Silvia Affranchino está al frente de la coordinación de comedores escolares local, y recibió a Paralelo 32

Victoria.- La falta de alimento es un imponderable en cualquier contexto, pero cuando se trata de niños, cualquier cálculo en frías cifras, lastima. Esos ‘bajitos’ conforman el futuro del que tanto esperamos pero que lamentablemente obliga a pensar en lo urgente antes que lo ideal, llevarles alimento donde deberían concentrarse en estudiar, o en recrearse, si lo pensamos a nivel de los clubes. Así estamos, esta es una triste realidad.

Silvia Affranchino está al frente de la coordinación de comedores escolares local, y recibió a Paralelo 32 para hablar de la tarea de asistir a distintos espacios donde concurren los niños, ya que la ayuda del Ministerio de Acción Social no solamente se ve acotado a la escolaridad primaria, sino también se suman comedores comunitarios y recientemente incorporaron a los clubes. “Con esta posibilidad, nos aseguramos que los chicos puedan tener un alimento diario, y en el caso de los clubes, les pedimos que traten de entregar la copa de leche un día de la semana y otro el sábado”, manifestó.

Las partidas están pensadas a partir de un menú elaborado por nutricionistas, que contempla la compra mediante la tarjeta SIDECREER, “Se calcula la ración contemplando los precios, por ello sabemos que les alcanza bien a las instituciones para cubrir la demanda, incluso con un postre. La idea es que las escuelas pongan en práctica estos menús porque uno no puede andar controlando todo, es una responsabilidad en estos tiempos difíciles, desde el lugar que toca a cada quien”.

Con el reciente aumento de partida, hecho por el gobierno provincial para los distintos departamentos, la entrevistada insiste en que “Si los directivos se organizan, les alcanza bien para proveerse de insumos de primera calidad. Además, ahora con el aumento de la partida, se cubren mejor las variaciones que se están dando en la economía, pese a que en lo que va del año no hemos recibido nada desde Nación, la provincia asumió este incremento con fondos propios”.

Affranchino resaltó el rol que tienen las cocineras en cada institución, “que son quienes están directamente involucradas, y a quienes les decimos que siempre insistan en lograr el más variado, sustancioso y nutritivo menú para los niños”.

La ayuda es tanto para escuelas primarias, secundarias como nocturnas, y no se limita a aquellos que están en el circuito formal, sino que además se avanza en clubes, y talleres de formación profesional, entre otros espacios. “De igual manera la prioridad es el nivel Primario, que es desde donde se maneja la partida”.

Asimismo, añadió que han pedido refuerzos para escuelas hogar como la Nº 52, “Y en las visitas uno ve lo que hace falta y está en condiciones de sumar. En este caso puntual asistimos con comestibles, zapatillas, frazadas y colchones”.

Desde 2016, la coordinación tiene afectado un fondo especial para ‘arreglos menores’ en las escuelas y comedores, interviniendo en cuestiones como la luz y el gas, sanitarios (cambios de bachas, bajo mesadas, una cocina u horno que no funciona), “Para ello tenemos una persona. Este año nos han hecho mucho hincapié en sacar las garrafas que están dentro de los comedores o las cocinas, y por ende estamos haciendo un relevamiento en conjunto con la zonal de Arquitectura”.

Esta opción se da para tratar de evitar que se caigan los trabajos por el desfasaje entre el momento en que se emite el presupuesto y el que se aprueba la obra, donde pueden pasar hasta treinta días o más.

— ¿Y esto cómo se traduce en el área de comedores?

— “Necesitás todo el tiempo los aumentos, por esto es ponderable el esfuerzo que hizo la provincia, ya que las partidas nacionales para los comedores no llegaron desde que comenzó el año.

Los días de paro o lluvia, una gran mayoría de alumnos no va al comedor, tampoco en las jornadas institucionales ni de asamblea. “Esos días te quedan a favor (y es dinero que no se gasta) para poder canalizarlo en otra compra de mayor costo. Insistimos en priorizar la calidad”, continuó la entrevistada.

