla. En el caso de comprar embotellada, tener en cuenta que hay aguas minerales con alto contenido de sodio, en tal caso se debe optar por las que ofrezcan un contenido más bajo.

– Infusiones, se pueden tomar todos los tipos de té, infusiones de hierbas y mate amargo. Café en menor cantidad.

– Licuados, siempre que sean preparados con agua. “Ya sea con naranjas, frutillas o con alguna de todas las frutas que tenemos de estación en esta época, que son muy saludables porque tienen todas las vitaminas y no tienen conservantes, edulcorantes ni colorantes artificiales”, señaló la doctora.

– La hidratación del bebé: Si bien con el comienzo del verano los chicos deben consumir mayor cantidad de líquidos, en los bebés es suficiente con los que incorpora mediante la lactancia materna. Si se da el caso de que la criatura esté bajo lactancia artificial, se la puede complementar con agua previamente hervida o que sea saludable. “No se les debe dar jugo ni gaseosas, el azúcar que necesitan ya está en la proporción adecuada en la leche materna”, explicó Figueroa Sobrero. Además la especialista recomendó estar atentos cuidando que el bebé no tenga abrigo en exceso, porque de esa forma el niño puede perder mucho líquido con la transpiración.

La importancia de cambiar de hábito

En las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA) se indica que las calorías ingeridas en las bebidas producirían menores señales de saciedad que las provenientes de alimentos sólidos, por eso resulta más fácil excederse en la ingesta de calorías cuando las bebidas contienen azúcar y consecuentemente se presenta un mayor riesgo de obesidad.

En torno a esto, la responsable del servicio de Endocrinología y Diabetes agregó: “Tenemos prácticamente un 25 por ciento de la población pediátrica obesa, o sea que de cuatro chicos, uno es obeso; y en las encuestas observamos que tenemos prácticamente un 80 por ciento de los chicos que consumen bebidas azucaradas”. Por lo tanto, cambiar las prácticas para incorporar el hábito de beber agua representa un componente importante para mantener un peso saludable.

A su vez en las GAPA se indica que limitando el consumo de bebidas azucaradas se tendrían efectos positivos en la prevención y tratamiento de diabetes tipo 2 y se reduciría el riesgo cardiovascular, “influyendo positivamente en los perfiles lipídicos, sensibilidad a la insulina, la reducción de la presión arterial, la inflamación orgánica y la magnitud de adiposidad visceral. Además influyen en la incidencia de caries dentales y fracturas óseas”, según se expresa en el documento.

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