Así las cosas, Affranchino dijo: “En las escuelas de la periferia es donde más se notó el incremento de alumnos en los comedores. Para algunos chicos es la única comida diaria que tienen, y por ello el nivel de importancia de llegar con esta ración”. En el detalle de instituciones incluyó a la Nº48, Nº47, Nº6, Nº25, Nº43”.

Otros abordajes

Ha dos años la coordinación de comedores está en la tarea de detectar de manera temprana aquellos alumnos que presentan síntomas de celiaquía, hipertensión, u otras patologías. “Lamentablemente están y cada vez es mayor el número. Al identificarlos, a partir de una certificación médica, se hace una contabilización de casos para enviar a Paraná el listado a fin de lograr partidas específicas (y el kit) para estos chicos”. En un sondeo rápido sobre el listado, Affranchino mencionó un total de 5 casos de celiaquía este año, y al menos dos con hipertensión.

Espacios comunitarios 

“En los comedores comunitarios suele notarse más la necesidad de la familia, y se intenta reforzar con bolsones o cajas de leche, para que esos niños puedan llevar a sus casas alimento. Esto lo detecta el cocinero, desde cuánto come o con qué intensidad. Insistimos en que las raciones que se prepararon y no se consumieron, sirvan para armar una vianda para la casa”.

Advirtió que hay muchas familias donde el único ingreso es por ‘changas’, y sus hijos se ven afectados directamente bajo esta realidad que vive la provincia ante la falta de trabajo. “La Acción Social debe estar muy pendiente de ellos”.

— ¿Qué pasa en vacaciones, tanto de invierno como verano?

— “En realidad sobre el final del ciclo lectivo pedimos que las escuelas hagan un relevamiento de cuántos chicos asistirán al comedor en vacaciones, durante un horario acotado donde el establecimiento permanecerá abierto para entregar estas raciones. Pero ese número se va desgranando conforme pasan los meses, se inscriben 30 y van 15 o 10. También está en los padres que aprovechen esa opción, y por ello también se hace hincapié en los tutores”.

Mencionó además que hay chicos que asiste al comedor de la escuela y también al comunitario, “Allí empieza el problema en éstos últimos, porque no se llega a cubrir la demanda de raciones”.

En números

En el presente, esta área abastece a 6.400 personas, discriminados en raciones para 47 comedores escolares (3.820 personas); Copa de Leche en 11 establecimientos (1.586 personas). También asisten a Adultos Mayores- puntualmente en la residencia geriátrica Edad de Planta (36 personas); Clubes (235 personas); Comedores comunitarios (642 personas).

Montos

En los 47 comedores escolares el monto alcanza a 1.100.000 pesos; la copa de Leche para once escuelas llegan 232.845 pesos, y Refuerzo Alimentario Nacional (RAN) para 53 escuelas fue de 436.400 pesos; en el apartado de comedores comunitarios y clubes la cifra alcanza a 96.183 pesos.

Clubes

En 2017 comenzaron con la entregar de raciones a los clubes, “Y en el presente, esta posibilidad se amplió a partir de la solicitud de las entidades deportivas, para que los chicos puedan en ese momento de actividad cubrir esta demanda nutricional con alguna copa de leche o a partir de un comedor infantil, un día entre el lunes y el viernes; y el sábado”.

— Avanzar en distintos frentes para paliar el hambre en esta franja de la niñez, ¿Cómo se traduce en aquel que tiene que dar una respuesta?

— “Provoca tristeza, uno quisiera llegar a todos lados, tratar de estar presente y acompañar a esas familias, pero hay un límite…llegamos donde podemos, con los enfoques necesarios, y también por ello se han incrementado el número de reuniones con nuestros superiores, porque lo que pasa en Victoria no es ajeno al resto de los departamentos”.

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